En el ecosistema tecnológico, el futuro de la realidad aumentada de Apple ha cambiado de rumbo. Según varias informaciones aparecidas en la prensa especializada, la firma ha comenzado a reducir el personal de su división de realidad virtual y ha decidido concentrar esfuerzos en proyectos como las gafas inteligentes y la inteligencia artificial. Este movimiento se produce justo cuando el Vision Pro sigue sin enganchar al gran público.
El medio AppleInsider ha recogido que al menos 60 empleados han sido cesados de sus puestos dentro del Apple Vision Group y de áreas relacionadas con la realidad virtual. No es la primera vez que se habla de recortes en este departamento, pero la cifra ya se eleva a más de un centenar si se suman otros ajustes anteriores. Apple no ha ofrecido una confirmación oficial, pero los datos son una constante en los últimos meses y se interpretan como una clara señal de cambio de rumbo.
La reestructuración silenciosa
Según la información filtrada, los despidos no afectan a todo el equipo, sino a una parte menor y a algunos empleados que no estaban obteniendo un buen desempeño. Apple siempre evita comunicar los detalles de sus movimientos internos, pero esta reducción llega en un contexto donde la compañÃa prefiere priorizar la inteligencia artificial y la creación de dispositivos más ligeros, como las gafas inteligentes que podrÃan competir con el producto Ray-Ban de Meta.
El grupo encargado del Vision Pro funcionaba como una especie de «mini-Apple», con sus propias unidades de hardware y software. Pero ahora se está dividiendo: la parte de software se integra dentro del desarrollo central de Siri AI y la nueva era de Apple, mientras que el hardware se orienta hacia el desarrollo de las futuras gafas. Estos 60 despidos son solo la punta del iceberg de esa transición.
La estrategia de Apple siempre ha sido la de probar nuevas tecnologÃas con productos poco convencionales, y Vision Pro ha sido el laboratorio perfecto para la computación espacial. Sin embargo, su elevado precio, que supera los 3.000 euros, y su diseño pesado no han conseguido convencer a la mayorÃa de los consumidores. El atractivo que sà tienen las gafas es que se pueden llevar como complemento de la vida diaria y no requieren de una configuración fija.
Un futuro centrado en la inteligencia artificial

Además de los recortes en el equipo de realidad virtual, Apple también ha eliminado puestos de trabajo en las áreas de Siri y de software relacionado con la IA. Esto encaja con la reorganización que busca centrarse en su nuevo asistente conversacional basado en modelos de lenguaje, que ya ha sido anunciado para los próximos meses. Los trabajadores con competencias más tradicionales dejan de ser necesarios cuando la tecnologÃa pasa a ser generativa.
No es ningún secreto que Apple ha llegado tarde a la carrera de la inteligencia artificial y que ha cometido errores en su puesta en marcha. El objetivo actual es conseguir que las próximas gafas sean el vehÃculo perfecto para ofrecer las funcionalidades de IA de forma natural, con un asistente que analice el entorno y responda en tiempo real. Todo lo relacionado con el video inmersivo y los videojuegos para el Vision Pro se está abandonando por su alto coste y por la escasa demanda.
El mercado global de las gafas inteligentes ya tiene referencias claras como los lanzados de Meta con Ray-Ban, que han vendido millones de unidades. Apple quiere entrar en ese nicho con un producto que se pueda utilizar a diario, sin necesidad de sacar el móvil. Para ello, la compañÃa está dispuesta a reasignar todos los recursos necesarios, aunque signifique dejar aparcado el visor durante un tiempo.
El futuro del Vision Pro y la nueva dirección

Según los datos que se han conocido, no se descarta que Apple lanza una nueva versión del Vision Pro para 2028. Pero la inversión no será la misma. La compañÃa no quiere abandonar el producto, pero sà dejará de invertir grandes sumas en contenido exclusivo y en desarrollo de aplicaciones que no tienen usuarios. Los recursos que actualmente se destinan a estas áreas se trasladarán a la parte de inteligencia artificial y a las nuevas gafas.
Una de las claves para entender este cambio es que la próxima generación de directivos, con John Ternus como nuevo CEO a partir del mes de septiembre, tiene una visión más centrada en la inteligencia artificial y en los dispositivos accesibles. Ternus, que ha estado ligado al desarrollo de hardware, ha mostrado interés por llevar la IA a todos los productos de la casa, y se prefiere que el trabajo se centre en lo que el consumidor está pidiendo.
En definitiva, el Vision Pro no muere ni deja de estar en los planes, pero su papel será secundario frente a las gafas que serán el principal centro de las miradas. Los analistas consideran que Apple ha entendido que la revolución de la computación espacial debe llegar a las personas de una manera más natural, con algo que puedas llevar en la cara y no en la cabeza con una pantalla gigante. Los próximos años servirán para comprobar si esta estrategia se convierte en realidad.
Por tanto, la situación actual es la de un ajuste interno que pretende optimizar los recursos y encarar una nueva era tecnológica. El Vision Pro seguirá disponible, pero con un presupuesto más limitado y una hoja de ruta menos ambiciosa. La expectativa está puesta en los movimientos que haga Apple en la conferencia de desarrolladores de este año, donde se espera que se conozcan los planes sobre la nueva gafas inteligentes.
