La llegada de WiFi 7 todavía está en plena fase de despliegue, pero los grandes fabricantes ya miran un paso más allá. ASUS ha decidido adelantarse y enseñar cómo será la siguiente evolución de las redes inalámbricas con WiFi 8, un estándar que busca menos ruido de cifras y más mejoras tangibles en el día a día.
Con ese objetivo, la compañía ha presentado el ROG NeoCore, un router aún conceptual que sirve como plataforma de pruebas para esta nueva tecnología. A través de ensayos en condiciones reales frente a redes WiFi 7, ASUS ha puesto sobre la mesa datos que apuntan a conexiones más estables, mejor cobertura para el hogar conectado y una latencia muy inferior, algo clave para juegos en línea, videollamadas o servicios de inteligencia artificial.
El ROG NeoCore se ha dado a conocer como un router conceptual con conectividad WiFi 8, pensado para evaluar el rendimiento del nuevo estándar fuera de laboratorios y simulaciones. En estas pruebas comparativas con redes WiFi 7, la compañía afirma haber logrado el doble de rendimiento en rango medio, una cobertura IoT dos veces mayor y una latencia P99 hasta seis veces más baja, aprovechando técnicas avanzadas de operación multi-AP y multi-cliente.
Estos ensayos se han llevado a cabo en entornos cotidianos, similares a los de una vivienda o una oficina, donde influyen obstáculos físicos, interferencias procedentes de redes vecinas y una alta densidad de dispositivos conectados. El foco no ha estado en la velocidad punta, que se mantiene en cifras teóricas similares a WiFi 7, sino en cómo se comporta la red cuando se complica el escenario y aparecen problemas habituales como cortes, picos de latencia o pérdida de señal.
Según ASUS, el ROG NeoCore demuestra que WiFi 8 puede ofrecer una conexión más estable y predecible, incluso cuando el router no está en una ubicación perfecta o cuando se comparte el espectro con muchos otros puntos de acceso, algo muy habitual en comunidades de vecinos o edificios de oficinas en Europa.
La compañía sitúa este router como el comienzo de la transición de WiFi 8 del concepto a la aplicación práctica, mostrando resultados que van más allá de la teoría y que anticipan el comportamiento real de la próxima generación de redes inalámbricas.
ASUS presenta el router ROG NeoCore con WiFi 8 y sus primeras pruebas en escenarios reales
El ROG NeoCore se ha dado a conocer como un router conceptual con conectividad WiFi 8, pensado para evaluar el rendimiento del nuevo estándar fuera de laboratorios y simulaciones. En estas pruebas comparativas con redes WiFi 7, la compañía afirma haber logrado el doble de rendimiento en rango medio, una cobertura IoT dos veces mayor y una latencia P99 hasta seis veces más baja, aprovechando técnicas avanzadas de operación multi-AP y multi-cliente.
Estos ensayos se han llevado a cabo en entornos cotidianos, similares a los de una vivienda o una oficina, donde influyen obstáculos físicos, interferencias procedentes de redes vecinas y una alta densidad de dispositivos conectados. El foco no ha estado en la velocidad punta, que se mantiene en cifras teóricas similares a WiFi 7, sino en cómo se comporta la red cuando se complica el escenario y aparecen problemas habituales como cortes, picos de latencia o pérdida de señal.
Según ASUS, el ROG NeoCore demuestra que WiFi 8 puede ofrecer una conexión más estable y predecible, incluso cuando el router no está en una ubicación perfecta o cuando se comparte el espectro con muchos otros puntos de acceso, algo muy habitual en comunidades de vecinos o edificios de oficinas en Europa.
La compañía sitúa este router como el comienzo de la transición de WiFi 8 del concepto a la aplicación práctica, mostrando resultados que van más allá de la teoría y que anticipan el comportamiento real de la próxima generación de redes inalámbricas.
WiFi 8: menos obsesión por la velocidad y más por la estabilidad y la baja latencia

Con WiFi 8, el enfoque cambia de forma notable: ya no se trata solo de subir la velocidad máxima, sino de conseguir que esa velocidad se mantenga de forma más sólida cuando la red se llena de dispositivos, hay interferencias o nos movemos por la casa. ASUS habla de una conectividad “ultraestable”, orientada a resolver los problemas que más notan los usuarios, como los tirones en videollamadas o en partidas en línea.
Entre las mejoras que se atribuyen a WiFi 8 se encuentra una reducción significativa de la degradación de velocidad cuando la señal empeora por distancia, paredes u otros obstáculos. La nueva arquitectura busca minimizar esas caídas bruscas que aparecen cuando nos alejamos del router o cambiamos de habitación, reforzando la estabilidad de la señal en rangos medios, que es donde realmente se mueve la mayoría de usuarios.
Este estándar también se ha diseñado para ofrecer una latencia mucho más baja y constante. ASUS habla de una reducción de hasta seis veces en la latencia P99 frente a WiFi 7, un indicador que refleja lo que ocurre en los peores casos, no solo en las mejores condiciones. Es decir, se pretende que incluso en momentos de mayor congestión, la red mantenga una respuesta rápida, algo especialmente relevante para servicios de IA en tiempo real, juegos competitivos o controles domóticos sensibles al retardo.
Además, WiFi 8 introduce mejoras en la coordinación entre múltiples puntos de acceso, algo clave para sistemas mesh y edificios con muchos routers cercanos. A través de una gestión más avanzada del espectro y una programación dinámica más inteligente, cada megahercio de ancho de banda se utiliza de forma más eficiente, reduciendo las interferencias y la necesidad de reintentos de transmisión.
La propia ASUS resume esta filosofía bajo la visión “Smarter Spectrum, Better Experience”, poniendo el acento en que el usuario perciba menos cortes, menos picos de latencia y una sensación de red “siempre disponible”, más allá de las cifras en la ficha técnica.
Mayor cobertura para dispositivos IoT y hogares inteligentes en Europa
Uno de los puntos fuertes de WiFi 8 es cómo trata a los dispositivos de bajo consumo, como bombillas conectadas, sensores, enchufes inteligentes o pequeños controladores que pueblan cada vez más los hogares europeos. ASUS indica que, frente a WiFi 7, el nuevo estándar permite duplicar la cobertura efectiva para dispositivos IoT, ampliando el alcance y la fiabilidad en rincones donde la señal suele llegar más debilitada.
Esta mejora se apoya en una comunicación bidireccional más eficiente, especialmente pensada para equipos que no necesitan grandes anchos de banda, pero sí una conexión estable y sin desconexiones frecuentes. En edificios de viviendas, donde la densidad de redes es alta y el espectro está muy compartido, esta optimización resulta especialmente relevante para evitar microcortes o pérdidas intermitentes de conectividad.
WiFi 8 también pone el foco en escenarios de redes solapadas (OBSS) y movilidad dentro del hogar. La nueva especificación mejora el comportamiento del roaming, reduciendo los cortes de conexión cuando el usuario se desplaza entre diferentes zonas de la vivienda o entre nodos de un sistema mesh. Esto busca que el cambio entre puntos de acceso resulte prácticamente transparente para el usuario, sin interrupciones perceptibles en llamadas o videoconferencias.
Según las estimaciones manejadas por el sector, se espera además una mejora media de rendimiento en torno al 25% frente a WiFi 7 a igualdad de condiciones de señal e interferencias. A ello se suma una reducción similar en la latencia de cola y en la pérdida de paquetes (MPDU), aspectos que influyen de forma directa en la sensación de fluidez cuando la red está bajo carga.
Todo ello se combina con mejoras en el consumo energético, tanto en los routers como en los dispositivos conectados, un punto que puede resultar especialmente interesante para ecosistemas IoT extensos y para equipos alimentados por batería repartidos por toda la vivienda.
Pruebas comparativas entre WiFi 7 y WiFi 8 con el ROG NeoCore
Para respaldar estas promesas, ASUS ha realizado una batería de pruebas comparativas entre WiFi 7 y WiFi 8 usando el ROG NeoCore en escenarios reales. Aunque las velocidades teóricas máximas se mantienen en la misma liga, los resultados apuntan a una experiencia notablemente distinta cuando se estudian los casos de uso cotidianos.
En la franja de rango medio, donde la señal no es ni excelente ni pésima, WiFi 8 habría conseguido aproximadamente el doble de rendimiento efectivo frente a WiFi 7, mitigando las caídas de velocidad que suelen aparecer al alejarse unos metros del router o al añadir obstáculos físicos entre emisor y receptor.
En lo referente a latencia P99, que mide los peores tiempos de respuesta que experimenta el 1 % de las conexiones, las pruebas indican una reducción hasta por seis. Esto significa que los picos de retardo que provocan congelaciones breves o saltos en el audio y el vídeo se verían considerablemente suavizados, haciendo que la red responda de forma más uniforme.
La cobertura para dispositivos del Internet de las Cosas también sale reforzada, con una duplicación del alcance útil para este tipo de equipos en las mediciones publicadas por la compañía. Este punto es especialmente relevante para sistemas domóticos complejos, donde hay sensores y actuadores repartidos por varias plantas, garajes o zonas exteriores como terrazas y jardines.
Buena parte de estas mejoras se atribuyen a una operación multi-AP y multi-cliente más avanzada, en la que los puntos de acceso coordinan mejor el uso del espectro y la programación de las transmisiones. El resultado práctico, según ASUS, es una red que se comporta de forma más inteligente, repartiendo recursos de manera más eficiente entre todos los dispositivos conectados, en lugar de limitarse a priorizar las conexiones más cercanas o con mejor señal.
Un estándar preparado para la era de la inteligencia artificial
La compañía enmarca el salto a WiFi 8 dentro de una estrategia pensada para la era de la inteligencia artificial, donde una parte creciente del tráfico de red se destina a asistentes inteligentes, servicios en la nube, automatizaciones domésticas y aplicaciones que requieren comunicaciones constantes en segundo plano.
En este contexto, ASUS destaca que WiFi 8 está orientado a ofrecer una coordinación fluida entre hogares inteligentes, servicios de IA y dispositivos personales. La prioridad ya no es solo que un único equipo descargue contenido a gran velocidad, sino que decenas de dispositivos mantengan conexiones estables, con tiempos de respuesta muy bajos y sin interferir en la experiencia del resto de usuarios de la red.
Para potenciar este comportamiento, el fabricante combina el nuevo estándar con soluciones propias como ASUS AiMesh y el ASUS AI Network Engine. Estas tecnologías permiten gestionar varios routers como una sola red unificada, optimizar rutas de tráfico, ajustar dinámicamente los canales y priorizar aplicaciones o equipos en función de su uso en tiempo real.
En situaciones de alta densidad de conexiones, como pueden ser pisos compartidos con numerosos dispositivos, pequeños despachos o viviendas con múltiples televisores, consolas y equipos de trabajo remoto, esta gestión inteligente de la red busca reducir la congestión y mantener una latencia lo más estable posible para todos los usuarios.
ASUS insiste en que WiFi 8 no pretende convertirse únicamente en un salto generacional más, sino en la base de una infraestructura inalámbrica más fiable, capaz de sostener el crecimiento de servicios conectados que se prevé para los próximos años tanto en España como en el resto de Europa.
Lanzamiento previsto, compatibilidad y situación del mercado
De momento, el ROG NeoCore se mantiene como un prototipo destinado a pruebas, sin una fecha cerrada de llegada a las tiendas. No obstante, la compañía ya ha adelantado que planea lanzar sus primeros routers domésticos y sistemas mesh WiFi 8 a lo largo de 2026, un calendario que encaja con la evolución esperada del estándar a nivel internacional.
Este movimiento se produce mientras WiFi 7 sigue en una fase temprana de adopción, con una presencia todavía limitada en hogares y dispositivos en Europa. Aun así, gran parte de la industria ya está orientando su hoja de ruta hacia WiFi 8, que se identifica como la base de las futuras redes domésticas y profesionales hacia finales de la década.
Como en transiciones anteriores, para aprovechar todas las ventajas de WiFi 8 no bastará con renovar el router. Será necesario contar con equipos y dispositivos compatibles con el nuevo estándar, desde smartphones y ordenadores portátiles hasta televisores, consolas y dispositivos IoT. Esta transición será progresiva, por lo que durante un tiempo convivirán diferentes generaciones de WiFi en el mismo hogar.
ASUS recuerda además su historial como uno de los primeros fabricantes en obtener certificaciones de la FCC para nuevas tecnologías inalámbricas como WiFi 6, WiFi 6E y WiFi 7. Con el ROG NeoCore y las primeras pruebas públicas de rendimiento con WiFi 8, la marca busca consolidar esa posición de referencia en el desarrollo de la próxima generación de routers.
Tomando como punto de partida el ROG NeoCore y los resultados compartidos, WiFi 8 se perfila como un paso importante hacia redes domésticas más estables, con mejor cobertura y menos latencia, aspectos que afectan directamente a cómo usamos la tecnología a diario. A falta de conocer todos los detalles definitivos del estándar y de ver los primeros modelos comerciales en 2026, las pruebas adelantadas por ASUS apuntan a un escenario en el que la experiencia real de conexión, más que las cifras máximas, marcará la diferencia frente a las generaciones anteriores.