MediaTek MT6572M: ficha completa, especificaciones y rendimiento

  • MediaTek MT6572M es un SoC de gama de entrada con 2 núcleos Cortex-A7 a 1,0 GHz, litografía de 28 nm y bus de 32 bits, pensado para smartphones Android básicos con 3G.
  • Su GPU integrada Mali-400 MP1 recortada a unos 400 MHz, sin memoria dedicada y con soporte de vídeo hasta 1080p@60 fps, ofrece un rendimiento muy limitado en juegos modernos.
  • El chip soporta hasta 1 GB de RAM LPDDR2 a 266 MHz en un único canal y un sistema de caché modesto (32 KB L1, 256 KB L2, sin L3), suficiente para uso cotidiano ligero.
  • Integra módem HSPA+/TD-SCDMA, Wi-Fi, Bluetooth, GPS y radio FM, lo que redujo drásticamente costes y lo convirtió en una solución muy popular en móviles económicos de 2013-2014.

SoC MediaTek MT6572M caracteristicas

El MediaTek MT6572M fue uno de los cerebros más populares en la gama baja de smartphones Android de principios de la década de 2010. Hoy está totalmente superado por procesadores mucho más potentes, pero todavía aparece en móviles antiguos, proyectos de ROMs ligeras y dispositivos de segunda mano que siguen dando guerra. Entender bien qué ofrece este chip, cuáles son sus límites y en qué se diferencia del MT6572 estándar puede ayudarte si estás trasteando con uno de estos terminales.

A lo largo de este artículo vas a encontrar una descripción muy detallada del MT6572M: CPU, GPU, memoria, conectividad integrada, proceso de fabricación, fechas de lanzamiento, capacidades de vídeo y otros datos interesantes que en muchas fichas técnicas se pasan por alto. Todo explicado con un lenguaje cercano y claro, pero sin escatimar en datos técnicos para quien quiera profundizar un poco más y exprimir al máximo estos viejos conocidos de la gama de entrada.

Qué es el MediaTek MT6572M y relación con el MT6572

El MT6572M es un SoC (System on Chip) de MediaTek pensado para smartphones sencillos con conectividad 3G. Pertenece a una familia de procesadores muy usada en móviles económicos Android de la primera mitad de los 2010, cuando el objetivo principal era abaratar al máximo el precio del terminal manteniendo una experiencia básica aceptable.

En esencia, se trata de una versión recortada del MediaTek MT6572 “normal”. Ambos comparten la misma arquitectura, basada en núcleos ARM Cortex-A7, pero el modelo MT6572M reduce la frecuencia de la CPU y de la GPU para consumir algo menos y permitir a los fabricantes ajustar todavía más el coste y el diseño de sus teléfonos.

Los dos chips utilizan núcleos ARM Cortex-A7 centrados en la eficiencia energética, suficientes para llamadas, mensajería instantánea, redes sociales ligeras, navegación básica y reproducción de vídeo sin grandes alardes. No están pensados para juegos pesados ni para multitarea intensa, aunque para su época cumplían razonablemente dentro de la gama baja.

La diferencia más visible entre ambos modelos está en la frecuencia máxima de CPU y GPU. El MT6572 puede trabajar hasta los 1,2 GHz en sus núcleos, mientras que el MT6572M se queda en 1,0 GHz como tope. Algo parecido ocurre con la parte gráfica: la GPU Mali-400 del MT6572 alcanza los 500 MHz, mientras que la del MT6572M se queda normalmente en unos 400 MHz, lo que se traduce en un pequeño recorte de rendimiento gráfico.

También conviene tener presente el momento en que apareció cada uno: el MT6572 se presentó alrededor del 5 de junio de 2013, mientras que el MT6572M llegó algo después, en 2014, como opción todavía más básica. Cuando este último aterrizó en el mercado, la carrera de especificaciones en Android ya iba lanzada y este SoC se posicionaba de lleno como la alternativa de entrada para quien quería un smartphone muy barato.

Arquitectura de CPU, ISA y proceso de fabricación

En el núcleo del MT6572M encontramos una configuración con dos núcleos ARM Cortex-A7 trabajando a 1,0 GHz. Esta microarquitectura se apoya en el conjunto de instrucciones ARMv7, muy extendido en su momento en dispositivos de gama baja y media por su buena relación entre consumo, rendimiento y coste.

El tipo de conjunto de instrucciones que utiliza se clasifica como RISC ARM (Reduced Instruction Set Computing). Este enfoque de “conjunto reducido de instrucciones” simplifica el hardware interno del procesador y ayuda a reducir el consumo energético, lo que encaja a la perfección con el objetivo de ofrecer móviles asequibles con baterías relativamente pequeñas.

La configuración de ejecución se resume en 2 núcleos físicos y 2 hilos (threads) de procesamiento. No hay tecnologías de multihilo simultáneo tipo Hyper-Threading: cada núcleo se encarga de un hilo independiente. Para la época y el tipo de teléfonos en los que se montaba, esos dos núcleos suponían un salto claro frente a los antiguos chips mononúcleo, permitiendo una multitarea ligera razonable.

A nivel de bus, el MT6572M opera con un bus de datos de 32 bits, alineado con la arquitectura ARMv7. Este ancho de bus y el propio diseño de 32 bits limitan la cantidad de memoria direccionable frente a los procesadores modernos de 64 bits, pero en terminales con un máximo de 1 GB de RAM es más que suficiente.

El chip se fabrica mediante un proceso de litografía de 28 nm. Puede sonar muy grande si lo comparamos con los nodos actuales, pero en 2013-2014 era un estándar muy común en SoC móviles. Ese tamaño de proceso permitía mantener un consumo aceptable y, sobre todo, reducir el coste de fabricación, algo imprescindible para competir en el segmento de móviles baratos.

Frecuencias de funcionamiento y escalado dinámico

Uno de los aspectos claves para medir lo que puede dar de sí este SoC es su configuración de frecuencias en CPU y GPU. En el MT6572M, la frecuencia de trabajo de la CPU se sitúa en torno a 1,0 GHz, tanto como valor base como tope práctico, mientras que en el MT6572 estándar esa frecuencia máxima asciende a 1,2 GHz.

Esto significa que el MT6572M renuncia a un pequeño extra de rendimiento a cambio de consumir algo menos. En la práctica, los teléfonos que lo montan pueden alargar un poco la autonomía, algo bastante de agradecer en dispositivos con baterías modestas y pantallas de baja resolución.

El SoC es compatible con mecanismos de escalado dinámico de frecuencia “bajo demanda”. El sistema operativo ajusta en tiempo real la velocidad de los núcleos en función de la carga de trabajo: cuando el móvil está casi inactivo o ejecutando tareas sencillas, la frecuencia baja para ahorrar energía; cuando se lanza una aplicación algo más pesada, la frecuencia sube hasta su límite para ofrecer una respuesta rápida.

Este comportamiento se gestiona mediante un multiplicador de reloj interno, que combina la frecuencia base del reloj externo con dicho multiplicador para determinar la velocidad final de la CPU. La gestión de ese multiplicador es uno de los recursos típicos que utilizan los kernels de Android para equilibrar rendimiento, temperatura y consumo en SoC móviles de este tipo.

En el caso del MT6572 (no M), esa gestión de frecuencias permite picos de hasta 1,2 GHz, pero en la variante MT6572M el techo está claramente limitado a 1,0 GHz. Esta diferencia no es dramática en uso cotidiano básico, pero sí puede notarse al forzar un poco más el dispositivo con varias apps a la vez o con navegación web pesada.

Sistema de caché: tamaños y ausencia de L3

Para mejorar el acceso a los datos y reducir las esperas, el MT6572M cuenta con varios niveles de memoria caché integrados. La caché de primer nivel (L1) tiene una capacidad de 32 KB, una cifra modesta pero coherente con la gama en la que se mueve este SoC y con la arquitectura Cortex-A7 utilizada.

Por encima se sitúa la caché de segundo nivel (L2) con 256 KB. Este tamaño resulta típico para un procesador de doble núcleo sencillo y, aunque está lejos de lo que vemos en chips modernos, ayuda a mantener un rendimiento aceptable en tareas cotidianas al reducir el número de accesos a la memoria RAM principal, que es mucho más lenta.

En cuanto a la caché de tercer nivel (L3), el diseño del MT6572M prescinde de ella. En las especificaciones suele figurar directamente como no disponible, algo habitual en SoC de entrada de aquella generación. Incluir un nivel de caché adicional habría incrementado el tamaño y el coste del chip sin un beneficio proporcional para el tipo de uso al que estaba destinado.

Conviene recordar que un mayor tamaño de caché L1 y L2 suele traducirse en un sistema más ágil, ya que el procesador dispone de más datos “a mano” sin tener que salir a la RAM. Aun con tamaños relativamente contenidos, el binomio 32 KB L1 + 256 KB L2 ofrece un equilibrio razonable entre coste, consumo y rendimiento para aplicaciones ligeras.

En conjunto, el subsistema de caché del MT6572M está diseñado con una filosofía clara: priorizar la eficiencia y el bajo coste frente al rendimiento bruto. No está pensado para tareas muy exigentes, pero sí para que el usuario de un móvil barato no sienta una experiencia excesivamente torpe en el día a día.

Memoria RAM soportada, canales y ancho de banda

La compatibilidad con RAM es otro punto clave de este SoC. El MT6572M está preparado para trabajar con memoria LPDDR2 funcionando a 266 MHz. Esta tecnología fue durante bastante tiempo la opción estándar en smartphones económicos, ofreciendo un buen compromiso entre consumo y prestaciones.

En cuanto a capacidad, el chip soporta como máximo 1 GB de memoria RAM. Para un diseño de 32 bits y orientado a la gama baja, esa cifra encaja perfectamente con el resto de su arquitectura. De hecho, muchos de los móviles que lo montaban se quedaban en 512 MB, reservando el gigabyte completo para modelos un poco menos ajustados.

En la parte de organización de la memoria, el MT6572M utiliza un único canal de memoria (single channel). No hay soporte para configuraciones de doble canal, algo que en aquella época estaba reservado a procesadores más potentes. Aun así, para pantallas de baja resolución y apps ligeras, un solo canal era suficiente para no lastrar en exceso la experiencia.

El ancho de banda máximo de memoria no aparece de forma explícita en muchas fichas, indicándose comúnmente como “no informado” o “N/i” sobre un bus de 32 bits. Combinando la frecuencia de 266 MHz de la LPDDR2 y esa anchura de bus se obtiene un rendimiento suficientemente ajustado para la gama de entrada, aunque desde luego muy lejos de los estándares actuales.

En resumen, el subsistema de memoria del MT6572M está claramente dimensionado para terminales con poca RAM, almacenamiento modesto y pantallas no demasiado exigentes. Si se intenta ir más allá colmando el teléfono de apps y procesos en segundo plano, las limitaciones de esos 512 MB o 1 GB de RAM salen rápidamente a la luz.

GPU integrada Mali-400 y capacidades de vídeo

La parte gráfica corre a cargo de una GPU ARM Mali-400 integrada en el propio SoC. Esta familia de GPUs fue muy popular en los primeros años de Android, con distintas variantes que iban desde configuraciones muy modestas a otras algo más potentes con varios núcleos.

En el caso del MT6572M, estamos ante la versión más básica de la Mali-400, en configuración MP1 (un único núcleo). Esto implica un rendimiento gráfico bastante limitado, idóneo para mover la interfaz del sistema, reproducir vídeos y ejecutar juegos muy sencillos, pero claramente insuficiente para títulos exigentes o resoluciones altas.

En cuanto a la frecuencia, la GPU del MT6572 estándar puede alcanzar en torno a 500 MHz de reloj, mientras que en el MT6572M se recorta normalmente a unos 400 MHz. De nuevo se repite la misma lógica: ligerísima bajada de potencia a cambio de reducir el consumo y el calor generado en teléfonos muy baratos.

Esta GPU no dispone de memoria dedicada propia (VRAM). En su lugar, comparte la RAM del sistema, algo completamente habitual en SoC móviles. Reservar chips de memoria independientes para la gráfica habría encarecido demasiado el conjunto sin aportar grandes ventajas en equipos de gama de entrada con resoluciones reducidas.

A pesar de esas limitaciones, la Mali-400 del MT6572M es capaz de gestionar la reproducción de vídeo a resoluciones de hasta 1080p y 60 fotogramas por segundo, siempre que el resto del hardware (almacenamiento, RAM) y el software estén bien optimizados. En pantallas que solían quedarse muy por debajo del Full HD, esto se traducía en una reproducción bastante fluida de contenidos multimedia.

Rendimiento en juegos y benchmarks del MT6572 (familia)

Aunque el foco principal aquí es el MT6572M, las cifras de rendimiento más documentadas suelen corresponder al MT6572 estándar, que sirve como referencia aproximada para hacerse una idea de lo que ofrece esta familia de chips en tareas gráficas y benchmarks sintéticos.

En pruebas de rendimiento gráfico con la GPU Mali-400MP montada en móviles como el Suppu F605 o el Leagoo Lead 4, los resultados en juegos modernos son muy modestos. Títulos pesados como PUBG Mobile, PUBG: New State, Call of Duty: Mobile, Fortnite, Genshin Impact o incluso Mobile Legends: Bang Bang se sitúan en torno a 0 fps jugables según algunas tablas comparativas, es decir, no son realmente disfrutables en este hardware.

En el apartado de benchmarks sintéticos, el MediaTek MT6572 alcanza alrededor de 10.175 puntos en Antutu, un valor que lo coloca muy por debajo de cualquier SoC actual, pero acorde con la época y la gama en la que se movía. En Geekbench, la puntuación ronda los 55 / 34 puntos (single-core / multi-core), y en 3DMark se sitúa en unos 28 puntos.

Si se compara con otros chips de la casa, estas puntuaciones lo sitúan por encima del MediaTek MT6572W en Geekbench (39 / 24), pero ligeramente por debajo del MediaTek MT6570, que en algunas mediciones puede rondar los 57 / 31 en Geekbench y superar los 29 puntos en 3DMark frente a los 28 del MT6572.

También aparece mencionado que el MT6572 se comporta mejor que la CPU MediaTek MTK6261D en estas pruebas, e iguala en rendimiento a otro miembro cercano de la gama, el MT6572W, al menos en determinados escenarios. Todo ello gracias, principalmente, a la combinación de sus dos núcleos Cortex-A7 y la GPU Mali-400MP, que sin ser un prodigio, cumple en lo básico.

Conectividad integrada y otros componentes del SoC

Una de las grandes bazas del MT6572M está en su alto nivel de integración de conectividad en el propio chip. Para los fabricantes de teléfonos baratos, esto era oro puro, ya que permitía simplificar el diseño de la placa, reducir el número de componentes externos y bajar el coste total de fabricación.

Este SoC incluye un módem capaz de trabajar con redes 3G bajo estándares R8 HSPA+ y TD-SCDMA, cubriendo así buena parte de las necesidades de datos móviles de aquel momento en diferentes mercados. No ofrece soporte para 4G LTE, pero cuando salió al mercado esa conectividad todavía no era imprescindible en los modelos más económicos.

Además del módem, el MT6572M integra Wi-Fi, Bluetooth, receptor de radio FM y GPS. Esa integración evita tener que añadir demasiados chips adicionales para estas funciones, permitiendo móviles más compactos y de menor coste. Para el usuario final, el resultado es un dispositivo sencillo pero “completo” en cuanto a conectividad.

En lo relativo al consumo, más que hablar de TDP como en el mundo de los ordenadores de sobremesa, se utiliza a menudo el concepto de SDP (Scenario Design Power), que describe el consumo típico en escenarios de uso reales. En muchas fichas del MT6572M este valor aparece sin especificar, aunque se sabe que hablamos de un chip de bajo consumo gracias a su litografía de 28 nm y a sus frecuencias contenidas.

Por su parte, el MT6572 “a secas” sí se ha llegado a listar con un TDP aproximado de 5 W en determinadas tablas, algo que da una idea de su rango de consumo máximo bajo carga. En cualquier caso, ambos procesadores están diseñados para funcionar cómodamente dentro de las limitaciones térmicas de un smartphone de gama baja.

Hilos de ejecución, multitarea y Heterogeneous Multi-Processing

El MT6572M pone a disposición del sistema dos hilos de ejecución gracias a sus dos núcleos Cortex-A7. Un mayor número de hilos suele ayudar a mejorar la multitarea y el reparto de carga entre procesos, aunque aquí el límite de dos hilos se nota en cuanto se intenta apretar un poco el dispositivo con muchas apps a la vez.

En la documentación de la época sobre SoC móviles aparece a menudo la referencia a la tecnología Heterogeneous Multi-Processing (HMP), una evolución del concepto big.LITTLE de ARM. En procesadores más avanzados, HMP permite combinar núcleos de alto rendimiento con otros más eficientes y utilizar todos al mismo tiempo si hace falta, o sólo los más ahorradores cuando la carga es ligera.

La idea básica del HMP es que el procesador pueda usar todos los núcleos simultáneamente o quedarse con uno solo, según el tipo de tarea, logrando así un equilibrio muy fino entre rendimiento y autonomía. En chips actuales, esto se traduce en una mejora enorme del rendimiento máximo o de la duración de la batería, según la configuración.

El MT6572M, sin embargo, utiliza una configuración homogénea con dos núcleos Cortex-A7 idénticos, por lo que no es un ejemplo avanzado de big.LITTLE con clústeres heterogéneos. Aun así, el concepto de subir y bajar frecuencias según la carga y de distribuir tareas entre varios núcleos ya apuntaba la dirección en la que evolucionarían los diseños posteriores.

En la práctica, para el usuario que tiene en la mano un móvil con este SoC, lo que se nota es que la multitarea ligera funciona razonablemente bien, pero cuando se abren muchas aplicaciones, se cargan páginas pesadas o se instalan apps recientes muy exigentes, el sistema empieza a ir justo de recursos y aparecen los tirones.

Contexto histórico y tipos de móviles que usaban el MT6572M

Cuando el MT6572 se anunció el 5 de junio de 2013, Android estaba extendiéndose con fuerza y la gama baja empezaba a cobrar protagonismo. Poco después, en 2014, el MT6572M llegó para cubrir todavía mejor esa franja de entrada, donde cada céntimo de diferencia en el coste del hardware contaba.

Los teléfonos que montaban el MT6572M solían ser smartphones sencillos con pantallas pequeñas y de baja resolución, cantidades humildes de RAM (512 MB o, con suerte, 1 GB), poco almacenamiento interno y baterías ajustadas. Eran dispositivos ideales como primer móvil, segundo teléfono o terminal para usuarios que sólo necesitaban lo básico.

Entre los modelos basados en esta familia de chips se encuentran, por ejemplo, el Suppu F605 y el Leagoo Lead 4, que se utilizaron en pruebas de rendimiento para medir tanto la CPU como la GPU Mali-400MP en benchmarks de todo tipo. Estos teléfonos ilustran muy bien el perfil de dispositivo asociado a este SoC.

Gracias a la fuerte integración de componentes (módem 3G, Wi-Fi, Bluetooth, GPS, radio FM…), el MT6572M permitió que muchos fabricantes pudieran lanzar móviles extremadamente baratos pero funcionales, acercando Android a usuarios que hasta ese momento no se habían planteado tener un smartphone.

Hoy en día, este chip ha quedado muy atrás frente a los estándares actuales, pero aún se ve en terminales antiguos que siguen circulando en el mercado de segunda mano, en proyectos de reutilización de hardware, en entornos educativos o en experimentos de desarrollo de ROMs ligeras para aprender a cocinar sistemas Android más optimizados.

Por todo ello, conocer con detalle las características y especificaciones del MediaTek MT6572M sigue teniendo sentido: ayuda a saber qué se puede esperar de un móvil que lo monta, dónde están sus límites, y hasta dónde merece la pena invertir tiempo o esfuerzo en mantenerlo al día con software moderno.

El MediaTek MT6572M es, informalmente, un chip humilde que supo encontrar su sitio: arquitectura sencilla de 2 núcleos Cortex-A7, GPU Mali-400 muy básica, soporte para hasta 1 GB de LPDDR2, conectividad 3G HSPA+, Wi-Fi, Bluetooth, GPS y FM integrados, y un proceso de 28 nm que permitía un consumo razonable y un coste muy contenido, características que lo convirtieron en protagonista silencioso de la gama baja Android durante varios años.

MediaTek MT6575 características y especificaciones
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