En los últimos meses, Windows 11 se ha convertido en el foco de las actualizaciones de Microsoft, sobre todo desde que Windows 10 quedó sin soporte de seguridad en octubre de 2025. Esa transición ha empujado a millones de usuarios en España y en el resto de Europa a dar el salto al nuevo sistema operativo, a veces con más dudas que entusiasmo, especialmente por los fallos de estabilidad vividos a principios de 2026.
Tras varias actualizaciones de emergencia para solucionar problemas de apagado, bloqueos en Outlook y vulnerabilidades en Office, la compañía intenta recuperar la confianza con un parche que pone el acento en la experiencia diaria. La actualización opcional KB5077241 llega con un protagonista muy concreto: un acceso directo a un test de velocidad de Internet desde la barra de tareas, junto a otras mejoras de rendimiento, seguridad y personalización.
El nuevo test de velocidad de Windows 11 llega con la actualización opcional KB5077241
La actualización identificada como KB5077241, correspondiente a las compilaciones 26200.7922 y 26100.7922 para Windows 11 24H2 y 25H2, se distribuye como descarga opcional a través de Windows Update. Quien no la instale manualmente la recibirá más adelante, dentro del paquete de seguridad mensual previsto para el 10 de marzo de 2026.
Uno de los cambios más visibles es la incorporación de una opción para comprobar la velocidad de Internet directamente desde el icono de red en la bandeja del sistema. Desde los ajustes rápidos de Wi-Fi o datos móviles, o con un clic derecho sobre el icono de red, aparece la posibilidad de ejecutar una prueba de velocidad sin tener que ir buscando páginas específicas por tu cuenta.
Conviene matizar que no se trata de una herramienta de diagnóstico integrada en el propio sistema operativo. Al activar la función, Windows 11 no lanza un módulo interno dedicado a medir la conexión, sino que lo que hace es abrir el navegador con una búsqueda en Bing del tipo “prueba de velocidad de Internet” o similar, desde donde se puede usar cualquier servicio web de test de velocidad.
Esto significa que, en la práctica, el sistema solo ofrece un atajo cómodo hacia las típicas webs de medición (como las de operadoras o servicios especializados), ahorrando unos pocos clics respecto a escribir la búsqueda a mano. No hay gráficos propios en Windows ni un historial integrado de resultados: todo el proceso se realiza fuera del entorno del sistema.
Cómo funciona el acceso al test de velocidad desde la barra de tareas

La mecánica es bastante sencilla y, en teoría, pensada para cualquier tipo de usuario. Desde la bandeja del sistema, basta con situarse sobre el icono de red y pulsar con el botón derecho para ver la opción de ejecutar la prueba de velocidad. También se puede acceder desde los ajustes rápidos de conexión de la propia barra de tareas.
Al hacerlo, Windows 11 abre el navegador predeterminado y lanza una búsqueda en Bing relacionada con la medición de la conexión. A partir de ahí, el usuario puede usar el medidor integrado en el buscador o bien elegir cualquiera de las páginas especializadas que aparecen en los resultados, como las herramientas de compañías de telecomunicaciones o plataformas como Ookla o servicios similares.
El sistema es compatible con prácticamente cualquier tipo de conexión que tenga el equipo: Ethernet por cable, redes Wi-Fi e incluso datos móviles en dispositivos compatibles. La medición de latencia y ancho de banda, sin embargo, queda totalmente en manos de la web que se utilice para el test, ya que Windows 11 no procesa ni presenta esos datos de forma propia.
En la práctica, este enfoque deja una sensación agridulce. Por un lado, centraliza el acceso a una tarea bastante habitual cuando hay problemas de conexión, algo útil para usuarios menos avanzados. Por otro, se aleja de lo que muchos esperaban: una utilidad integrada que permitiera ver de un vistazo la velocidad actual, guardar resultados o lanzar diagnósticos de red más completos sin salir del sistema.
Varios adelantos de esta función en versiones Insider ya dejaban entrever que el test de velocidad estaría basado en un simple enlace a la web, y la versión final de KB5077241 lo confirma. No hay un nuevo panel ni gráficos en tiempo real, únicamente el atajo desde la barra de tareas.
Mejoras de rendimiento, arranque y barra de tareas con Windows 11 KB5077241

Más allá de la conectividad, este parche incluye una serie de cambios pensados para pulir el comportamiento general de Windows 11, ayudando a ganar velocidad y rendimiento especialmente tras el modo de suspensión. Microsoft asegura que ahora el despertar del equipo es más fiable y algo más rápido, con menos situaciones en las que el sistema parece quedarse bloqueado al reanudar.
También se han introducido ajustes visuales en la pantalla de inicio de sesión, el panel de Configuración y la propia barra de tareas. No son cambios revolucionarios, pero sí contribuyen a que la interfaz se sienta algo más coherente y fluida, con pequeñas mejoras de animaciones y tiempos de respuesta que se notan sobre todo en equipos utilizados a diario para trabajar o estudiar.
Uno de los apartados donde Microsoft ha afinado más es en la gestión de ventanas en la barra de tareas cuando se elige no combinar iconos. Con KB5077241, si el espacio disponible se queda corto, ya no se oculta todo el grupo de ventanas en el área de desbordamiento: solo se desplazan allí las que no entran físicamente en la barra. Esto mejora la multitarea, especialmente en configuraciones con varios monitores o cuando se trabaja con muchas aplicaciones abiertas a la vez.
Además, la actualización corrige distintos fallos que afectaban a la estabilidad del sistema, como el problema de BitLocker que provocaba bloqueos al introducir la clave de recuperación durante el arranque. También se han optimizado el servicio de impresión y algunos cuadros de diálogo dentro de la configuración de almacenamiento, que ahora se muestran con un diseño más moderno.
Este conjunto de cambios responde al objetivo de reducir la sensación de fragilidad que algunos usuarios tenían respecto a Windows 11, sobre todo tras los incidentes de principios de año. La idea es que el sistema resulte algo más predecible en el día a día, sin grandes sorpresas al encender o reanudar el PC.
Sysmon nativo, seguridad reforzada y nuevas opciones de copia de seguridad

En el apartado de seguridad, KB5077241 da un paso relevante: integra de forma nativa Sysmon (System Monitor) en Windows 11. Esta herramienta, muy conocida en entornos profesionales, permite registrar de forma detallada eventos del sistema, como creación de procesos, cambios en archivos o tráfico de red, y es clave para detectar comportamientos sospechosos o posibles amenazas.
Hasta ahora, Sysmon debía instalarse manualmente como un componente adicional descargado desde la web oficial. Con la nueva actualización, pasa a estar disponible como función opcional del propio sistema operativo. Eso sí, viene desactivado por defecto para evitar consumos de recursos innecesarios en usuarios que no lo necesitan.
Quien quiera habilitarlo puede hacerlo desde Configuración > Sistema > Funciones opcionales > Más funciones de Windows y marcando la casilla de Sysmon. Otra forma es recurrir a PowerShell y ejecutar comandos como Dism /Online /Enable-Feature /FeatureName:Sysmon y, una vez instalado, inicializarlo con sysmon -i. En cualquier caso, si ya se tenía una versión previa instalada manualmente, es necesario desinstalarla antes de activar la integrada para evitar conflictos.
Todos los eventos generados por Sysmon se almacenan en el Registro de eventos de Windows, lo que facilita su análisis con herramientas de seguridad y soluciones de monitorización, tanto en entornos domésticos avanzados como en empresas. Gracias a los archivos de configuración personalizados, se pueden filtrar los tipos de eventos que se desean registrar, adaptando el nivel de detalle a cada caso.
En el plano corporativo, KB5077241 amplía además las capacidades de Windows Backup y la experiencia de restauración en el primer inicio de sesión. Ahora, la restauración automática de configuraciones de usuario y aplicaciones de Microsoft Store pasa a formar parte de Windows Backup for Organizations, y se extiende a más dispositivos: equipos unidos de forma híbrida a Microsoft Entra, Cloud PCs y entornos multiusuario.
La función de Recuperación rápida de equipos (QMR, Quick Machine Recovery) se activa de manera automática en PCs con Windows Professional que no estén unidos a un dominio ni gestionados por soluciones empresariales, acercando sus opciones de recuperación a las que ya disfrutan los usuarios de Windows Home. Todo ello se integra en el programa de “actualizaciones graduales”, por lo que no todas las novedades aparecerán al mismo tiempo en todos los dispositivos.
Más cambios útiles: WebP como fondo, nuevos emojis y mejoras en la interfaz
La actualización de febrero no se queda solo en rendimiento y seguridad. En el ámbito de la personalización, Windows 11 añade por fin soporte nativo para usar imágenes en formato .webp como fondo de escritorio. Esto evita tener que convertir estas imágenes a JPG o PNG, algo habitual si se descargan fondos desde Internet.
También llegan novedades al sistema de emojis: se incorpora compatibilidad con el estándar Emoji 16.0, lo que añade varios iconos nuevos al panel de Windows, desde rostros con ojeras hasta símbolos como huellas dactilares o árboles sin hojas. Algunas de estas figuras ya se veían en ciertas aplicaciones, pero ahora pasan a estar integradas de manera uniforme en todo el sistema operativo.
En cuanto a la interacción diaria con el sistema, Windows Search recibe pequeños ajustes de calidad de vida. A partir de esta versión, el buscador muestra el número de resultados en cada categoría (aplicaciones, documentos, etc.) y permite previsualizar algunos archivos simplemente pasando el cursor por encima, sin necesidad de abrirlos.
El Explorador de archivos también se actualiza para hacer más cómoda la gestión de archivos comprimidos: ahora se pueden extraer formatos distintos de ZIP directamente desde la barra de comandos, sin instalar programas de terceros para la mayoría de usos básicos. A esto se suma un panel de widgets ligeramente rediseñado, cuya configuración pasa a mostrarse como una página completa en lugar de un cuadro de diálogo flotante.
Por último, la actualización introduce controles mejorados para las cámaras dentro de la app de Configuración. Desde la ruta Ajustes > Bluetooth y dispositivos > Cámaras, es posible ajustar parámetros como el encuadre virtual sin instalar software adicional del fabricante, algo especialmente útil para videollamadas frecuentes en entornos de teletrabajo o educación a distancia.
Disponibilidad, instalación y carácter opcional de la actualización
KB5077241 se distribuye como actualización opcional para Windows 11 en sus versiones 24H2 y 25H2. Los usuarios que quieran probar ya el nuevo acceso al test de velocidad y el resto de novedades pueden ir a Configuración > Windows Update y pulsar en “Buscar actualizaciones”. En algunos casos, es necesario activar la opción “Obtener actualizaciones de Windows tan pronto como estén disponibles” para que aparezca la descarga.
Al tratarse de un parche no relacionado directamente con la seguridad, Microsoft permite posponer su instalación sin problema. No obstante, si se decide ignorarlo, lo más probable es que sus cambios terminen incorporándose dentro de la próxima actualización de seguridad obligatoria, siguiendo la política habitual de la compañía para consolidar todas las mejoras en un único paquete mensual.
Para entornos empresariales o equipos críticos, muchos administradores preferirán esperar unos días y comprobar que no se reportan problemas graves con la actualización antes de desplegarla de forma masiva. En cualquier caso, la compañía insiste en que se han mejorado los procesos de control de calidad tras los incidentes recientes, buscando que estas compilaciones lleguen más pulidas a los usuarios finales.
Vista en conjunto, KB5077241 refuerza la idea de que Microsoft está intentando equilibrar sus apuestas de inteligencia artificial con mejoras más tangibles en el día a día. El nuevo acceso al test de velocidad desde la barra de tareas no deja de ser un simple atajo a una página web, pero se suma a un paquete más amplio de cambios de rendimiento, seguridad y usabilidad que buscan que Windows 11 sea una opción más sólida para quienes han dejado atrás Windows 10.
