NVIDIA retira el driver Game Ready GeForce 595.59 tras detectar fallos críticos en el control de ventiladores

  • NVIDIA ha retirado el controlador GeForce Game Ready 595.59 WHQL y su versión Studio por un bug grave en la gestión de ventiladores.
  • Los problemas afectan sobre todo a GPUs RTX 3000, 4000 y 5000, con ventiladores que dejan de responder, curvas ignoradas y picos térmicos.
  • El driver incluía soporte para Resident Evil Requiem y Marathon y corregía errores en varios juegos y en la decodificación AV1.
  • NVIDIA recomienda volver a la versión 591.86 WHQL mientras investiga el fallo y prepara una revisión corregida.

Controladores NVIDIA GeForce Game Ready

La última actualización de controladores gráficos de NVIDIA, identificada como GeForce Game Ready 595.59 WHQL, ha pasado en cuestión de horas de ser una recomendación habitual para jugadores de PC a convertirse en un paquete desaconsejado. Lo que debía ser una puesta al día con soporte para nuevos lanzamientos y correcciones de errores ha terminado en una retirada acelerada por parte de la compañía.

La firma ha pausado la distribución de este driver tanto en la rama Game Ready como en la rama Studio después de que numerosos usuarios empezaran a reportar fallos graves en la gestión de ventiladores, frecuencias y estabilidad del sistema. Aunque no se ha informado de daños físicos confirmados en tarjetas gráficas, la combinación de temperaturas elevadas, cambios de voltaje y cuelgues ha encendido todas las alarmas entre la comunidad entusiasta en Europa y el resto del mundo.

Qué ha pasado con el driver GeForce 595.59 WHQL

El controlador GeForce Game Ready 595.59 se lanzó para Windows 10 y Windows 11 de 64 bits con la intención de ofrecer soporte específico para Resident Evil Requiem y Marathon, además de una batería de correcciones en juegos y aplicaciones de vídeo. La publicación se coordinó prácticamente en paralelo con otros fabricantes de GPU, en una jornada de estrenos que apuntaba a cierta sincronía en el sector.

Poco después de su llegada, distintos foros especializados y el propio entorno de soporte de NVIDIA empezaron a registrar comportamientos anómalos en la refrigeración de las tarjetas gráficas. En configuraciones con dos o tres ventiladores, varias herramientas de monitorización (como HWiNFO, GPU-Z o software de los propios ensambladores) solo detectaban un ventilador operativo, dejando el resto fuera de juego.

En la práctica esto implica que únicamente un ventilador respondía a la carga, mientras los otros permanecían parados o no seguían la curva configurada. En modelos de gama alta como las GeForce RTX 5080 o RTX 5090, que ya trabajan con temperaturas exigentes, ver inutilizados dos de sus ventiladores supone un riesgo evidente de sobrecalentamiento y una degradación notable de la experiencia de uso.

Según relatan usuarios con tarjetas RTX 3000, 4000 y 5000, el fallo se manifiesta en forma de temperaturas mucho más altas de lo habitual, ruido irregular y cambios inesperados en los relojes de núcleo y memoria. No se trata solo de una molestia acústica: el descontrol térmico puede provocar que la GPU reduzca automáticamente su rendimiento para protegerse, afectando a los fps en plena partida.

Ante esta situación, NVIDIA optó por retirar las descargas del driver 595.59 tanto de su web oficial como de GeForce Experience. La empresa ha reconocido la existencia de un error en los controladores Game Ready y Studio 595.59 WHQL y ha indicado que el equipo de desarrollo está analizando el origen del problema antes de volver a ofrecer una versión corregida.

Error en driver NVIDIA retirado

Impacto en la gestión de ventiladores, frecuencias y voltajes

La mayor parte de los reportes coinciden en que el núcleo del fallo está en la detección y el control de los ventiladores de la GPU. Algunos propietarios de gráficas con triple ventilador describen escenarios en los que solo aparece un sensor accesible, lo que deja al sistema operativo y a las utilidades de gestión sin capacidad real para ajustar la refrigeración de forma correcta.

En varios casos se señala que las curvas de ventilador personalizadas son ignoradas por completo, ya estén configuradas en utilidades de terceros como MSI Afterburner o con herramientas del propio fabricante de la tarjeta. Otros usuarios afirman haber sufrido el problema incluso con el sistema «limpio», sin ningún software adicional de monitorización instalado, lo que apunta a un bug directamente relacionado con el controlador.

Más allá del control de ventiladores, se han detectado anomalías en las frecuencias de trabajo y en los voltajes. En modelos de la serie RTX 50, varios jugadores han informado de que la GPU queda limitada en torno a los 0,95 V, con un impacto evidente en las frecuencias Boost. Esta limitación de energía reduce la capacidad de la gráfica para mantener su rendimiento máximo, traducido en caídas de rendimiento apreciables en juegos exigentes.

A estos comportamientos se suman pantallas negras, congelamientos y errores del tipo VIDEO_TDR_FAILURE, síntomas claros de que el controlador está teniendo problemas para gestionar correctamente la comunicación entre sistema operativo, GPU y monitor. En algunos casos, el propio sistema fuerza el reinicio del driver gráfico durante una partida o una sesión de trabajo, interrumpiendo por completo la actividad.

La combinación de todos estos síntomas dibuja un escenario poco deseable para un driver que, en teoría, debería aportar estabilidad y mejoras. La retirada temprana puede interpretarse como una medida de contención para evitar una escalada de incidencias mientras se identifica qué parte del código está generando el comportamiento errático.

Recomendaciones de NVIDIA y opciones para los usuarios en Europa

En su mensaje oficial, la compañía recomienda a quienes ya hayan instalado el driver volver a la versión 591.86 WHQL, considerada estable. Esta recomendación se aplica tanto a la rama Game Ready como a la rama Studio, que también se ha visto afectada por el mismo error pese a sus procesos de validación más estrictos.

Los usuarios que emplean la nueva NVIDIA App tienen la posibilidad de revertir la actualización directamente desde la pestaña de Controladores, utilizando el menú de opciones para reinstalar la versión previa. Es una función relativamente reciente que, en esta ocasión, se ha convertido en una salida rápida para evitar tener que descargar manualmente el paquete anterior.

Quienes gestionan sus drivers desde GeForce Experience o prefieren la vía tradicional pueden acudir a la sección de descargas de la web oficial y seleccionar de forma manual el controlador 591.86 WHQL para su modelo de GPU y sistema operativo. En el momento de redactar este artículo, el enlace del 595.59 ha sido deshabilitado, de modo que no debería aparecer ya como opción disponible.

Para el usuario medio en España o en otros países europeos, la recomendación es clara: si no has llegado a instalar el 595.59, lo más sensato es esperar al siguiente lanzamiento. Si ya lo tienes en tu equipo y detectas cualquier comportamiento extraño (ruido diferente al habitual, temperaturas más altas, tirones o cuelgues repentinos), conviene no apurar y regresar a la versión anterior cuanto antes.

De momento, NVIDIA no ha comunicado una fecha concreta para una revisión del controlador, aunque su historial indica que suele reaccionar con rapidez cuando se trata de errores de este calibre. El reto será publicar una nueva versión que mantenga el soporte para los últimos lanzamientos sin arrastrar los problemas actuales.

Soporte para juegos recientes y corrección de errores pendientes

La polémica con el 595.59 llega en un momento delicado, porque este paquete de controladores estaba llamado a acompañar el lanzamiento en PC de Resident Evil Requiem y el regreso de Marathon. Como suele ser habitual, el enfoque Game Ready se centra en ajustar el rendimiento y la compatibilidad con los títulos que aterrizan en el mercado, algo especialmente relevante para jugadores que buscan la mejor experiencia desde el primer día.

Además del soporte para estos juegos, el driver incluía soluciones a fallos específicos detectados en versiones anteriores. Entre otros, se mencionaba la corrección de parpadeos molestos (flickering) en The Ascent con las RTX 50, artefactos verdes en Total War: Three Kingdoms, y cuelgues reproducibles en Final Fantasy XII: The Zodiac Age tras instalar nuevos controladores.

También se habían introducido mejoras en la estabilidad de Call of Duty: Modern Warfare (2019), donde se habían observado corrupciones visuales después de actualizar drivers, y un ajuste de rendimiento en el acto 4 de Quantum Break, afectado por bajadas notables de fps en ciertas configuraciones. Para los usuarios que arrastraban estos problemas, el 595.59 se presentaba como una solución esperada.

En el ámbito profesional, se destacaba asimismo la corrección de fallos al decodificar vídeo AV1 con múltiples OBUs en herramientas como Blackmagic Design, relevantes para creadores de contenido y profesionales de la edición. Todos estos cambios quedan ahora en suspenso hasta que NVIDIA publique un nuevo paquete que recupere estas mejoras sin arriesgar la estabilidad térmica y eléctrica de las GPU.

Paradójicamente, un controlador pensado para pulir la experiencia en juegos y aplicaciones clave ha terminado por generar más incertidumbre que confianza, obligando a muchos jugadores y creadores europeos a mantener una versión anterior mientras esperan una alternativa segura.

Antecedentes y contexto en el desarrollo de controladores

Aunque retiradas tan rápidas no son el pan de cada día, no es la primera vez que NVIDIA se ve envuelta en un episodio incómodo relacionado con sus controladores. En los últimos años se han dado casos de actualizaciones que provocaban caídas de rendimiento, pantallazos azules o errores gráficos tras introducir cambios pensados para nuevas GPU o funciones adicionales.

En parte, esta situación refleja la complejidad del ecosistema actual: hay una cantidad enorme de combinaciones posibles de hardware, monitores, versiones de Windows y utilidades de terceros. Validar un driver para todas las circunstancias es prácticamente imposible, y el margen de maniobra se estrecha cuando las actualizaciones deben llegar a la vez que los grandes lanzamientos de juegos.

En el caso concreto del 595.59, la retirada afecta tanto a jugadores como a profesionales que dependen de los controladores Studio para mantener sus flujos de trabajo estables. Es llamativo que una rama tradicionalmente más conservadora haya quedado englobada en el mismo problema, lo que sugiere que el bug se encuentra en una parte común del código que gestiona el control de ventiladores y la monitorización de la GPU.

Para los usuarios de Europa que utilizan su PC tanto para ocio como para trabajo, la lección es clara: conviene ser prudente con las actualizaciones recién publicadas, especialmente si el equipo se utiliza a diario para tareas críticas. Esperar unos días y revisar las primeras impresiones de la comunidad puede evitar sorpresas desagradables.

En cualquier caso, la rápida reacción de la empresa al despublicar el controlador y recomendar el regreso a una versión anterior apunta a que la detección del fallo ha sido relativamente temprana. Ahora la atención se centra en cuándo llegará la nueva versión y si incorporará cambios adicionales para reforzar la parte de gestión térmica y energética.

Con el driver GeForce Game Ready 595.59 WHQL fuera de circulación, los usuarios se quedan, por ahora, con la opción segura de los controladores 591.86 WHQL, a la espera de que NVIDIA libere una revisión que devuelva la tranquilidad a quienes necesitan soporte para Resident Evil Requiem, Marathon y el resto de correcciones que este paquete traía bajo el brazo. Hasta que eso ocurra, mantener la versión estable y vigilar de cerca las próximas notas de lanzamiento se perfila como el plan más sensato para cualquier propietario de una GeForce en España y en el resto del continente.

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