La batalla legal entre Apple y la Unión Europea ha dado un nuevo giro. El Tribunal General de la UE, con sede en Luxemburgo, ha desestimado los tres recursos que la compañÃa de Cupertino habÃa presentado contra su designación como guardián de acceso (gatekeeper) bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA). La sentencia, conocida esta semana, confirma que tanto la App Store como el sistema operativo iOS deben seguir sometidos a las estrictas obligaciones que impone esta normativa comunitaria, considerada la más ambiciosa para regular a los gigantes tecnológicos.
El fallo supone un revés importante para Apple, que llevaba desde septiembre de 2023 intentando esquivar por la vÃa judicial las exigencias de la DMA. La compañÃa habÃa argumentado que la ley vulneraba sus derechos de propiedad intelectual y ponÃa en riesgo la privacidad y seguridad de sus usuarios. Sin embargo, el tribunal no solo ha rechazado todos sus argumentos, sino que también le ha condenado a pagar las costas del procedimiento. La decisión refuerza el margen de maniobra de la Comisión Europea para seguir aplicando el reglamento sin que Apple pueda cuestionar su arquitectura básica ante los tribunales, al menos por ahora.
El fallo del Tribunal General

El Tribunal General ha desestimado la totalidad de las demandas presentadas por Apple. En concreto, ha confirmado la designación de la compañÃa como guardián de acceso para la App Store y para iOS, y ha declarado inadmisibles los recursos relativos al servicio de mensajerÃa iMessage. Los jueces consideran que las cinco versiones de la App Store (para iPhone, iPad, Mac, Apple TV y Apple Watch) constituyen un único servicio básico de plataforma, ya que todas persiguen la misma finalidad: conectar a los desarrolladores con los usuarios finales para distribuir aplicaciones. Apple defendÃa que cada tienda debÃa contabilizarse por separado, pero el tribunal ha rechazado este planteamiento al señalar que las diferencias entre dispositivos no justifican una distinción regulatoria.
Además, el tribunal ha desestimado el intento de Apple de impugnar directamente el artÃculo de la DMA que regula las obligaciones de interoperabilidad de iOS. La compañÃa alegaba que esa disposición vulneraba su derecho de propiedad, pero los jueces han considerado que no existÃa un vÃnculo jurÃdico directo entre esa norma y la decisión de designación recurrida, por lo que han declarado la impugnación inadmisible. Esto blinda de facto la exigencia de que Apple permita la interoperabilidad con dispositivos y software de terceros, una de las obligaciones clave de la DMA para fomentar la competencia.
Las cinco App Store y la interoperabilidad

Uno de los puntos centrales del litigio era si las cinco tiendas de aplicaciones de Apple debÃan tratarse como un único servicio a efectos de la DMA. La compañÃa argumentaba que solo la tienda del iPhone alcanzaba los umbrales de usuarios necesarios para ser designada guardián de acceso, y que las demás (iPad, Mac, Apple TV y Apple Watch) debÃan evaluarse por separado. El tribunal ha dado la razón a la Comisión Europea al considerar que todas ellas comparten el mismo propósito económico: facilitar la distribución de software a los usuarios finales. Las diferencias técnicas entre dispositivos, según la sentencia, no alteran la función esencial de las tiendas.
En cuanto a la interoperabilidad, el fallo confirma que Apple está obligada a hacer que iOS sea compatible con productos de la competencia. Esto incluye permitir la instalación de tiendas de aplicaciones alternativas, algo que la compañÃa siempre ha resistido por considerarlo un riesgo para la seguridad. La Free Software Foundation Europe, que intervino en el caso, ha celebrado la decisión como un paso adelante para la competencia y ha señalado que los usuarios europeos podrán beneficiarse de un ecosistema más abierto.
El caso de iMessage

El tercer frente del litigio se centraba en iMessage. La Comisión Europea habÃa calificado este servicio de mensajerÃa como un servicio de comunicaciones interpersonales independiente de la numeración (NIICS), una etiqueta que, de ir acompañada de una designación formal, obligarÃa a Apple a hacerlo interoperable con aplicaciones de terceros, como ya ocurre con WhatsApp y Messenger de Meta. Sin embargo, Bruselas concluyó en febrero de 2024 que iMessage no alcanzaba los umbrales de usuarios necesarios para ser designado guardián de acceso, por lo que no se le aplicaron las obligaciones de la DMA. Apple recurrió también esa calificación, pero el tribunal ha declarado el recurso inadmisible al considerar que la etiqueta por sà sola no produce efectos jurÃdicos vinculantes mientras no vaya acompañada de una decisión formal de designación.
Esto significa que, de momento, iMessage se libra de las exigencias de interoperabilidad, pero la puerta queda abierta a que en el futuro, si su uso crece en Europa, la Comisión pueda reactivar el expediente. La propia DMA obliga a revisiones periódicas de estas calificaciones, por lo que Apple no puede dar por cerrado este capÃtulo. De hecho, la comparación con Meta es ilustrativa: WhatsApp y Messenger fueron designados guardianes de acceso y ya están obligados a interoperar desde 2024, similar a cómo Apple y Google estrenan mensajerÃa RCS cifrada para mejorar la comunicación entre sistemas.
La reacción de Apple y próximos pasos

La respuesta de Apple no se ha hecho esperar. Un portavoz de la compañÃa ha afirmado que el mandato de la DMA «va más allá de lo legal y proporcionado» y que «amenaza con erosionar décadas de protecciones de privacidad y seguridad». La empresa ha asegurado que seguirá defendiendo la innovación y la privacidad que, según dice, merecen sus clientes europeos. Esta postura beligerante no es nueva: Apple ya ha optado por no lanzar en la Unión Europea su nueva inteligencia artificial, Siri AI, una decisión que enmarca en el mismo pulso regulatorio.
El conflicto, sin embargo, no termina aquÃ. Contra la sentencia cabe recurso de casación ante el Tribunal de Justicia de la UE, limitado a cuestiones de derecho, en un plazo de dos meses y diez dÃas. Además, Apple mantiene abierto otro litigio paralelo sobre las especificaciones técnicas de interoperabilidad que la Comisión emitió en marzo de 2025. La compañÃa también se enfrenta a una multa de 500 millones de euros impuesta en 2025 por prácticas monopolÃsticas en la App Store, lo que demuestra que la relación entre Cupertino y Bruselas sigue siendo tensa y con varios frentes abiertos.
Para los usuarios europeos, el fallo supone que la App Store y iOS seguirán evolucionando bajo las reglas de la DMA, lo que en la práctica se traduce en más opciones para instalar aplicaciones de fuentes alternativas y una mayor interoperabilidad con dispositivos de la competencia. Organizaciones de consumidores como la BEUC han valorado positivamente la decisión, al considerar que cualquier otro resultado habrÃa puesto en peligro el impacto positivo del DMA en la oferta de servicios digitales en Europa. La batalla legal, lejos de cerrarse, se traslada ahora a discutir el cómo en lugar del qué, y todo apunta a que Apple no cejará en su empeño de defender su modelo de negocio frente a la regulación europea.

