El salto a las resoluciones muy altas en PC lleva años asociado a tener una tarjeta gráfica de gama alta y un presupuesto considerable. LG quiere rebajar esa barrera con su nueva familia de monitores gaming LG UltraGear Evo, una serie que pone el foco en el reescalado 5K por inteligencia artificial integrado directamente en la pantalla, sin depender tanto de la GPU.
Esta nueva gama, que se estrenará oficialmente en el CES 2026 de Las Vegas, está pensada para quienes buscan un monitor de gama alta para jugar y trabajar, pero no quieren verse obligados a renovar todo el ordenador. La idea es sencilla: el monitor recibe una señal a resolución más baja, la procesa con IA y la muestra con un nivel de detalle muy próximo al 5K o 5K2K, aliviando parte del esfuerzo que normalmente se le pide al PC.
LG UltraGear Evo: IA de reescalado 5K como seña de identidad
En el corazón de la familia UltraGear Evo se encuentra un procesador de inteligencia artificial integrado en el propio monitor. A diferencia de los escalados tradicionales basados en la GPU o en el sistema operativo, aquí es la pantalla la que analiza la señal de vídeo en tiempo real y la adapta a la resolución 5K o 5K2K del panel.
Esta solución de reescalado por IA en 5K permite que juegos, vídeos y otros contenidos que se generen a resoluciones como QHD o incluso inferiores se vean con una nitidez notablemente superior a la de un escalado convencional. El sistema se encarga de detectar contornos, mejorar texturas y reconstruir detalle fino para que el resultado se acerque a lo que ofrecería una señal 5K nativa. Para ver cómo otras marcas también juegan la carta de las resoluciones muy altas consúltese, por ejemplo, la evolución de los monitores gaming de alta resolución.
Para el usuario, eso significa poder ajustar los juegos a una resolución algo más contenida para mantener buenas tasas de fotogramas, mientras el monitor se ocupa de que la imagen no pierda definición en pantalla. En un contexto en el que las GPUs capaces de mover 5K con soltura no están al alcance de todos, especialmente en España y otros mercados europeos, esta aproximación puede ser bastante interesante.
Además del reescalado, la plataforma de IA incorpora funciones como AI Scene Optimization y AI Sound. La primera adapta parámetros de imagen (brillo, contraste, color) en función de lo que ocurre en pantalla, mientras que la segunda procesa el audio para hacerlo más envolvente. Todo este trabajo se realiza dentro del monitor, sin añadir carga extra al procesador o a la gráfica del ordenador.

Una gama 5K y 5K2K que apunta a la parte alta del mercado
La primera oleada de LG UltraGear Evo arranca con tres modelos principales, cada uno orientado a un tipo de usuario, pero todos compartiendo la misma base tecnológica: reescalado 5K mediante IA, altas tasas de refresco y modos de funcionamiento flexibles.
Los modelos anunciados son el 39GX950B, el 27GM950B y el 52G930B. Dos de ellos apuestan por paneles OLED con estructura Primary RGB Tandem, mientras que el tercero opta por la tecnología New MiniLED con miles de zonas de atenuación local. Todos se sitúan en resoluciones 5K o 5K2K y formatos pensados para la inmersión o para disponer de mucho espacio de trabajo.
LG presenta UltraGear Evo como una gama claramente orientada al usuario avanzado y al gaming exigente. No obstante, el uso de IA para aliviar parte del trabajo de la GPU abre la puerta a que jugadores con equipos de generaciones anteriores puedan plantearse un salto a estas resoluciones sin tener que actualizar el PC de inmediato.
La compañía también recalca que muchas de las tecnologías presentes en estos monitores proceden de sus soluciones profesionales de alta precisión, como pantallas médicas o equipos B2B, donde la estabilidad del panel y la fidelidad del color son críticas. En UltraGear Evo, esa base se ha adaptado al entretenimiento y al juego competitivo.

LG UltraGear Evo 39GX950B: OLED 5K2K curvo con Dual Mode hasta 330 Hz
El modelo LG UltraGear Evo 39GX950B es el heredero de la serie GX9 y se perfila como uno de los más equilibrados de la gama. Monta un panel OLED 5K2K de 39 pulgadas con relación de aspecto 21:9 y curvatura 1500R, pensado para combinar juego inmersivo, multitarea y creación de contenido en un único dispositivo.
Su formato mantiene aproximadamente la altura de una pantalla de 32 pulgadas en 16:9, pero amplía de forma considerable el espacio horizontal. Esta configuración resulta cómoda para juegos de mundo abierto, conducción o simuladores, y al mismo tiempo deja margen para tener varias ventanas abiertas sin recurrir a un segundo monitor.
En términos de densidad, el panel ronda los 142 píxeles por pulgada, una cifra alta para esta diagonal, y cuenta con certificación VESA DisplayHDR True Black 500. Esto implica negros muy profundos, detalle en sombras y un buen rango dinámico, terreno donde el OLED suele destacar claramente frente a otras tecnologías.
LG recurre aquí a la tecnología Primary RGB Tandem OLED, que añade una segunda capa emisiva para aumentar el brillo, mejorar la fidelidad del color y prolongar la vida útil del panel respecto a soluciones OLED estándar. El objetivo es ofrecer una imagen más luminosa sin renunciar a los negros puros propios del OLED ni acelerar el desgaste.
En lo que respecta al rendimiento, uno de los puntos más llamativos es el Dual Mode. Este sistema permite elegir entre 165 Hz a resolución 5K2K cuando se prioriza la calidad visual, o subir hasta 330 Hz en WFHD cuando lo importante es la fluidez competitiva. Todo ello acompañado de un tiempo de respuesta declarado de 0,03 ms (GtG), pensado para minimizar la estela incluso en movimientos muy rápidos.
Este modelo también integra de serie el paquete de IA de la gama: reescalado 5K, AI Scene Optimization y AI Sound. De esta forma, el monitor puede mejorar la imagen y el audio en tiempo real en función del contenido, reduciendo la necesidad de ir cambiando perfiles manualmente para cada juego o aplicación.

LG UltraGear Evo 27GM950B: MiniLED 5K de 27 pulgadas para quienes evitan el efecto halo
El segundo gran pilar de la familia es el LG UltraGear Evo 27GM950B, un monitor 5K de 27 pulgadas con tecnología New MiniLED que se dirige a usuarios que prefieren un tamaño más contenido en escritorio, pero no quieren sacrificar nitidez ni contraste.
LG lo presenta como la primera pantalla 5K New MiniLED de 27 pulgadas. Su principal objetivo es reducir de forma drástica el llamado «efecto halo» o blooming, un problema habitual en pantallas con retroiluminación local cuando se muestran objetos muy brillantes sobre fondos oscuros.
Para conseguirlo, el monitor incorpora 2.304 zonas de atenuación local junto con una arquitectura de Zero Optical Distance, que minimiza la distancia entre el panel LCD y la matriz de LED. Esta combinación permite controlar mejor qué zonas se iluminan y cuáles permanecen apagadas, logrando un contraste más preciso y reduciendo halos alrededor de elementos luminosos.
El 27GM950B cuenta con certificación VESA DisplayHDR 1000 y un brillo máximo de hasta 1.250 nits, cifras pensadas para representar reflejos intensos, explosiones y luces muy marcadas sin quemar la escena. Al mismo tiempo, el elevado número de zonas de iluminación ayuda a mantener el detalle en áreas oscuras.
En cuanto a rendimiento, este modelo repite la idea del Dual Mode: 165 Hz a resolución 5K para quienes priorizan detalle y 330 Hz en QHD para quienes necesitan la máxima fluidez. El tiempo de respuesta se sitúa en 1 ms (GtG), dentro de lo esperado en un monitor gaming de este nivel.
Como el resto de la gama, incluye reescalado 5K por IA, optimización de escena y procesamiento de audio inteligente. El monitor se encarga de aprovechar al máximo la densidad del panel 5K incluso cuando el contenido de origen no llega a esa resolución, algo que puede ser especialmente útil en configuraciones europeas donde no siempre se dispone de la última GPU del mercado.
LG UltraGear Evo 52G930B: 52 pulgadas 5K2K en formato 12:9 para inmersión total
El tercer modelo, LG UltraGear Evo 52G930B, es el más llamativo en cuanto a tamaño. Hablamos de un monitor 5K2K de 52 pulgadas que la marca describe como el más grande del mundo en su categoría, destinado a quienes buscan una experiencia casi envolvente tanto en juegos como en trabajo multitarea.
Su panel ofrece una altura de visión similar a la de un monitor de 42 pulgadas en 16:9, pero se estira horizontalmente hasta un formato 12:9. Esto se traduce en un área de trabajo aproximadamente un 33 % más ancha que la de un monitor UHD estándar, lo que facilita tener varias ventanas y herramientas abiertas al mismo tiempo sin agobios.
La curvatura 1000R envuelve notablemente la visión periférica, intentando mantener una distancia relativamente homogénea entre los ojos y todos los puntos de la pantalla. Este diseño está claramente orientado a simuladores de conducción, vuelo y juegos de exploración, pero también puede ser útil para editores de vídeo, creadores de contenido o streamers que necesitan muchas fuentes de información a la vista.
En el apartado de fluidez, el 52G930B no se queda corto: ofrece una tasa de refresco de 240 Hz, un valor alto para un panel de este tamaño y resolución. Además, cuenta con certificación VESA DisplayHDR 600, pensada para garantizar un buen equilibrio entre niveles de brillo y contraste en escenas con abundantes efectos de luz.
Como en el resto de modelos, aquí también está presente el reescalado 5K por IA y el conjunto de algoritmos de optimización de imagen y sonido. Dada la cantidad de píxeles que maneja un 5K2K de 52 pulgadas, que el propio monitor pueda ayudar a aliviar el trabajo de la GPU puede ser clave para mantener tasas de fotogramas estables en títulos recientes.
IA, altas tasas de refresco y enfoque en el mercado europeo
Más allá de las especificaciones de cada modelo, la apuesta de LG con UltraGear Evo se apoya en tres pilares: escalado 5K mediante IA, modos Dual Mode con refrescos muy elevados y formatos que combinan inmersión y productividad. La combinación de estos elementos sitúa a la familia en la franja premium del mercado.
La compañía subraya que su objetivo es reducir la necesidad de elegir entre resolución altísima, negros profundos, brillo intenso o amplitud de campo de visión. Gracias al reescalado por IA, los usuarios pueden plantearse pantallas 5K y 5K2K sin depender exclusivamente de hardware extremo, algo relevante en países como España, donde muchos jugadores alargan el ciclo de renovación del PC.
Al mismo tiempo, las tasas de refresco de hasta 330 Hz en algunos modos y 240 Hz en el modelo de 52 pulgadas, junto con tiempos de respuesta muy bajos, apuntan claramente al público que valora la fluidez por encima de todo. Para quienes compaginan juego competitivo con tareas de edición de contenido o multitarea, los formatos ultrapanorámicos y las altas resoluciones pueden resultar especialmente atractivos.
LG tiene previsto mostrar la gama UltraGear Evo en el CES 2026 mediante montajes prácticos como el “Dream Setup”, inspirado en configuraciones de la comunidad gamer, y un simulador de carreras desarrollado junto a SimCraft en el que el modelo de 39 pulgadas tendrá especial protagonismo. Estas demostraciones servirán para comprobar hasta qué punto las promesas sobre IA, brillo, contraste y respuesta se trasladan a la experiencia real.
La compañía todavía no ha concretado fechas de llegada ni precios para España y el resto de Europa, aunque todo apunta a un lanzamiento escalonado a lo largo de 2026. Lo que sí está confirmado es que esta línea convivirá con otros modelos como el LG UltraGear GX7 (27GX790B), un monitor QHD con panel Primary RGB Tandem OLED y tasas de refresco de hasta 540 Hz y 720 Hz en Dual Mode, enfocado al público que prioriza de forma absoluta la velocidad.
Con la familia UltraGear Evo, LG refuerza su estrategia de posicionarse como referente en monitores gaming de alta resolución y alto refresco en el mercado europeo. Para los usuarios de España que estén pensando en dar el salto a pantallas 5K o 5K2K sin cambiar de gráfica de inmediato, estos monitores con IA integrada se colocan como una de las alternativas más completas dentro de la gama alta, combinando formatos grandes, paneles avanzados y un enfoque que intenta sacar más partido al hardware que ya tenemos en casa.