Claude supera a ChatGPT en descargas y agita el mercado de la IA

  • Claude adelanta a ChatGPT en descargas diarias y lidera la App Store de EE. UU.
  • La polémica con el Pentágono impulsa su visibilidad y refuerza su imagen ética
  • El crecimiento en usuarios activos y tráfico web de Claude contrasta con la desaceleración de ChatGPT
  • La batalla por las descargas reconfigura el equilibrio competitivo en la IA generativa

Aplicaciones de IA en teléfonos

En cuestión de pocas semanas, Claude ha pasado de ser la alternativa discreta a colocarse por delante de ChatGPT en descargas en las principales tiendas de aplicaciones. Lo que parecía un dominio incuestionable por parte del asistente de OpenAI empieza a mostrar fisuras, impulsado por un cóctel de polémica política, decisiones éticas y cambios en las preferencias de los usuarios.

El asistente desarrollado por Anthropic se ha situado como la app gratuita número uno en la App Store de Estados Unidos y líder en descargas globales, superando a ChatGPT tanto en iOS como en Android en varios días clave de marzo. Aunque el uso total sigue claramente dominado por OpenAI, el nuevo reparto de fuerzas en las descargas apunta a un mercado de IA generativa mucho más competitivo de lo que parecía hace solo unos meses.

Claude adelanta a ChatGPT en la App Store y en las descargas diarias

El punto de inflexión llegó cuando Claude escaló hasta el primer puesto de apps gratuitas en la App Store de EE. UU., desplazando por primera vez a ChatGPT del trono que ocupaba desde finales de 2022. Hasta comienzos de febrero, la aplicación de Anthropic rondaba posiciones mucho más discretas —en torno al puesto 40 en el ranking—, pero en pocos días protagonizó una subida meteórica hasta el número uno.

Las cifras de descargas refuerzan esa sensación de cambio de ciclo. Datos de la firma de análisis Appfigures citados por distintos medios especializados apuntan a que, el 2 de marzo, Claude registró unas 149.000 descargas diarias en Estados Unidos, frente a unas 124.000 de ChatGPT. Es la primera vez que un competidor directo logra superar de forma clara al modelo de OpenAI en nuevas instalaciones en el mercado móvil estadounidense.

Este sorpasso no se ha limitado a un solo día aislado. Claude encadenó varios días liderando las listas de apps gratuitas y se colocó también en el primer puesto de descargas en una quincena de países adicionales, entre ellos mercados clave como Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Irlanda, Austria, Bélgica, Suiza, Noruega o Portugal, además de Canadá, Finlandia, Nueva Zelanda, Singapur y otros.

El cambio en la parte alta del ranking es relevante porque, en el universo de las aplicaciones de consumo, liderar las descargas suele ser la antesala de un mayor peso en suscripciones de pago y uso recurrente. Es decir, marca qué plataforma tiene el viento de cola a favor cuando se trata de captar nuevos usuarios.

Comparativa de descargas de apps de IA

Usuarios activos y tráfico web: Claude acelera mientras ChatGPT afloja

Más allá de las instalaciones, la clave está en qué hacen los usuarios después de descargar la app. Según datos de Similarweb, la aplicación móvil de Claude alcanzó 11,3 millones de usuarios activos diarios en iOS y Android a comienzos de marzo, lo que supone un aumento del 183% respecto al inicio de año, cuando rondaba los 4 millones.

Ese salto no solo refleja crecimiento sostenido, sino también una aceleración muy marcada en las últimas semanas. Informes previos situaban a Claude en torno a los 5 millones de usuarios activos diarios a principios de febrero, de modo que buena parte del repunte se ha concentrado en el tramo final del mes y en el arranque de marzo, coincidiendo con la tormenta mediática que rodea a Anthropic.

En paralelo, Anthropic ha señalado que los usuarios activos diarios de Claude se han triplicado desde comienzos de 2026 y que las suscripciones de pago se han duplicado en el mismo periodo. La compañía asegura además estar registrando más de un millón de nuevos registros al día en su ecosistema, batiendo su propio récord jornada tras jornada en los mercados donde opera.

El efecto también se nota en la web. El tráfico al sitio de Claude habría crecido alrededor de un 43% en febrero, con un salto cercano al 300% en términos interanuales, según estimaciones de distintas consultoras digitales. En contraste, el tráfico web de ChatGPT habría caído aproximadamente un 6,5% mes a mes en ese mismo intervalo, lo que sugiere cierto trasvase de curiosidad e interés hacia la alternativa de Anthropic.

Eso sí, conviene no perder de vista las proporciones: ChatGPT sigue manejando una escala enormemente superior. Algunas mediciones sitúan su base en cientos de millones de usuarios activos diarios en móvil, muy por encima de los algo más de 11 millones de Claude. El movimiento, por tanto, habla más de tendencias y velocidades que de un relevo inmediato en el liderazgo absoluto.

La polémica con el Pentágono y el giro ético que ha dado visibilidad a Claude

El impulso de Claude no se explica solo por mejoras de producto o por una campaña de marketing tradicional. La gran sacudida ha llegado con la disputa pública entre Anthropic y el Departamento de Defensa de Estados Unidos, que ha convertido a la empresa en un símbolo dentro del debate sobre los límites éticos de la inteligencia artificial.

La controversia estalló cuando Dario Amodei, CEO de Anthropic, se negó a que sus modelos se utilizaran para vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses o para sistemas de armas totalmente autónomas. Esa postura, alineada con la filosofía de seguridad y control de riesgos de la compañía, chocó con las pretensiones del Pentágono y acabó con Anthropic catalogada como un «riesgo en la cadena de suministro» en determinados entornos gubernamentales.

Lejos de pasar desapercibida, la disputa se amplificó en medios y redes sociales y terminó generando un efecto de altavoz para la marca Claude. Informes de tendencias de búsqueda muestran picos inéditos en el interés por Anthropic, mientras que plataformas sociales se llenaron de mensajes de apoyo y críticas a la decisión del gobierno estadounidense.

Varios sondeos, como una encuesta nacional a unos 2.000 adultos en Estados Unidos, apuntan a que una parte considerable de la opinión pública percibe que el gobierno se excedió en su reacción. Dos tercios de los participantes, según esas cifras, consideran que las empresas tecnológicas deberían poder fijar restricciones éticas al uso de sus modelos de IA, y una mayoría muy amplia defiende que solo los seres humanos deben tomar decisiones sobre el uso de fuerza letal en conflictos.

Esta narrativa ha reforzado la imagen de Anthropic como compañía especialmente cuidadosa con el impacto social de la IA, en contraste con la decisión de OpenAI de cerrar un acuerdo para desplegar sus sistemas en redes militares clasificadas. Para muchos usuarios, especialmente los más sensibilizados con cuestiones de privacidad y derechos civiles, esa diferencia de enfoque ha pesado a la hora de elegir qué asistente instalar en su móvil.

Ilustración de inteligencia artificial generativa

Movimiento #QuitGPT y apoyos públicos: del debate online al ranking de apps

En paralelo al enfrentamiento institucional, en redes sociales empezó a circular el hashtag #QuitGPT, utilizado por usuarios que animan a cancelar sus cuentas de ChatGPT y pasarse a Claude. El movimiento, surgido de forma orgánica, se ha alimentado de tutoriales sobre cómo dar de baja la suscripción en la plataforma de OpenAI, exportar los datos personales y trasladar los flujos de trabajo al asistente de Anthropic.

Más allá de la fuerza simbólica del hashtag, la ola de mensajes ha tenido un impacto real en la notoriedad de Claude. Figuras relevantes del mundo tecnológico, perfiles influyentes en X (antes Twitter) y parte de la comunidad desarrolladora han respaldado públicamente la postura de Anthropic, reforzando la idea de que existe una alternativa ética para quienes se sienten incómodos con el giro militar de algunos proyectos de IA.

La empresa ha aprovechado ese momento de atención para subrayar que su enfoque prioriza la seguridad y una especie de «IA constitucional», diseñada para reducir sesgos y limitar usos potencialmente dañinos. Aunque es difícil medir cuánto peso tiene este factor frente a la pura funcionalidad del producto, en un entorno cada vez más politizado parece claro que la identidad ética de una firma puede traducirse en descargas y retención.

El episodio ha puesto sobre la mesa un mensaje que resuena también en Europa y España: los debates sobre gobernanza de la IA y usos militares ya no son terreno exclusivo de reguladores y expertos. Se han convertido en un elemento que una parte de los consumidores tiene en cuenta a la hora de elegir qué aplicación instalar o qué servicio pagar.

Mejoras de producto y nuevas funciones para consolidar el salto

El impulso de Claude no se apoya solo en la polémica. En los últimos meses, Anthropic ha desplegado una batería de actualizaciones para hacer su asistente más atractivo tanto para el público general como para perfiles profesionales. Una de las novedades más comentadas es la ampliación de la función de memoria, que permite al chatbot recordar datos de contexto, proyectos en curso y preferencias del usuario a lo largo del tiempo.

Hasta hace poco, esa memoria extendida se reservaba a quienes pagaban por los planes avanzados, pero Anthropic ha decidido abrirla también a usuarios de la versión gratuita. El resultado es una experiencia más personalizada desde el primer momento, en la que Claude puede retomar tareas donde se quedaron, adaptar el tono de sus respuestas y entender mejor los flujos de trabajo habituales.

En paralelo, la compañía ha lanzado herramientas para facilitar la migración desde otros asistentes como ChatGPT. Entre ellas, destaca un sistema que permite importar información contextual y ciertos elementos del historial de uso, de modo que el salto de una plataforma a otra no suponga empezar completamente desde cero. Sobre el papel, la promesa es que los usuarios mantengan buena parte de la continuidad en sus proyectos, con la posibilidad de exportar de nuevo sus datos si más adelante deciden cambiar otra vez.

Para Anthropic, estas mejoras forman parte de una estrategia clara: convertir a Claude en un asistente que acompaña al usuario de forma continua, ya sea para tareas de productividad, programación, estudio o escritura profesional, más allá de respuestas puntuales a consultas sueltas. Cuanto más se integra en los hábitos diarios, más difícil resulta sustituirlo por otra solución.

España y Europa, atentas al nuevo equilibrio en la IA generativa

Aunque buena parte de los datos disponibles se concentran en el mercado estadounidense, el cambio de ciclo en descargas y percepción de marca tiene implicaciones directas para España y el resto de Europa. Muchos de los países donde Claude se ha posicionado como la app número uno en la App Store —como Alemania, Francia, Italia, Irlanda o Portugal— comparten con la Unión Europea una agenda regulatoria muy activa en materia de IA, marcada por el nuevo marco legislativo comunitario.

En ese contexto, el caso Anthropic se observa con especial interés desde Bruselas y las capitales europeas: una empresa que gana usuarios precisamente tras plantar cara a usos militares y de vigilancia intensiva encaja, al menos parcialmente, con el discurso de prudencia y derechos fundamentales que inspira al futuro reglamento de IA de la UE.

Para empresas y usuarios españoles, la lectura es doble. Por un lado, el aumento de competencia entre grandes modelos puede traducirse en más opciones, mejores precios y funcionalidades más avanzadas. Por otro, el debate sobre con qué proveedor trabajar ya no se reduce solo a capacidades técnicas o coste por token: también entra en juego la alineación con los principios de privacidad, transparencia y control que exige tanto la regulación europea como una parte creciente de la ciudadanía.

A medida que Claude vaya ampliando su despliegue y soporte en diferentes idiomas —incluido el castellano—, es previsible que la rivalidad con ChatGPT se traslade de forma más visible a los mercados europeos, donde hasta ahora OpenAI partía con ventaja clara gracias a su llegada temprana y a un mayor reconocimiento de marca.

Todo este movimiento en torno a Claude y ChatGPT dibuja un panorama en el que el liderazgo en descargas ya no está asegurado para nadie. Anthropic ha demostrado que una combinación de producto competitivo, política de precios más accesible, narrativa ética y capacidad de reacción ante la actualidad es capaz de alterar, en muy poco tiempo, un tablero que parecía estable. Mientras ChatGPT mantiene una hegemonía aplastante en volumen de uso, el empuje reciente de Claude en instalaciones, usuarios activos y tráfico web indica que la competencia en IA generativa se ha vuelto mucho más abierta, con consecuencias directas para cómo personas, empresas e instituciones de España, Europa y el resto del mundo eligen las herramientas que integran en su día a día.

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