Siri se renueva con Gemini de Google: la gran apuesta de Apple por la IA conversacional

  • Apple integra los modelos Gemini de Google para transformar Siri en un asistente tipo chatbot con más de 1,2 billones de parámetros.
  • El despliegue llegará en dos fases: primeras funciones en iOS 26.4 y salto mayor con iOS 27 y el proyecto interno ‘Campos’.
  • La nueva Siri se apoyará en Private Cloud Compute y servidores propios, manteniendo el foco en privacidad y control de datos.
  • El acuerdo con Google marca un giro estratégico en la política de Apple, que pasa a depender de modelos de terceros para acelerar su IA.

Siri se renovará con Gemini de Google

La próxima gran actualización de Siri supone uno de los cambios más profundos en la historia reciente de Apple. La compañía ha decidido apoyarse en la tecnología Gemini de Google para convertir a su asistente de voz en un sistema conversacional de nueva generación, similar a los chatbots de inteligencia artificial generativa que ya marcan el paso en el mercado.

Esta jugada llega en un momento en el que el sector tecnológico vive una carrera frenética por liderar la IA aplicada al móvil, y en el que Apple había sido señalada por moverse con cierta lentitud frente a rivales como Google u OpenAI. Con la integración de Gemini, la firma de Cupertino intenta recortar terreno de golpe y ofrecer un asistente mucho más capaz y útil en iPhone, iPad y Mac, también para usuarios de España y del resto de Europa.

De asistente limitado a chatbot avanzado impulsado por Gemini

La renovación de Siri con Gemini persigue un objetivo claro: que el asistente esté a la altura de soluciones como ChatGPT o los últimos modelos de Google. Las herramientas de IA generativa han demostrado una habilidad muy superior para entender el contexto, seguir conversaciones largas y resolver tareas complejas, dejando en evidencia las limitaciones de la Siri actual en muchos escenarios cotidianos.

Según la información interna filtrada por el periodista especializado Mark Gurman, la nueva arquitectura con la que funcionará Siri utilizará modelos con más de 1,2 billones de parámetros. Esa escala sitúa al asistente en la liga de los modelos de lenguaje más avanzados del mercado, con una capacidad de razonamiento y comprensión muy superior a la que los usuarios de dispositivos Apple conocen hasta ahora.

Para lograrlo, Apple no abandonará su propia infraestructura, sino que integrará los modelos Gemini dentro de sus sistemas Private Cloud Compute. De este modo, la compañía pretende combinar la potencia de la IA de Google, como la integración en Google Maps, con sus estándares de seguridad y privacidad, de los más estrictos en el sector, algo especialmente relevante para los reguladores y consumidores europeos.

En la práctica, esta combinación permitirá que Siri pase de responder comandos relativamente simples a mantener diálogos mucho más naturales y extensos, interpretar mejor la intención del usuario y aprovechar el contenido que ve en pantalla o sus datos personales (calendario, correos, notas, etc.) para ofrecer respuestas y acciones más ajustadas a cada caso.

Integración de Siri con IA Gemini

Un cambio estratégico: Apple se abre a la IA de terceros

La decisión de apoyarse en Gemini supone una ruptura importante con la filosofía tradicional de Apple, que históricamente ha intentado controlar todos los componentes clave de sus productos, desde el silicio propio hasta los sistemas operativos. En el terreno de la IA, sin embargo, el ritmo vertiginoso de innovación ha obligado a la compañía a adoptar un enfoque más pragmático.

Según se ha publicado, Apple valoró distintas opciones antes de decantarse por Google. En esta ronda de contactos se habrían puesto sobre la mesa posibles acuerdos con OpenAI (creadora de ChatGPT), Anthropic o Perplexity. Tras una evaluación técnica y estratégica, la empresa concluyó que la plataforma Gemini ofrecía la base más sólida y versátil para sus llamados Apple Foundation Models, tanto en rendimiento como en escalabilidad.

Desde el punto de vista interno, la compañía habría llegado a la conclusión de que intentar alcanzar a los líderes del sector desarrollando en solitario todos los modelos de vanguardia habría retrasado demasiado sus planes. La alianza con Google permite acelerar la adopción de funciones avanzadas para Siri sin acometer de inmediato las enormes inversiones que requiere crear y mantener modelos gigantes desde cero.

Aun así, Apple insiste en que la integración de Gemini no supone que los servicios propios de Google “entren” directamente en el ecosistema iOS. La idea es utilizar la tecnología de modelos de lenguaje de Google como un componente más dentro de la infraestructura privada de la compañía, gestionada por sus propios servidores y mecanismos de seguridad, incluso cuando se apoye parcialmente en hardware y centros de datos del socio.

Calendario: beta con iOS 26.4 y salto grande con iOS 27

El despliegue de esta nueva Siri con Gemini se realizará por fases. La primera etapa llegará con la versión beta de iOS 26.4, prevista para la segunda mitad de febrero. En esta versión preliminar, Apple comenzará a probar públicamente parte de las funciones mejoradas del asistente, con ensayos y demostraciones que permitirán calibrar el rendimiento real del sistema.

De acuerdo con las filtraciones, las pruebas de febrero servirán como base para un lanzamiento inicial entre marzo y principios de abril. En ese intervalo, la compañía activará para un primer grupo de usuarios un Siri más conversacional, capaz de ejecutar tareas teniendo en cuenta el contenido en pantalla y la información personal almacenada en el dispositivo o en la nube de Apple.

Estas mejoras se apoyarán en los denominados Apple Foundation Models versión 10, construidos sobre la tecnología de Gemini y pensados para dar el salto desde el Siri clásico a un asistente orientado al diálogo continuo. Aunque no se detalla todavía el calendario exacto para cada país, se espera que el despliegue global tenga en cuenta las obligaciones regulatorias de regiones como la Unión Europea, donde la gestión de datos personales y la transparencia del uso de IA son temas especialmente sensibles.

La segunda fase llegará más adelante, de la mano de iOS 27, iPadOS 27 y macOS 27. Esta oleada se presentará oficialmente en la Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC) de junio, y está asociada internamente al proyecto con nombre en clave “Campos”, una revisión más profunda del asistente.

‘Campos’: la nueva Siri diseñada para la era de los chatbots

El proyecto Campos no se limita a añadir funciones, sino que implica una reconstrucción completa de la arquitectura y la interfaz de Siri. Apple quiere dejar atrás el modelo de asistente pensado para responder órdenes breves y aisladas, y pasar a un diseño concebido desde cero para interacciones largas y contextuales, en línea con lo que los usuarios ya han experimentado con otros chatbots.

En esta segunda fase, la compañía migrará a la versión 11 de sus modelos fundacionales, también basados en Gemini pero más avanzados, con capacidades de razonamiento y comprensión superiores. Según las fuentes consultadas, esta iteración apunta a competir de tú a tú con modelos de última generación como Gemini 3 y las nuevas versiones de ChatGPT.

Debido al enorme volumen de cómputo necesario para ejecutar estas funciones a gran escala, Apple estudia apoyarse de manera más intensa en la infraestructura de servidores de Google —como ocurre cuando Android Auto integra Gemini—, que utiliza procesadores Tensor diseñados específicamente para cargas de trabajo de IA. Pese a ello, la compañía insiste en que el control de los datos y la lógica del asistente seguirán bajo su supervisión, algo clave para mantener su promesa de privacidad.

Con Campos, la experiencia del usuario cambiará de forma notable. La interfaz de Siri será rediseñada por completo, sustituyendo la apariencia actual por un entorno más cercano a un chat, con respuestas más extensas, resúmenes, propuestas de acción y una integración más profunda con las aplicaciones instaladas. No obstante, se mantendrán gestos familiares como el comando de voz tradicional para invocar al asistente.

Qué podrá hacer la nueva Siri con Gemini

Aunque Apple todavía no ha detallado todas las funciones de la nueva Siri, la información disponible permite hacerse una idea de qué tipo de tareas podrá abordar el asistente una vez se haya completado la integración con Gemini. La clave será la capacidad para comprender mejor el contexto del usuario y actuar de forma proactiva.

Por un lado, el asistente podrá analizar lo que aparece en pantalla y cruzarlo con datos personales, como correos electrónicos, mensajes, citas en el calendario o documentos, siempre bajo el paraguas de la privacidad de Apple. Esto le permitirá, por ejemplo, redactar respuestas complejas, preparar resúmenes de información o sugerir acciones sin que el usuario tenga que ir saltando entre aplicaciones.

Por otro, se potenciará la integración con aplicaciones mediante un sistema de “Apple Intents”, una evolución del actual framework de atajos e integraciones. La idea es que Siri pueda coordinar distintas apps para completar tareas de principio a fin con una única instrucción de voz, desde organizar un viaje hasta gestionar documentos de trabajo o estudios.

En el día a día, la nueva Siri debería resultar más flexible y natural al conversar, con menos necesidad de repetir comandos y mayor capacidad para recordar lo que se ha hablado anteriormente. Esto acerca la experiencia a la de un chatbot moderno, pero integrado de forma profunda en todo el ecosistema de Apple, algo que puede resultar especialmente atractivo para quienes utilizan varios dispositivos de la marca.

Privacidad, infraestructura y papel de Europa

Uno de los puntos más sensibles de esta transformación es la gestión de los datos personales, un asunto donde la compañía se juega buena parte de su reputación, sobre todo en regiones como la Unión Europea, muy exigentes en materia de protección de la información de los usuarios.

Apple recalca que, aunque recurra a modelos Gemini, la ejecución se realizará a través de su nube privada, conocida como Private Cloud Compute. Esto significa que, según la versión oficial, los datos procesados por Siri no se integrarán en los servicios generales de Google ni se utilizarán para entrenar otros modelos sin el control estricto de Apple.

Esta promesa es especialmente relevante en Europa, donde las autoridades han situado en el punto de mira a las grandes tecnológicas por el uso intensivo de datos con fines de entrenamiento de IA. La compañía tendrá que demostrar con hechos que la nueva Siri respeta los principios del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y las futuras normas comunitarias en materia de inteligencia artificial.

Además, el despliegue escalonado y las pruebas iniciales en versión beta permitirán a la empresa ajustar el comportamiento del asistente a las exigencias regulatorias de cada región. No se descarta que ciertas funciones lleguen más tarde o adaptadas a Europa si los reguladores consideran necesario un mayor nivel de control o transparencia en el uso de los modelos.

Este enfoque prudente busca evitar repetir tropiezos anteriores, como las dificultades en la implantación de Apple Intelligence o las críticas por la lentitud a la hora de ofrecer funciones de IA avanzadas frente a la competencia.

Presión del mercado y expectativas para Apple

La alianza en torno a Siri y Gemini se enmarca en un contexto de fuerte presión por parte del mercado y de los inversores para que Apple dé un salto claro en inteligencia artificial. En los últimos años, la compañía ha visto cómo rivales como Google, Microsoft u OpenAI acaparaban titulares y valor en bolsa gracias a sus avances en modelos de lenguaje y asistentes inteligentes.

En este escenario, la decisión de incorporar Gemini se interpreta como el mayor cambio en la estrategia de IA de Apple hasta la fecha. Analistas de firmas como Goldman Sachs han señalado que el acuerdo permite a la compañía aprovechar su enorme base instalada —más de 2.000 millones de dispositivos activos— sin tener que asumir, de entrada, el coste de construir por completo su propia infraestructura de modelos de vanguardia.

Para Apple, el reto ahora será demostrar que esta nueva Siri no se queda en una promesa sobre el papel. La empresa necesita que el asistente renovado se traduzca en experiencias tangibles para los usuarios, capaces de justificar la compra de nuevos dispositivos y reforzar su posición en un mercado en el que la IA se ha convertido en un argumento clave de venta.

Al mismo tiempo, la compañía ha aparcado o ralentizado otros proyectos de IA —como el desarrollo de un nuevo Safari con funciones similares a las de chatbots como Perplexity o ChatGPT— para concentrar recursos en el lanzamiento de esta nueva generación de Siri. Aun así, no descarta retomar estas iniciativas a medida que la base tecnológica y la respuesta de los usuarios vayan madurando.

En conjunto, la actualización de Siri con el soporte de Gemini de Google marca un antes y un después para Apple: supone reconocer que la velocidad en la carrera de la IA exige alianzas con antiguos rivales, obliga a rehacer desde cero su asistente de voz y coloca la privacidad y la regulación europea en el centro del debate sobre cómo deben funcionar estos sistemas en el día a día de millones de personas.

acuerdo de Apple con Google Gemini
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