Ya es oficial. Desde el 1 de septiembre, John Ternus ha tomado las riendas de Apple como nuevo consejero delegado, relevando a Tim Cook, quien durante quince años ha estado al frente de la compañía más valiosa del mundo. Ternus, de 51 años, no es un recién llegado: lleva un cuarto de siglo en la empresa y ha sido el responsable de la ingeniería de hardware, una pieza clave en los mayores éxitos de la marca en la última década. Este relevo, anunciado en abril, supone un cambio generacional y estratégico para el gigante tecnológico.
El mismo día en que asumía el cargo, Apple presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos los detalles de la compensación de sus dos máximos ejecutivos. Las cifras, como era de esperar, son astronómicas y dan mucho que hablar. Pero más allá de los ceros, este movimiento refleja la confianza de la junta en un perfil más técnico para dirigir la nave, mientras Cook se mantiene a bordo como presidente ejecutivo del consejo con un nuevo rol de embajador.
Un relevo histórico con cifras millonarias

Según el documento presentado, John Ternus recibirá un salario base de 3 millones de dólares anuales, más una asignación de acciones con un valor objetivo de 55 millones para el ejercicio fiscal 2027. En total, su paquete ronda los 58 millones. De esa cantidad, el 75% depende de cómo rinda Apple en comparación con el índice S&P 500, mientras que el 25% restante se entrega en unidades que se consolidan semestralmente durante cuatro años. Además, para cubrir la parte del año fiscal 2026 en la que ya ejerce como CEO, se le ha concedido un premio prorrateado de acciones por unos 2,5 millones.
Por su parte, Tim Cook pasa a cobrar un sueldo de 2 millones de dólares anuales y un premio en acciones de 45 millones para 2027, totalizando 47 millones. Su remuneración está menos ligada al rendimiento bursátil: solo la mitad depende del S&P 500, y el resto se otorga de forma gradual. En 2025, su remuneración total como CEO fue de 74,3 millones, una cifra que incluía gastos de seguridad, planes de retiro y vacaciones. Ahora, con un papel centrado en la diplomacia corporativa, su experiencia será clave para gestionar las relaciones con la administración de Donald Trump y con China.
Los retos de Ternus: IA, suministros y geopolítica
El nuevo CEO tiene sobre la mesa varios desafíos. El más urgente es cerrar la brecha en inteligencia artificial. Apple ha sido criticada por llegar tarde a la fiesta de los chatbots avanzados, con una nueva Siri con IA y sus retrasos, con una estrategia más cautelosa que la de Google o Microsoft. Ternus, que ha defendido una visión centrada en la experiencia de usuario, deberá demostrar que Apple Intelligence puede estar a la altura. Además, la escasez de componentes de memoria y almacenamiento, impulsada por el auge de la IA, está disparando los costes y ya ha llevado a la compañía a subir precios.
Otro frente es el geopolítico. Apple depende en gran medida de su cadena de suministro china, aunque ha empezado a diversificar hacia India y Vietnam. Tim Cook seguirá involucrado en este terreno desde su nuevo puesto, lo que algunos analistas ven como una jugada inteligente para que Ternus se centre en el producto. La presión de la Casa Blanca para que la producción se mueva a Estados Unidos también forma parte del paisaje, y Cook ha sido quien ha sabido esquivar esa intromisión.
El legado de Cook y el futuro inmediato

Cuando Tim Cook tomó el relevo de Steve Jobs en 2011, Apple valía unos 350.000 millones de dólares y facturaba 108.000 millones. Quince años después, la capitalización bursátil supera los 4 billones y los ingresos alcanzan los 416.000 millones. Ese crecimiento espectacular es el legado que Ternus intentará mantener. Pero también hay sombras: no ha habido una categoría de producto verdaderamente disruptiva desde el Apple Watch o los AirPods, y la incursión en realidad mixta con las Vision Pro y sus recientes ajustes de equipo no ha despegado como se esperaba.
Además, la cúpula ejecutiva ha sufrido numerosas salidas en los últimos años, y a Ternus le tocará reorganizar el equipo. Su primer examen público será el próximo 9 de septiembre, en el evento que Apple celebra cada otoño. Se espera que presente el primer iPhone plegable de Apple, una novedad que la competencia ya ha explorado, y una nueva Siri con funciones de IA más avanzadas. Como suele decirse en estos casos, los focos estarán puestos en él, y las expectativas son altas.
Con la combinación de un ingeniero obsesionado por los detalles al mando y un veterano de las operaciones como apoyo, Apple inicia una etapa que podría marcar la próxima década. Los próximos meses serán cruciales para ver si Ternus está a la altura de la leyenda. De momento, sus cifras salariales ya han dado que hablar, y lo que queda por venir.

