Con motivo del aniversario de Super Mario Bros, Nintendo España convocó en Madrid un encuentro para mirar a los orígenes del fontanero, repasar su evolución y poner sobre la mesa el peso que ha tenido en la cultura del videojuego. Fue una cita con acento local, pero con la vista puesta en España y Europa, donde la serie consolidó su popularidad a finales de los 80.
La efeméride se enmarca en las celebraciones iniciadas el 13 de septiembre, fecha en la que en 1985 debutó Super Mario Bros en Japón para Famicom. En nuestro territorio, el lanzamiento europeo llegó en 1987, abriendo una etapa que transformó el mercado y situó a Mario como referencia generacional para quienes descubrieron los videojuegos en casa.
Del píxel tímido al icono que todos reconocen
El recorrido histórico del evento recordó cómo aquel cartucho de 1985 sentó las bases: Mario y Luigi frente a Bowser, Peach, tuberías, bloques y potenciadores que definieron un lenguaje propio. La estética inicial no fue casual: el bigote hacía legible la cara en pocos píxeles y la gorra evitaba animar el cabello, una solución tan práctica como ingeniosa.
En el repaso no faltaron títulos clave que han marcado varias generaciones, desde Super Mario Land y Super Mario World hasta el salto a las 3D en Super Mario 64, pasando por Sunshine, New Super Mario Bros, Galaxy, Odyssey o el reciente Wonder. Cada entrega añadió mecánicas y transformaciones que hoy se asocian de forma natural a la saga.
Entre esas aportaciones, se citaron transformaciones tan recordadas como el mapache Tanuki o la más reciente versión de Mario Elefante, ejemplos de cómo Nintendo mantiene el ADN de la serie a la vez que introduce ideas nuevas sin perder el rumbo.
En números, la franquicia supera los 452 millones de copias vendidas y suma más de una veintena de entregas principales, un registro que habla de continuidad, cuidado por el detalle y capacidad de adaptación a nuevas plataformas y públicos.
Un encuentro en Madrid con voces muy reconocibles
La jornada tuvo lugar en el Sweet Space del centro comercial ABC Serrano, un espacio tematizado con zonas de juego y guiños a todas las épocas. La mesa redonda estuvo moderada por Rosa Gil (Nintendo España) y contó con la presencia de Jordi Cruz, la periodista y escritora Laura Fernández y el podcaster Carlos Peguer.
Cada invitado compartió su primer contacto con el personaje. Jordi recordó cómo Game Boy le abrió la puerta a Mario y a tardes de partidas con amigos; Laura evocó aquel regalo familiar con la NES y Super Mario, piedra angular de una afición que hoy comparte con sus hijos; y Carlos confesó su enganche con New Super Mario en Nintendo DS, con esa pulsión por completarlo todo al 100%.
Más allá de la nostalgia, los tres coincidieron en que Mario ha funcionado como punto de encuentro social. Su diseño invita a jugar en compañía sin exigir maestría, lo que permite a perfiles muy distintos compartir partida con objetivos diferentes: llegar a la meta, explorar a fondo o coleccionar secretos.
El montaje incluyó una zona retro con cronología de juegos, áreas para probar entregas clásicas y recientes, una yincana con sellos que concluía con un peluche de recuerdo, y detalles pensados para divertirse sin pretensiones: desde un tobogán en forma de tubería hasta un rincón para tumbarse y jugar en modo portátil.
Por qué sigue siendo fácil de jugar y difícil de olvidar
Se subrayó la accesibilidad como seña de identidad: cualquiera puede entender cómo se juega y, al mismo tiempo, el sistema recompensa la destreza de quien quiere ir más allá. La dificultad, en gran parte, la decide la persona que está al mando.
Ese enfoque explica por qué Mario reúne a generaciones enteras en el salón: da lo mismo si el plan es una tarde de plataformas tradicionales, unas carreras con amigos o minijuegos en grupo. Incluso entregas recientes han incorporado opciones pensadas para los menos experimentados, facilitando que nadie se quede fuera.
Hitos que marcaron el camino
Hubo consenso en que el salto a las 3D de Super Mario 64 fue una revolución en diseño de niveles. Más tarde, Odyssey reinterpretó el movimiento y las posibilidades del personaje, y Wonder ha vuelto a sorprender con sus flores que alteran las fases, sin renunciar al lenguaje clásico de bloques, tuberías y potenciadores.
- 1985: Super Mario Bros define los cimientos de la serie y populariza el desplazamiento lateral.
- 1990-1997: de Game Boy a Nintendo 64, la saga crece en mecánicas y ambición técnica.
- 2000-2010: Sunshine, New Super Mario y Galaxy amplían la fórmula con mundos y ritmos muy distintos.
- 2017-2023: Odyssey y Wonder combinan tradición e ideas frescas para nuevas audiencias.
El aniversario sirvió también para reivindicar el papel de Mario en Europa, donde su llegada a finales de los 80 actuó como punto de inflexión para la industria y consolidó la presencia de Nintendo en el mercado doméstico, marcando hábitos de juego que hoy se dan por asumidos.
Más allá del mando: cultura, cifras y memoria colectiva
Mario ya trasciende el videojuego: ha pasado por el cine, el juguete y los parques temáticos, y su iconografía resulta reconocible incluso para quienes no juegan. No es solo un héroe infalible; también es un personaje al que le salen las cosas porque lo intenta, una figura con la que es fácil empatizar.
Entre las ideas que dejó la charla, sobresalió que Nintendo ha sabido proteger y cuidar la marca. Innovación sí, pero sin borrones en su historial. Esa consistencia explica una popularidad sostenida durante cuatro décadas, con espacio para nuevas generaciones sin perder a las anteriores.