
Meta, la empresa matriz de Instagram y Facebook, ha llegado a un acuerdo multimillonario con los fiscales generales de 52 estados de Estados Unidos para cerrar el juicio que acusaba a sus plataformas de estar diseñadas para enganchar a los menores. El pacto, que aún debe ser aprobado por un juez, incluye un desembolso de hasta 18.000 millones de dólares (unos 15.400 millones de euros) y la implantación de una serie de restricciones automáticas para los usuarios adolescentes.
Estas medidas, que se activarán por defecto en las cuentas de los menores de 18 años, suponen un cambio radical en la forma en que los jóvenes interactúan con las redes sociales. Desde límites de tiempo diarios hasta el bloqueo nocturno, pasando por la ocultación de ‘likes’ y la posibilidad de desactivar el algoritmo de recomendación, el acuerdo busca atajar la adicción digital y proteger la salud mental de los adolescentes.
Un acuerdo que marca un antes y un después

El pacto, anunciado este miércoles, pone fin a una batalla legal que comenzó en 2023 cuando 29 estados acusaron a Meta de violar las leyes de protección al consumidor y de privacidad. La compañía, que siempre ha negado las acusaciones, ha aceptado pagar una cifra récord para evitar un juicio que podría haber sentado un precedente peligroso. El 70% de los 18.000 millones se destinará a programas de seguridad juvenil en los estados participantes, mientras que el 30% restante está condicionado a que otras plataformas como TikTok y YouTube adopten medidas equivalentes.
Las nuevas restricciones para los adolescentes

Entre las medidas más destacadas se encuentra un límite de dos horas diarias de uso acumulado entre Instagram y Facebook, que no podrá ser desactivado sin el consentimiento de un padre o tutor. Además, las aplicaciones se bloquearán por completo entre la medianoche y las seis de la mañana, y las notificaciones se silenciarán durante el horario escolar. Los adolescentes también recibirán avisos cada 15 minutos de uso continuado y recordatorios al alcanzar los 60 y 90 minutos diarios.
Otra novedad es la posibilidad de elegir un feed no personalizado, es decir, sin recomendaciones algorítmicas, y la opción de desactivar la reproducción automática de vídeos. Asimismo, se ocultará el número de ‘me gusta’ y reacciones por defecto, y se bloquearán los filtros de maquillaje extremo o que simulen cirugías estéticas. Todas estas funciones estarán activadas por defecto y solo podrán modificarse con autorización parental.
Presión a la competencia
Meta ha dejado claro que estas restricciones no tendrán un efecto real si los adolescentes simplemente se mudan a otras aplicaciones. Por eso, la compañía ha pedido públicamente a TikTok, YouTube y Snap que adopten las mismas medidas. Si estos competidores no se suman en un plazo de cinco años, Meta podría retirar sus propias restricciones. Además, el 30% del pago acordado está vinculado a que estas plataformas implementen límites similares y contribuyan económicamente.
La elección de TikTok y YouTube no es casual: ambas concentran una gran parte del tiempo de pantalla de los jóvenes. Meta argumenta que una solución aislada solo provocaría un trasvase de usuarios, por lo que aboga por un estándar común en toda la industria, similar a cómo Meta y YouTube han sido condenadas por causar adicción en menores.
¿Qué pasa en Europa y España?
El acuerdo alcanzado en Estados Unidos solo se aplica a los estados firmantes, por lo que los menores españoles no verán estos cambios automáticamente. Sin embargo, la Comisión Europea ya ha abierto una investigación contra Meta por posibles incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales, ya que la Comisión Europea acusa a Meta de diseño adictivo en Instagram y Facebook. Se espera que Bruselas exija medidas similares a las acordadas al otro lado del Atlántico.
En España, el Gobierno ha mostrado su preocupación por el impacto de las redes sociales en los menores y ha planteado la posibilidad de regular el acceso. El acuerdo estadounidense podría servir de referencia para futuras normativas europeas, especialmente en lo relativo a la verificación de edad y los límites de uso.
Con este acuerdo, Meta no solo evita un juicio multimillonario, sino que también asume por primera vez la responsabilidad de sus algoritmos. Las restricciones, aunque limitadas a Estados Unidos, sientan un precedente que podría extenderse a Europa y al resto del mundo. La presión sobre TikTok y YouTube será clave para que estas medidas tengan un impacto real, mientras los reguladores europeos observan de cerca los próximos pasos de la compañía.

