El dueƱo de GOG carga contra Windows y mira a Linux para el futuro del gaming en PC

  • El propietario de GOG, Michał Kiciński, califica Windows como un software de mala calidad y cuestiona su liderazgo en el PC.
  • La dirección de GOG reconoce el desgaste de Windows 11 entre jugadores por el peso del sistema, la IA forzada y las apps en segundo plano.
  • Linux gana relevancia en la estrategia de GOG, impulsado por la popularidad de SteamOS, Proton y dispositivos como Steam Deck.
  • GOG mantiene su apuesta por juegos sin DRM y explora cómo mejorar el soporte y la experiencia de juego en Linux sin abandonar Windows.

Debate sobre Windows y Linux en el gaming de PC

Las Ćŗltimas declaraciones de Michał Kiciński, propietario de GOG y cofundador de CD Projekt, han agitado el panorama del PC. El ejecutivo ha sido tajante al valorar el sistema operativo de Microsoft, al que considera un software de calidad deficiente, y ha dejado claro que su apuesta personal y estratĆ©gica pasa cada vez mĆ”s por entornos alternativos como Linux y, en menor medida, macOS.

Estas palabras llegan en un momento delicado para Windows 11, muy cuestionado por parte de la comunidad de jugadores, en contraste con la apuesta de Microsoft por el juego en Windows 11. Entre las críticas recurrentes aparecen el peso del sistema, la cantidad de procesos en segundo plano, la presencia de anuncios y la integración forzada de funciones de inteligencia artificial. En este caldo de cultivo, GOG empieza a perfilar una hoja de ruta donde Linux ocupa un lugar mÔs visible dentro de su ecosistema.

El dardo de Kiciński a Windows: un producto de muy mala calidad

En una entrevista con la revista especializada PC Gamer, Kiciński no se anduvo con rodeos: afirmó estar Ā«realmente sorprendidoĀ» de que Windows siga dominando el mercado pese a considerar que se trata de un producto mal resuelto. SegĆŗn su visión, el sistema de Microsoft arrastra tantos problemas de diseƱo, estabilidad y experiencia de uso que cuesta entender cómo ha mantenido durante dĆ©cadas su posición como estĆ”ndar de facto en el PC.

El ejecutivo comentó que, en su día a día, prefiere utilizar Linux y macOS como sistemas principales. Sin embargo, reconoce que aún tiene que lidiar con Windows cuando ayuda a sus padres con sus ordenadores, una tarea que describe como un ejercicio continuo de parchear fallos, lidiar con menús confusos y pelear con funciones automÔticas que complican mÔs de lo que ayudan.

Esa experiencia domĆ©stica, aparentemente trivial, ilustra una sensación compartida por muchos usuarios: un sistema recargado, con demasiadas capas y elementos poco pulidos. Para Kiciński, Windows 11 simboliza bien ese desgaste, hasta el punto de llegar a calificarlo directamente como un Ā«producto de mala calidadĀ» que ya no encaja con lo que esperan muchos jugadores de PC.

No se trata solo de una pataleta aislada, sino de una crítica pública procedente de una figura conocida en la industria del videojuego europeo. Que el dueño de una tienda tan asentada como GOG cuestione abiertamente la calidad de Windows añade peso a un malestar que ya venía sonando con fuerza en foros, redes sociales y medios especializados.

Windows 11 bajo la lupa: peso, anuncios y funciones forzadas

Las palabras de Kiciński encajan con un clima de cansancio que se ha ido extendiendo desde el lanzamiento de Windows 11, especialmente entre los jugadores mĆ”s exigentes. Una de las quejas mĆ”s frecuentes apunta al creciente peso del sistema: mĆ”s servicios activos, mĆ”s aplicaciones precargadas y mĆ”s procesos trabajando en segundo plano, lo que se traduce en un entorno menos ligero de lo que muchos usuarios desearĆ­an, frente a los requisitos oficiales de Microsoft.

A ello se suma la integración insistente de herramientas de inteligencia artificial como Copilot, que para parte de la comunidad no responde a una demanda real, sino a una estrategia interna de Microsoft. La sensación entre muchos jugadores es que estas funciones se han colocado por delante de la estabilidad, el rendimiento y la simplicidad, aspectos que históricamente han sido clave en el PC orientado al gaming.

Otro punto de fricción es la presencia de anuncios y sugerencias comerciales en espacios tan visibles como el menú Inicio. La oferta constante de servicios como Microsoft 365 (antes Office 365), aplicaciones promocionadas o accesos directos no deseados genera la impresión de que el sistema operativo se ha convertido en una especie de escaparate permanente.

Desde el punto de vista del rendimiento en juegos, algunos usuarios han reportado que ciertas configuraciones de Windows 11 rinden por debajo de alternativas basadas en Linux, especialmente cuando se trata de exprimir al mƔximo equipos modestos o aprovechar hardware algo mƔs antiguo. Este tipo de comparativas, sumadas a problemas puntuales tras actualizaciones, alimentan la idea de que el sistema se estƔ alejando del jugador de PC tradicional.

GOG, una tienda sin DRM en pleno cambio de rumbo

Mientras se intensifican las crĆ­ticas a Windows, GOG atraviesa su propia reconfiguración interna. La tienda digital, conocida por su catĆ”logo de juegos clĆ”sicos y por su firme apuesta por tĆ­tulos sin DRM, ha pasado a estar controlada Ć­ntegramente por Michał Kiciński, que ha retomado el timón del proyecto tras separarse formalmente del estudio CD Projekt RED.

Desde su creación, GOG se ha situado como una alternativa a plataformas como Steam o Epic Games Store, con una filosofía centrada en respetar al usuario y preservar el legado del videojuego en PC. Su especialidad han sido los títulos retro adaptados a equipos modernos, algo que ha calado especialmente bien en el público europeo que creció con las sagas de los 90 y principios de los 2000.

El nuevo escenario bajo el control total de Kiciński mantiene esa identidad, pero introduce un matiz importante: un interĆ©s creciente por los sistemas operativos alternativos a Windows. El propio ejecutivo y el director general de GOG, Maciej Gołębiewski, han reconocido que una parte relevante de su comunidad mira con buenos ojos a Linux y reclama un soporte mĆ”s claro.

Ambos directivos comparten la idea de que la tienda puede y debe hacerlo mejor en este terreno. Aunque insisten en que no quieren prometer mÔs de la cuenta, han dejado claro que Linux ya forma parte de la estrategia oficial de la compañía, al menos como un frente a evaluar con mÔs detalle durante los próximos meses.

Linux entra en la hoja de ruta de GOG

En las entrevistas recientes, Gołębiewski explicó que Linux estĆ” incluido explĆ­citamente en los planes de la empresa para este aƱo. El objetivo inicial no pasa por anunciar de golpe un gran despliegue, sino por analizar el estado actual del soporte, detectar carencias y valorar hasta quĆ© punto la compaƱƭa puede mejorar la experiencia de quienes juegan en distribuciones populares.

El mensaje oficial es prudente: no hay compromisos concretos sobre fechas ni funciones especĆ­ficas, pero sĆ­ una admisión de que la base de usuarios mĆ”s fiel de GOG siente una fuerte afinidad por Linux. Dentro de la empresa se percibe que la tienda ā€œpodrĆ­a hacerlo mejorā€ a la hora de ofrecer soluciones mĆ”s cómodas y transparentes a quienes no utilizan Windows como sistema principal.

Uno de los puntos mÔs comentados es que, a día de hoy, GOG Galaxy sigue sin disponer de un cliente nativo para Linux. Esto obliga a muchos usuarios a recurrir a lanzadores externos como Heroic Games Launcher o Lutris para gestionar sus bibliotecas. Aunque estas herramientas funcionan razonablemente bien, el resultado dista de la integración que ofrecen las versiones oficiales en Windows o macOS.

En este contexto, cualquier paso hacia una mejor compatibilidad y una instalación mÔs sencilla de juegos en Linux se percibe como un movimiento clave. No solo para retener a los usuarios actuales, sino también para atraer a aquellos jugadores de PC que, cansados de Windows 11, estÔn probando entornos alternativos en sus equipos principales o secundarios.

Un dominio abrumador de Windows que empieza a resquebrajarse

Pese a las críticas, los datos siguen situando a Windows como el claro dominador del gaming en PC. Las encuestas de hardware y software de Steam, uno de los termómetros mÔs fiables del sector, indican que mÔs del 94% de los jugadores continúan utilizando alguna versión del sistema de Microsoft para sus partidas diarias.

En comparación, Linux se mueve aún en torno al 3,5% de la base de usuarios de Steam, mientras que macOS se sitúa aproximadamente en el 2,2%. Son cifras modestas, pero lo relevante estÔ en la tendencia: el porcentaje de jugadores en Linux crece lentamente, empujado por un mejor soporte de drivers, herramientas como Proton y la aparición de dispositivos orientados al juego basados en este sistema.

Para GOG, que se ha apoyado históricamente en el PC tradicional y en un catÔlogo muy fuerte de clÔsicos, este cambio paulatino supone una oportunidad. Si la tienda consigue que una parte significativa de su biblioteca funcione sin complicaciones en Linux, podría posicionarse como uno de los referentes para quienes quieren alejarse de Windows sin renunciar a su colección de juegos.

El hecho de que una plataforma centrada en el usuario y con buena reputación en Europa abra la puerta a una mayor atención a Linux añade presión simbólica al ecosistema. Si mÔs tiendas y servicios siguen esta línea, la brecha que hoy separa a Windows del resto podría empezar a reducirse, sobre todo en segmentos de usuarios muy involucrados en el mundo del PC.

SteamOS, Steam Deck y el empuje del gaming en Linux

Una de las grandes razones por las que el debate sobre Linux en el gaming ha pasado a primer plano tiene nombre propio: Valve y su apuesta por SteamOS y Steam Deck. La consola portƔtil de la compaƱƭa ha demostrado que es posible disfrutar de un catƔlogo inmenso de juegos de PC en un entorno basado en Linux sin necesidad de ser un usuario experto.

La clave de este salto ha sido Proton, la capa de compatibilidad que permite ejecutar títulos pensados originalmente para Windows con un nivel de rendimiento mÔs que aceptable en muchas configuraciones. Para una parte considerable del público, Steam Deck ha sido el primer contacto real con Linux como plataforma de juego, cambiando la imagen de sistema «complicado» por la de una opción perfectamente viable.

GOG no dispone por ahora de su propio hardware, pero sí cuenta con una baza diferenciadora: un catÔlogo muy amplio de juegos clÔsicos y programas de preservación. Si la compañía encuentra la forma de hacer que muchos de esos títulos funcionen de manera sencilla en Linux, podría convertirse en un complemento ideal para quienes utilizan dispositivos basados en este sistema, ya sea en formato portÔtil o en equipos de sobremesa.

El interés creciente por soluciones de juego fuera de Windows, unido a la consolidación de Steam Deck y otras mÔquinas similares, abre la puerta a que mÔs usuarios se planteen usar Linux como entorno principal para sus partidas. Es en ese escenario donde los movimientos de GOG resultan especialmente relevantes, porque contribuyen a normalizar la idea de que ya no es obligatorio depender del sistema de Microsoft para disfrutar del catÔlogo de PC.

Un malestar que deja de ser anecdótico

MĆ”s allĆ” de las cifras, lo que llama la atención es que el malestar con Windows deje de ser un tema reservado a foros especializados para convertirse en un asunto del que hablan abiertamente figuras reconocidas de la industria. El propio relato de Kiciński, que reconoce desesperarse cada vez que tiene que Ā«arreglar el ordenador con WindowsĀ» de sus padres, suena familiar a miles de usuarios que han vivido situaciones parecidas.

Problemas de rendimiento con el paso del tiempo, menús cada vez mÔs densos, anuncios incrustados en zonas clave del sistema y funciones automÔticas que se activan sin que el usuario las haya pedido conforman un patrón que muchos consideran agotador. Esta suma de fricciones ha ido erosionando poco a poco la paciencia de quienes utilizan el PC como plataforma principal para jugar.

Paralelamente, los avances en distribuciones de Linux mÔs fÔciles de usar, la mejora del soporte para hardware reciente y la llegada de tecnologías que facilitan la compatibilidad con juegos modernos estÔn animando a un número creciente de usuarios europeos a probar alternativas. Ya no se trata únicamente de entusiastas técnicos, sino también de jugadores que buscan un entorno mÔs predecible y con menos ruido alrededor.

En este contexto, GOG, con su política sin DRM y su imagen de tienda cercana al jugador de PC clÔsico, puede desempeñar un papel relevante en la normalización del gaming en Linux. Si la compañía consolida su giro estratégico y traduce ese interés en mejoras concretas para esta plataforma, contribuirÔ a que el tablero del PC se vuelva algo mÔs diverso y menos dependiente de un único sistema operativo.

El choque entre la fuerte crĆ­tica de Kiciński a Windows y la aproximación cada vez mĆ”s clara de GOG hacia Linux refleja un cambio de ciclo en el mundo del gaming en PC: Microsoft sigue dominando con holgura, pero acumula quejas sobre la calidad y el rumbo de su sistema, mientras el ecosistema Linux, impulsado por Valve y observado con mĆ”s atención por tiendas como GOG, gana terreno como vĆ­a alternativa para quienes quieren recuperar control sobre su equipo y reducir la dependencia de un entorno que sienten cada vez mĆ”s pesado.

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