Roblox exige verificación facial para chatear: así cambia el uso de la plataforma

  • Roblox impone una verificación facial de edad obligatoria para acceder al chat en todo el mundo.
  • El sistema agrupa a los usuarios en seis tramos de edad y limita quién puede hablar con quién.
  • La medida llega tras duras críticas y demandas por la falta de protección frente a depredadores sexuales.
  • La verificación usa tecnología biométrica y alternativas con documento oficial, con promesas de alta privacidad y sistemas de apelación.

Roblox verificación facial para chatear

Roblox ha dado un giro de 180 grados a la forma en que permite la comunicación dentro de su plataforma: a partir de ahora, chatear exige superar una verificación de edad basada en el rostro o en documentos oficiales. El objetivo declarado es reforzar la seguridad de menores y jóvenes frente a contactos no deseados, en un entorno donde millones de niños pasan buena parte de su tiempo libre.

La nueva política ya se está extendiendo de forma global en todas las regiones donde el chat está disponible, incluida Europa y España, y sustituye al clásico campo de «fecha de nacimiento», considerado insuficiente ante los continuos casos de grooming y abuso reportados en la plataforma. El acceso a las experiencias de juego sigue siendo gratuito y sin control biométrico obligatorio, pero la conversación escrita y de voz pasa ahora a estar estrictamente regulada.

Cómo funciona la nueva verificación de edad de Roblox

Para poder usar el chat, los usuarios deben completar un proceso específico dentro de la app que combina verificación facial, validación documental y, en el caso de los menores pequeños, consentimiento parental. Roblox no procesa directamente los datos biométricos, sino que delega esta tarea en Persona, una empresa especializada en identidad digital.

El procedimiento estándar consiste en abrir Roblox, activar la cámara del dispositivo y grabar una breve secuencia de vídeo o tomar una serie de imágenes siguiendo las indicaciones de la pantalla. A partir de ese material, Persona aplica un sistema de estimación de edad facial certificado por laboratorios independientes.

Para los usuarios de 13 años o más, Roblox ofrece una alternativa: subir una identificación oficial (como un DNI, pasaporte o documento equivalente) en lugar de utilizar la cámara. Esta opción resulta especialmente relevante en territorios europeos, donde la sensibilidad respecto al uso de biometría es mayor y donde la normativa de protección de datos es particularmente estricta.

La compañía insiste en que las imágenes y vídeos empleados en el proceso se eliminan tras la verificación y no quedan almacenados ni en Roblox ni en los servidores del proveedor. Además, remarca que este requisito solo afecta al chat: jugar, explorar mundos o crear experiencias sigue siendo posible sin aportar datos biométricos.

En caso de que el sistema asigne una edad incorrecta, el usuario puede iniciar una apelación y repetir la validación utilizando métodos alternativos, como un documento oficial o controles parentales, de forma que madres, padres o tutores puedan corregir la información atribuida a los menores.

Sistema de edad y chat en Roblox

Chat segmentado por edades: seis grupos y límites claros

Una vez superado el control, el sistema organiza el acceso a las funciones de chat en torno a seis franjas de edad bien delimitadas: menores de 9 años; de 9 a 12; de 13 a 15; de 16 a 17; de 18 a 20; y mayores de 21. Cada cuenta queda vinculada automáticamente a uno de estos bloques en función de la verificación realizada.

Desde ese momento, las posibilidades de comunicación quedan acotadas. Por diseño, cada usuario solo puede chatear con personas de su grupo y de los dos tramos inmediatamente adyacentes. Así, quienes tienen entre 13 y 15 años pueden hablar con usuarios del rango de 9 a 12 y con los de 16 a 17, pero quedan fuera del alcance directo los adultos mayores de 18 años.

El propósito de esta arquitectura es reducir al mínimo los contactos entre adultos y menores de 16 años, uno de los puntos más delicados en la seguridad online. Los más pequeños, especialmente los menores de 9, mantienen el chat desactivado por defecto, salvo que un adulto responsable otorgue un consentimiento explícito y se complete una verificación adicional.

Para adolescentes de 13 años en adelante se mantiene la función de «conexiones de confianza», que permite ampliar los límites de edad cuando se trata de personas conocidas en la vida real, como familiares o amigos cercanos. Roblox afirma estar desarrollando herramientas específicas para facilitar comunicaciones seguras entre familiares que se encuentren en grupos de edad muy distintos.

Aunque los ejemplos oficiales se han centrado en mercados como Australia, Nueva Zelanda o Países Bajos, donde la adopción ha sido rápida, la compañía ha dejado claro que la estructura de grupos puede ajustarse por región para adaptarse a requisitos legales locales, incluidos los marcos regulatorios europeos sobre protección de menores.

Adopción global y primeras cifras del despliegue

La verificación facial de edad no ha arrancado de cero. Roblox comenzó con una fase piloto en países seleccionados a principios de diciembre, entre ellos Australia, Nueva Zelanda y los Países Bajos, antes de extender el requisito al resto de regiones donde el chat está activo.

En esos mercados de prueba, la compañía asegura que más de la mitad de los usuarios activos diarios completaron la verificación en muy poco tiempo. A escala global, Roblox habla ya de decenas de millones de cuentas que han pasado por el nuevo sistema, algo que considera un indicador de que la base de usuarios está dispuesta a aceptar medidas más estrictas cuando se perciben como orientadas a la seguridad.

Con la expansión mundial, los avisos dentro de la aplicación están empezando a aparecer a usuarios de Estados Unidos, América Latina y Europa, invitándoles a realizar la verificación para no perder acceso al chat. La previsión de la empresa es que el despliegue quede completado en cuestión de días en la mayoría de territorios.

Este movimiento coloca a Roblox como una de las primeras grandes plataformas de videojuegos en línea que exige una comprobación de edad basada en el rostro para permitir la comunicación entre personas de cualquier edad, un salto que otros servicios de entretenimiento digital observan con atención.

Privacidad, precisión y seguridad en varias capas

Más allá de la verificación facial, Roblox encuadra este cambio dentro de una estrategia de seguridad en capas. La compañía subraya que el chat no permite compartir imágenes y que los sistemas automáticos intentan bloquear de forma proactiva el intercambio de datos personales entre usuarios que no estén clasificados como conexiones de confianza.

Los filtros de contenido y las herramientas de moderación se apoyan en modelos de detección automática y en reportes de la comunidad para frenar insultos, amenazas, solicitudes sexuales o cualquier otro contenido que infrinja las normas. Desde la empresa reconocen que ningún sistema resulta infalible, pero aseguran que siguen destinando recursos significativos a detección, educación y respuesta rápida a incidentes.

En lo que respecta a la exactitud del control de edad, Roblox remite a las pruebas realizadas por el Age Check Certification Scheme del Reino Unido, que evaluó la tecnología de estimación facial usada por Persona. En menores de 18 años se habría obtenido un error absoluto medio de unos 1,4 años, una cifra que la compañía presenta como aceptable para segmentar la comunicación por edades.

Con todo, la plataforma mantiene un sistema de apelaciones y verificación alternativa para aquellos casos en los que la edad calculada no coincide con la real. Además de los documentos oficiales, el uso de controles parentales permite que adultos responsables ajusten la configuración asociada a las cuentas de sus hijos.

Roblox también se reserva la posibilidad de solicitar nuevas verificaciones cuando detecta comportamientos sospechosos o inconsistentes con la edad declarada, lo que añade una capa adicional de control sobre cuentas potencialmente maliciosas.

Un giro forzado por las críticas y los casos de abuso

El despliegue global de la verificación facial llega en un momento delicado para la imagen pública de Roblox. En los últimos años, la compañía ha sido objeto de duras investigaciones y demandas colectivas que la señalan como un entorno vulnerable donde depredadores sexuales pueden contactar con menores sin suficientes barreras.

Un informe de Hindenburg Research, publicado en 2024, acusaba a la plataforma de servir como vía de acceso para centenares de actores maliciosos, señalando la existencia de decenas de grupos dedicados a intercambiar material de abuso infantil, organizar juegos de contenido sexual explícito, difundir pornografía infantil y promover violencia o discursos extremadamente ofensivos.

En paralelo, la consultora británica Revealing Reality llevó a cabo un experimento creando cuentas ficticias que simulaban niños de 5, 9, 10 y 13 años, así como un adulto de más de 40. El objetivo era comprobar, en la práctica, hasta qué punto funcionaban las medidas de seguridad vigentes en Roblox.

Los resultados fueron preocupantes: el equipo documentó casos en los que niños de apenas 5 años podían interactuar con adultos dentro de la plataforma mientras jugaban, sin una verificación real que bloquease ese tipo de comunicación. La conclusión de la investigación fue contundente: los controles de seguridad resultaban limitados en su eficacia y persistían riesgos significativos para los menores.

Estas y otras pesquisas han derivado en consecuencias legales y regulatorias. Solo en Estados Unidos, en el último año se han interpuesto más de una veintena de demandas federales que acusan a Roblox de facilitar, por omisión, la explotación sexual de menores. Además, el juego está vetado en cerca de diez países —entre ellos Turquía, Argelia, China, Irak, Corea del Norte, Palestina o Rusia— principalmente por motivos relacionados con la protección infantil.

Respuestas de Roblox: mejoras, controles parentales y transparencia

En reacción a este contexto, la compañía asegura haber introducido más de 40 mejoras de seguridad a lo largo de 2024, con un énfasis especial en reforzar los controles parentales y en ofrecer a las familias más herramientas para supervisar la actividad de los menores.

Roblox defiende que el nuevo sistema de verificación supone un avance respecto al simple registro por fecha de nacimiento y que ayudará a bloquear interacciones de riesgo, sobre todo entre adultos y menores por debajo de los 16 años. También ha anunciado que la exigencia de verificación podría ampliarse en los próximos meses a otras funcionalidades consideradas sensibles, como la colaboración en tiempo real dentro de Roblox Studio para creadores.

No obstante, las voces críticas no han desaparecido. Damon De Ionno, director de investigación de Revealing Reality, explicó al diario británico The Guardian que, en su opinión, las nuevas funciones de seguridad siguen siendo insuficientes. Entre otros puntos, alertó de que los niños todavía pueden chatear con desconocidos que no estén en su lista de amigos y de que, con millones de experiencias disponibles y descripciones a menudo inexactas, resulta irreal cargar sobre las familias la responsabilidad de revisar caso por caso.

Roblox intenta contrarrestar esas dudas con una política de comunicación más abierta. Durante la fase inicial del despliegue, optó por un periodo voluntario de verificación acompañado de mensajes explicativos dentro de la aplicación, y mantiene un Centro de seguridad y un Centro de ayuda donde detalla el funcionamiento del sistema y las implicaciones para usuarios y padres.

En el plano técnico, la empresa insiste en su compromiso con la privacidad de los datos personales y biométricos y recalca que las imágenes y vídeos capturados para la estimación de edad se procesan de manera segura y se eliminan inmediatamente tras obtener el resultado.

Un desafío para la industria: entre la protección y la privacidad

El caso de Roblox se enmarca en un debate más amplio sobre cómo verificar la edad en entornos digitales muy utilizados por menores, sin generar un ecosistema de vigilancia masiva ni comprometer la privacidad. Cada vez más regulaciones, tanto en Estados Unidos como en Europa, empujan a las plataformas a adoptar controles robustos, pero la forma concreta de aplicarlos sigue siendo motivo de discusión.

Una de las críticas recurrentes es que, con el modelo actual, multitud de desarrolladores terminan manejando selfies y copias de documentos de niños y adultos, multiplicando los riesgos en caso de filtraciones o malas prácticas. Hay voces que abogan por que la verificación de edad se centralice a través de las propias tiendas de aplicaciones, como Apple Wallet, en lugar de delegarse a cada servicio por separado.

Frente a esta controversia, Roblox defiende que su enfoque combina tecnología de estimación facial, verificación documental y consentimiento parental para obtener una medición de edad sustancialmente más fiable que la autodeclaración. La compañía también presenta su iniciativa como parte de una tendencia más amplia en videojuegos online y plataformas de metaverso hacia sistemas de garantía de edad más exigentes.

La evolución de este modelo será especialmente relevante en Europa, donde la aplicación estricta del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y de las leyes específicas de protección de la infancia en línea obligan a equilibrar muy cuidadosamente seguridad, privacidad y libertad de uso. El éxito o el fracaso de la apuesta de Roblox puede servir de referencia para otros servicios digitales dirigidos a menores.

Con millones de usuarios diarios —alrededor del 40% menores de 13 años, según datos de la propia empresa—, Roblox se ha visto obligado a replantear su sistema de comunicación ante el aumento de las críticas y de la presión legal. La exigencia de verificación facial u otras pruebas de edad para chatear marca un cambio profundo en la experiencia social dentro de la plataforma y reabre, una vez más, el debate sobre hasta dónde deben llegar las empresas tecnológicas para proteger a los menores sin traspasar las líneas rojas de la privacidad y el control de datos personales.

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