
La reciente conferencia mundial de desarrolladores en el Apple Park ha servido de escenario para que los de Cupertino pongan toda la carne en el asador con el anuncio de iOS 27. Tras un año donde el diseño Liquid Glass acaparó todas las miradas, esta nueva iteración llega para pulir cada rincón del sistema operativo y, sobre todo, para integrar la inteligencia artificial de una forma mucho más profunda y útil en el día a día del usuario, evitando que se quede en una simple anécdota tecnológica.
Aunque el despliegue de estas funciones promete cambiar la forma en la que interactuamos con el móvil, en España y en el resto del territorio europeo nos hemos topado con un jarro de agua fría. Debido a las exigencias de la Ley de Mercados Digitales (DMA), muchas de las funciones más potentes de Siri no aterrizarán de inicio en los iPhone y iPad de la Unión Europea, aunque sí lo harán en otros dispositivos como el Mac. Aun así, el resto de mejoras en rendimiento y diseño sí que estarán disponibles para todos los usuarios este próximo otoño.
Siri AI: un asistente que por fin entiende lo que haces

El cambio más gordo de esta actualización es, sin duda, la reconstrucción total del asistente virtual, que ahora pasa a denominarse Siri AI. Gracias a una alianza estratégica con Google para utilizar sus modelos Gemini, el asistente ya no se limita a dar respuestas enciclopédicas, sino que comprende el contexto personal del usuario. Esto significa que puede buscar datos en correos de hace semanas, encontrar una foto específica o entender qué estamos viendo en la pantalla para ayudarnos a completar tareas complejas sin que tengamos que explicarle todo desde cero.
Para que todo esto funcione de lujo sin comprometer la seguridad, Apple ha diseñado un sistema híbrido. Las tareas más sencillas se procesan directamente en el chip del teléfono, mientras que las peticiones que requieren más potencia viajan a servidores seguros mediante Private Cloud Compute. De esta manera, ni siquiera la propia compañía puede cotillear tus datos. Además, Siri estrena una aplicación propia y un modo de inteligencia visual en la cámara que permite, por ejemplo, escanear la cuenta de un restaurante y dividir los gastos entre los amigos en un abrir y cerrar de ojos.
Fotografía con superpoderes y fluidez extrema
La aplicación de Fotos ha recibido una mano de pintura tecnológica que va a dejar a más de uno con la boca abierta. Una de las funciones más locas es el Reencuadre Espacial, que permite cambiar la perspectiva de una foto una vez disparada, como si pudiéramos mover la cámara después de haber hecho la toma. A esto se le suma la capacidad de extender fondos mediante IA generativa, algo que viene de perlas cuando queremos centrar una imagen o adaptar una captura para que encaje perfectamente como fondo de pantalla.
Pero no todo es IA y virguerías visuales; el rendimiento puro y duro ha sido otra de las prioridades. Apple ha optimizado el código para que las aplicaciones se abran un 30 % más rápido y el sistema de búsqueda indexe el contenido hasta cinco veces más veloz que antes. Esto se nota especialmente al buscar archivos o correos antiguos, donde el iPhone ya no se queda pensando un buen rato. Además, las transferencias por AirDrop son ahora un 80 % más ágiles, algo que los que movemos archivos pesados vamos a agradecer un montón.
Seguridad familiar y un soporte que llega a modelos antiguos

En cuanto al control parental, iOS 27 introduce herramientas mucho más finas para que los padres gestionen el tiempo de pantalla. Ahora es posible aprobar sitios web de forma remota antes de que los menores entren en ellos y establecer límites de uso por categorías específicas como juegos o redes sociales. Es una forma bastante natural de educar en el uso del móvil sin tener que estar encima del chaval todo el santo día, permitiendo que el dispositivo se adapte a las necesidades de cada edad.
Para terminar, la compatibilidad ha sido la gran sorpresa agradable de la jornada. iOS 27 se podrá instalar en todos los iPhone desde el modelo 11 en adelante, lo que da una vida útil alucinante a teléfonos con varios años a sus espaldas. Eso sí, hay que tener en cuenta que las funciones de Apple Intelligence y Siri AI son harina de otro costal y requerirán, como mínimo, un iPhone 15 Pro o los modelos de la nueva hornada para funcionar, ya que exigen una potencia de procesamiento local que los chips más antiguos no pueden gestionar.
Esta nueva versión del sistema operativo supone un paso adelante en la madurez del ecosistema de Apple, centrándose en que la tecnología sea más invisible y eficiente. Aunque los usuarios europeos tengamos que lidiar con las limitaciones regulatorias que dejan fuera algunas funciones de Siri en el iPhone, la mejora en el rendimiento general, las nuevas herramientas de edición fotográfica y el refinamiento del diseño Liquid Glass hacen que esta actualización sea una de las más completas de los últimos tiempos, manteniendo a la compañía en la vanguardia del sector móvil.