
Seguro que más de una vez te ha pasado eso de ir a registrarte en una red social y descubrir que tu nombre ya está pillado. Es una faena tener que acabar poniendo números o guiones raros porque alguien se te adelantó por cinco minutos. Pues bien, WhatsApp ha decidido cambiar las reglas del juego y ha abierto una ventana para que sus más de 3.000 millones de usuarios puedan reservar su identificador personal antes de que la función se despliegue de forma oficial y definitiva.
Hasta ahora, nuestro número de teléfono era la única forma de que alguien nos agregase, algo que a veces resulta un poco violento si solo queremos hablar con el fontanero o con alguien de un grupo de compraventa. La idea de Meta es que, dentro de muy poco, podamos entregar un simple nombre de usuario para iniciar un chat, manteniendo nuestro móvil a buen recaudo y fuera de la vista de personas con las que no tenemos tanta confianza.
Pasos para asegurar tu alias antes que nadie

Para no quedarte atrás en esta carrera por los nombres más cortos y sencillos, lo primero es verificar que tienes la aplicación actualizada a la última versión. El proceso se realiza de forma muy intuitiva entrando en la configuración de tu perfil dentro de los ajustes de la cuenta, similar a como se gestionan las fotos de portada en los perfiles personales. Aunque el despliegue está siendo gradual y puede que a algunos usuarios en España les tarde unos días más en aparecer, la opción se ubicará justo debajo del nombre de perfil habitual.
Una vez que accedas a esta sección, podrás probar diferentes combinaciones hasta encontrar una que esté libre. La plataforma permite usar letras, números y algunos signos de puntuación, con un mínimo de tres caracteres para el identificador. Es importante recalcar que, aunque lo reserves ahora, todavía no podrás usarlo como vía de contacto principal, ya que estamos en una fase previa de preparación para evitar el caos que supondría un lanzamiento simultáneo para todo el mundo.
Si por lo que sea no tienes mucha inspiración ese día, la propia aplicación ha integrado un generador de nombres aleatorios para echarte un cable. No obstante, lo más recomendable es intentar hacerse con uno que sea fácil de recordar, ya que este será el dato que facilitaremos en el futuro para que nos encuentren sin necesidad de dictar nuestro número de teléfono a desconocidos.
El filtro de seguridad para evitar el spam
Uno de los grandes temores con este cambio es que cualquiera pueda empezar a enviarnos mensajes simplemente probando nombres al azar. Para solucionar este jaleo, la compañía ha diseñado una capa extra de privacidad basada en un PIN de cuatro dígitos. Este código, que es totalmente opcional, funciona como una llave: si lo activas, la otra persona necesitará conocer tanto tu nombre de usuario como esa clave numérica para poder abrirte un chat por primera vez.
Es fundamental echar un ojo a los ajustes de privacidad en cuanto reserves tu alias, porque la opción de contacto suele venir configurada para que todo el mundo pueda escribirte por defecto. Cambiar esto a «solo personas que conocen mi clave» te ahorrará más de un dolor de cabeza con mensajes no deseados o publicidad. Además, WhatsApp ha dejado claro que no existirá un directorio público donde se puedan buscar personas, por lo que el anonimato sigue siendo la prioridad.
Incluso con esta novedad, conviene no olvidar que el número de teléfono seguirá siendo necesario para crear y mantener la cuenta de forma interna. Los nombres de usuario no vienen a sustituir al móvil, sino a actuar como un escudo protector para los nuevos contactos. Si alguien ya tiene tu número guardado en su agenda de antes, podrá seguir viendo tu información como lo hacía hasta ahora.
Protección para marcas y figuras públicas

Para evitar que los listillos de turno se dediquen a suplantar identidades, la cúpula de WhatsApp ha tomado medidas preventivas bastante serias. Por ejemplo, se han bloqueado nombres de celebridades y autoridades gubernamentales para que no puedan ser registrados por terceros. Así, no verás a un falso famoso intentando timar a la gente usando un alias oficial que no le pertenece.
Por otro lado, las empresas y los creadores de contenido tienen un trato especial para mantener su coherencia digital. Aquellos que ya tengan una marca establecida podrán reclamar el mismo nombre que utilizan en Instagram o Facebook, facilitando que sus clientes los reconozcan al instante. Esta integración entre las plataformas de Meta busca que los negocios pequeños y grandes tengan una presencia unificada y profesional en todas sus vías de comunicación.
Esta transformación en la forma de identificarnos supone un salto de gigante en la evolución de la herramienta de mensajería más usada en Europa. Al final, se trata de darnos el control total sobre nuestra información sensible, permitiendo que decidamos en cada momento quién tiene acceso a nuestro número privado y quién se queda únicamente con nuestro alias de usuario. El cambio será lento pero constante, y lo mejor es estar preparados para cuando el sistema de contacto por nombre se active definitivamente en todos los dispositivos.

