NexPhone, el móvil que quiere ser también tu ordenador con Android, Linux y Windows 11

  • Smartphone de gama media que ejecuta Android 16, Linux Debian y Windows 11 sobre ARM en el mismo dispositivo.
  • Procesador Qualcomm QCM6490 con soporte a largo plazo, 12 GB de RAM y 256 GB ampliables mediante microSD.
  • Modo escritorio al conectarlo por USB-C a monitor, hub HDMI o NexDock, convirtiéndose en un PC portátil.
  • Diseño robusto con certificaciones IP68/IP69 y MIL-STD-810H, batería de 5.000 mAh y precio de 549 dólares con reservas ya abiertas.

NexPhone smartphone con Android Linux y Windows

La vieja fantasía de muchos aficionados a la tecnología de llevar en el bolsillo un móvil que pueda hacer de ordenador “de verdad” vuelve a la carga con un proyecto muy concreto: NexPhone. No hablamos solo de sacar una interfaz grande en un monitor, sino de ejecutar Android, Linux Debian y Windows 11 en un mismo dispositivo, con la idea de que pueda sustituir al portátil en bastantes situaciones.

Este teléfono, desarrollado por la estadounidense Nex Computer (conocida por sus lapdocks NexDock), se presenta como un híbrido entre smartphone y PC orientado a quienes quieren reducir cacharros sin renunciar a un escritorio completo. La compañía ya ha abierto reservas y apunta a un lanzamiento en el tercer trimestre de 2026, un movimiento que previsiblemente tendrá eco en Europa entre usuarios profesionales y entusiastas.

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Un móvil que aspira a ser tu equipo principal

La premisa de NexPhone es sencilla de explicar pero complicada de ejecutar: un único dispositivo que funcione como teléfono, portátil y sobremesa ligero. En el día a día se comporta como un Android 16 convencional, con sus apps, notificaciones y servicios habituales; pero cuando se conecta a un monitor, teclado y ratón, el terminal se transforma en un entorno de escritorio completo.

En este modo escritorio el usuario puede elegir entre Android adaptado a pantalla grande, un entorno Linux Debian que se ejecuta como aplicación dentro de NexOS, o un arranque completo de Windows 11 sobre ARM. La idea es que, al llegar a la oficina, a casa o a un espacio de coworking en España o cualquier otro país europeo, baste con enchufar el móvil para empezar a trabajar como si se tratase de un PC.

La propia Nex Computer define el dispositivo más como un ultra móvil con funciones de telefonía que como un simple smartphone. El objetivo declarado es que muchos usuarios puedan prescindir del portátil en sus desplazamientos habituales, utilizando el NexPhone como cerebro único y reutilizando monitores y periféricos ya presentes en empresas y hogares.

NexPhone conectado a monitor modo escritorio

Triple sistema operativo: Android 16, Linux Debian y Windows 11

El gran rasgo distintivo del NexPhone es su capacidad para trabajar con tres sistemas operativos distintos en el mismo hardware. De serie llega con Android 16 como plataforma principal, sobre la que se construye NexOS, una capa propia que integra parte de la magia del proyecto.

Dentro de ese NexOS, la compañía incluye Linux Debian como una aplicación de escritorio. Al lanzar Debian y conectar el móvil a un monitor mediante USB-C o un hub HDMI, el usuario accede a un entorno Linux completo, con ratón y teclado, pensado para tareas técnicas, ofimática clásica o navegación con un navegador de escritorio.

El tercer pilar es Windows 11 para ARM, que no se ejecuta como app, sino mediante un sistema de arranque dual o triple. Para entrar en Windows es necesario reiniciar el dispositivo, tras lo cual aparece una interfaz móvil basada en mosaicos que recuerda mucho a la estética de los antiguos Windows Phone. El interés real de este modo, no obstante, está en usarlo con una pantalla externa, donde ofrece una experiencia más cercana a la de un PC tradicional.

En la práctica, esto permite combinar un uso rápido y ligero en formato móvil con Android, un entorno Linux más flexible cuando hace falta trabajar con herramientas abiertas, y un escritorio Windows 11 para software específico que siga dependiendo de la plataforma de Microsoft. Todo ello sin cambiar de dispositivo ni tirar de servicios remotos.

Interfaz NexPhone con Windows Linux y Android

Un guiño a los nostálgicos de Windows Phone

Por limitaciones obvias, Microsoft ya no ofrece un sistema móvil basado en Windows, pero Nex Computer ha decidido recuperar parte de aquella experiencia a su manera. La capa que han creado sobre Windows 11 ARM imita la clásica cuadrícula de tiles que popularizaron los Lumia, con mosaicos dinámicos y accesos directos organizados por bloques.

Según ha explicado el fundador de la compañía, Emre Kosmaz, esta interfaz se ha construido principalmente con aplicaciones web progresivas y accesos directos a servicios en la nube, en un contexto en el que el soporte oficial de apps Android dentro de Windows ha desaparecido. El resultado visual remite de forma clara a Windows Phone, aunque las aplicaciones actuales de escritorio no siempre están pensadas para pantallas táctiles de 6,58 pulgadas.

Donde esta capa tiene más sentido es al usar el NexPhone como PC anclado a un monitor, porque permite organizar mejor las herramientas de trabajo, accesos a servicios web y aplicaciones instaladas, mezclando el escritorio clásico de Windows 11 con un panel de mosaicos más cómodo para quienes se acostumbraron a aquella filosofía de diseño.

Conectividad de escritorio: USB-C, hub HDMI y NexDock

Para que este tipo de propuesta funcione, la forma de conectar el teléfono a una pantalla grande es clave. NexPhone incluye un puerto USB-C 3.1 que sirve para datos, carga y salida de vídeo, de modo que se puede enlazar directamente con monitores USB-C cada vez más habituales en oficinas europeas, o bien recurrir a un hub cuando se necesiten más puertos.

En la caja se incluye un concentrador USB-C con salida HDMI, dos USB-A y dos USB-C. Este accesorio permite conectar monitor, teclado, ratón y alimentación al mismo tiempo, configurando rápidamente un pequeño escritorio sin necesidad de bases de terceros. Es un detalle relevante, teniendo en cuenta que muchas propuestas similares obligan a comprar el dock por separado.

Además, la compañía mantiene su ecosistema NexDock, una especie de “portátil vacío” con pantalla de 14 pulgadas, teclado y touchpad que utiliza el NexPhone como cerebro. Al acoplar el móvil, el conjunto funciona como un portátil ligero, pensado para teletrabajo, viajes o uso en aula, algo que puede encajar bien con perfiles profesionales y educativos en España y el resto de Europa.

NexPhone conectado a accesorios y dock

El corazón del proyecto: procesador Qualcomm QCM6490

Uno de los puntos más llamativos desde el punto de vista técnico es la elección del procesador. En lugar de montar un chip de gama alta reciente, NexPhone apuesta por el Qualcomm QCM6490, una plataforma originalmente pensada para usos industriales e IoT que deriva del conocido Snapdragon 778G de 2021.

Estamos ante un SoC de gama media, con CPU de ocho núcleos (1 Cortex-A78 a 2,71 GHz, 3 Cortex-A78 a 2,4 GHz y 4 Cortex-A55 a 1,96 GHz) y GPU Adreno 643. No es un monstruo de potencia bruta, pero sí un chip certificado por Microsoft como compatible con Windows 11 y con soporte oficial de Qualcomm hasta 2036, algo nada habitual en smartphones de consumo.

Esta elección responde más a la necesidad de garantizar compatibilidad y actualizaciones a largo plazo con Android, Linux y Windows que a ganar en benchmarks. Kosmaz ha explicado que no encontraron en la gama alta actual un SoC con el mismo nivel de soporte multiplataforma y recorrido temporal, de ahí que hayan preferido una base algo más modesta pero más estable.

Sobre el papel, el rendimiento debería ser suficiente para ofimática, navegación avanzada, desarrollo ligero y tareas de administración, tanto en Linux como en Windows, aunque no está pensado para cargas muy pesadas ni para juegos exigentes. Ejecutar Windows 11 de forma fluida, especialmente con aplicaciones x86 bajo emulación ARM, será uno de los puntos a vigilar una vez el dispositivo llegue a manos de los primeros usuarios.

Pantalla, diseño robusto y resistencia

En el frontal nos encontramos con una pantalla LCD IPS de 6,58 pulgadas, resolución Full HD+ (2.403 × 1.080 píxeles) y tasa de refresco de 120 Hz. Es un panel correcto para la gama media, pensado más para ofrecer fluidez y buena legibilidad que para presumir de negros perfectos como en los OLED.

El diseño del dispositivo sigue una línea claramente robusta. El chasis está fabricado en policarbonato con acabado antideslizante, con bordes marcados y un grosor que ronda los 13,1 mm. El peso se sitúa en torno a los 255-256 gramos, bastante por encima de lo que es habitual en móviles de uso general, algo que refleja su orientación hacia la durabilidad.

En cuanto a resistencia, el NexPhone presume de certificaciones IP68 e IP69, además de cumplir con el estándar militar MIL-STD-810H. Eso implica tolerancia a polvo, inmersión en agua y chorros a presión, así como cierta protección frente a caídas, vibraciones y temperaturas más extremas, un conjunto de características que puede resultar útil para profesionales que trabajan en exteriores o entornos industriales.

La cámara frontal se integra en una muesca en forma de gota, una solución algo anticuada si la comparamos con los agujeros en pantalla de otros modelos, pero funcional. Los marcos son más gruesos de lo que se ve en la gama media “de escaparate”, señal de que la prioridad no ha sido maximizar el ratio de pantalla, sino ofrecer un terminal que aguante mejor el trote diario.

Diseno robusto del NexPhone con triple sistema

Memoria, almacenamiento y autonomía

Para poder mover con cierta holgura varios entornos de escritorio, NexPhone monta 12 GB de memoria RAM. Esta cifra se sitúa en la parte alta de la gama media actual y debería ayudar a que Android, Debian y Windows convivan con menos tirones, sobre todo cuando se usan varias aplicaciones a la vez.

El almacenamiento interno es de 256 GB, ampliables mediante tarjeta microSD. Dependiendo de la fuente, se habla de expansiones de hasta 512 GB o incluso más, lo que permitiría alcanzar fácilmente capacidades cercanas al terabyte si se añaden tarjetas de alto rendimiento. Este espacio extra puede venir bien si se pretende instalar software pesado, bibliotecas de desarrollo o grandes colecciones de documentos y medios.

La batería integrada ofrece 5.000 mAh, una cifra bastante estándar hoy en día, pero que aquí tiene que alimentar no solo el uso como smartphone, sino también sesiones prolongadas en modo escritorio. El terminal es compatible con carga rápida de 18 W y carga inalámbrica, de modo que se puede combinar un dock de trabajo con bases Qi para mantenerlo siempre con un nivel de carga razonable.

Queda la duda de cómo se comportará la autonomía cuando se utilice Windows 11 de forma intensiva, especialmente si se conecta a un monitor y se mantienen varios periféricos enchufados al hub. En esos escenarios, probablemente será recomendable trabajar con el cargador conectado para evitar sorpresas a mitad de jornada.

Cámaras y apartado multimedia

Aunque la fotografía no es el foco central del proyecto, las especificaciones del NexPhone se sitúan en una zona competitiva dentro de la gama media. El módulo principal cuenta con una cámara de 64 MP con sensor Sony IMX787, acompañada por una lente ultra gran angular de 13 MP. Esta combinación debería permitir resultados correctos en la mayoría de escenarios cotidianos.

En la parte frontal se encuentra una cámara de unos 10 MP orientada a selfies y videollamadas. Dado el enfoque productivo del dispositivo, este sensor tiene especial importancia para reuniones de trabajo, clases online o llamadas en modo escritorio, donde el móvil actúa como cerebro del sistema pero la imagen sigue proveniendo de su propio módulo de cámara.

El diseño del bloque fotográfico posterior incorpora además un altavoz, buscando ofrecer un sonido algo más contundente que el de muchos móviles convencionales. No se trata de un equipo pensado como referencia para audio o vídeo, pero sí pretende cubrir con solvencia el consumo multimedia y las videoconferencias cuando se usa sin altavoces externos.

Conectividad: 5G, Wi-Fi 6E y trabajo en movilidad

En el apartado de redes, NexPhone llega preparado para entornos actuales. Es compatible con 5G y Wi-Fi 6E, lo que facilita aprovechar conexiones de alta velocidad tanto dentro como fuera de casa, algo clave cuando el mismo dispositivo se usa para trabajo remoto, reuniones por videollamada o acceso a servicios en la nube.

Completa el conjunto la conectividad Bluetooth 5.2 LE, imprescindible para enlazar auriculares, teclados, ratones y otros periféricos sin cables. La apuesta por el USB-C 3.1 como único puerto físico responde a la tendencia del mercado y simplifica el número de conectores, aunque obliga a pasar por hubs o monitores con USB-C para disponer de un puesto de trabajo completo.

Con este abanico de opciones, el NexPhone busca encajar especialmente bien en perfiles que trabajan en distintos lugares a lo largo de la semana: teletrabajadores que alternan casa y oficina, consultores que se mueven entre sedes de clientes o estudiantes universitarios que aprovechan los monitores de bibliotecas y aulas de informática sin necesidad de transportar un portátil adicional.

Precio, reservas y disponibilidad

Nex Computer ha abierto ya el periodo de reservas del NexPhone con un depósito reembolsable de 199 dólares. El precio final del dispositivo será de 549 dólares, y la compañía prevé iniciar los envíos durante el tercer trimestre de 2026. En el momento de la entrega se abonarían los 350 dólares restantes.

La cifra puede parecer elevada si se compara con otros móviles de gama media que ofrecen más potencia bruta o mejores cámaras, pero resulta más razonable si se valora el conjunto de funciones: triple sistema operativo, posibilidad real de sustituir a un PC en determinados usos, hub incluido y soporte prolongado del chip hasta 2036.

Todo apunta a que el lanzamiento se dirigirá primero a una comunidad de usuarios muy concreta, especialmente en mercados con presencia de desarrolladores y entusiastas, como varios países de la Unión Europea. Para estos perfiles, el atractivo del NexPhone no está tanto en sus especificaciones aisladas como en la posibilidad de reducir dispositivos sin renunciar a un escritorio completo, asumiendo a cambio ciertas limitaciones de rendimiento y un diseño más voluminoso de lo habitual.

Con este enfoque, NexPhone se coloca en un nicho poco explotado: el de quienes prefieren priorizar la versatilidad y la convergencia sobre la potencia máxima o el diseño ultraligero. Su combinación de Android, Linux Debian y Windows 11 en un único terminal, acompañada de un hardware robusto y un ecosistema de accesorios pensado para Europa y otros mercados avanzados, lo convierten en una propuesta singular que, si la ejecución acompaña, puede convertirse en una alternativa real para quienes llevan años soñando con usar el mismo dispositivo como móvil de diario y ordenador de trabajo.