La nueva oleada de recortes en la división de videojuegos de Microsoft ha dejado una huella profunda en uno de los estudios más emblemáticos de la industria. id Software, el equipo responsable de sagas como DOOM, Quake y Wolfenstein, ha perdido a 136 trabajadores, según una notificación oficial presentada en Texas. De ellos, 96 pertenecían a la sede de Richardson y los otros 40 eran empleados remotos. La cifra supone aproximadamente la mitad de una plantilla que, según datos de diciembre, rondaba los 185 empleados.
El anuncio se enmarca dentro del denominado «Reset Xbox», que contempla el despido inmediato de 1.600 personas y otros 1.600 en los próximos doce meses. La medida ha sido calificada por varios veteranos del sector como la más agresiva de la historia reciente de la compañía, y ha provocado una reestructuración profunda en todos los estudios de ZeniMax Media, la matriz de Bethesda.
La magnitud de los recortes en id Software

Los despidos no han sido uniformes: prácticamente todo el departamento de programación ha sido eliminado, así como el equipo de control de calidad al completo. Entre los nombres confirmados están el artista principal de personajes Denzil O’Neill, que llevaba doce años en el estudio, y el veterano Michael Maynard, con más de cuatro décadas de experiencia en la industria. Maynard publicó un mensaje en LinkedIn en el que aseguraba que «Microsoft decidió que la mitad del equipo ya no era necesaria, a pesar del increíble trabajo y esfuerzo de cada diseñador, programador, artista y especialista».
Derek Best, antiguo artista de efectos visuales que trabajó en los tres DOOM modernos, también se pronunció. Best afirmó estar «en shock» y acusó a Microsoft de haber «arrasado» el estudio, reduciéndolo a un «tamaño de estudio de apoyo». Según su testimonio, «décadas de conocimiento han sido borradas» y sugirió que id Software podría dejar de desarrollar sus propios juegos o abandonar su tecnología interna para pasarse a Unreal Engine.
Adiós al motor propietario: el fin de id Tech

Uno de los aspectos más preocupantes de esta reestructuración es el impacto sobre el motor gráfico id Tech, seña de identidad del estudio desde sus inicios. Al haber despedido a la mayoría de los programadores, el mantenimiento y evolución de id Tech queda en entredicho. Varias fuentes apuntan a que los próximos títulos del estudio se desarrollarían con Unreal Engine 6, lo que supondría un cambio radical en su forma de trabajar.
El momento elegido para los recortes también ha sido criticado. Todd Boyce, artista de VFX en id Software, reprochó que los despidos llegaran justo antes del lanzamiento de Revelations, la gran expansión de DOOM: The Dark Ages. Según Boyce, el equipo había realizado horas extra no remuneradas durante meses para completar el contenido descargable. La expansión debutó esta misma semana, y la incertidumbre sobre el soporte futuro del juego es total.
Reacciones y el legado de id Software

John Romero, cofundador de id Software y figura clave en la creación de DOOM, no ha tardado en reaccionar. Romero publicó un emotivo mensaje en redes sociales en el que se solidarizó con los afectados y recordó que «id Software fue, es y seguirá siendo una pieza clave en la historia de los videojuegos». También pidió que se preserve el legado digital del estudio, señalando que él mismo conserva materiales de los primeros años que la propia id ya no guarda.
La jefa de estudios de ZeniMax, Jill Braff, envió un memo interno en el que explicaba que la compañía pasará de un modelo centrado en proyectos independientes a otro que ponga el foco en las franquicias más importantes. Entre las marcas prioritarias se encuentran Doom, Quake, Wolfenstein, Fallout y The Elder Scrolls, según confirmó el periodista Jason Schreier. Esto deja a id Software en una posición delicada, ya que su futuro como estudio de desarrollo principal parece ahora más incierto que nunca.
Mientras tanto, el estudio de Frankfurt (Alemania), centrado en el motor id Tech, no ha confirmado si se ha visto afectado por los recortes. Lo que está claro es que la industria del videojuego pierde a uno de sus equipos más influyentes, reducido a la mínima expresión en cuestión de días. La comunidad de jugadores y desarrolladores sigue de cerca los acontecimientos, a la espera de saber si id Software podrá recuperarse o si, como temen muchos, su época dorada ha quedado atrás.