
El mapa tecnológico entre España y Latinoamérica da un giro relevante con el acuerdo alcanzado entre Telefónica Tech e Hiberus. La filial digital del grupo Telefónica ha pactado la venta de la totalidad de sus negocios en Colombia, México y Chile a la consultora aragonesa, en una operación cuyo importe no se ha hecho público pero que refuerza la presencia internacional de la compañía del Grupo Henneo y encaja de lleno en la reordenación estratégica de la operadora.
Más allá del cambio de manos de estos activos, el movimiento se ha diseñado para que no haya sobresaltos para los clientes empresariales en la región. Telefónica Tech y Hiberus han sellado una alianza a largo plazo que garantiza la continuidad de los servicios, la estabilidad de los equipos locales y el mantenimiento de los actuales estándares de calidad, mientras cada compañía refuerza su propio posicionamiento en los mercados que considera prioritarios.
Detalles de la operación y alcance geográfico
El acuerdo contempla la venta del 100% de los negocios de Telefónica Tech en Colombia, México y Chile, incluyendo sus sedes y estructuras asociadas. Se trata de las actividades ligadas principalmente a soluciones de ciberseguridad, servicios cloud, Internet de las Cosas (IoT), big data, inteligencia artificial y blockchain, ámbitos en los que la filial tecnológica de Telefónica se ha especializado en los últimos años.
La transacción se llevará a cabo respetando las relaciones laborales y contractuales vigentes en cada país, de acuerdo con su normativa local. Las partes insisten en que el traspaso se articula para que no se produzcan interrupciones en la prestación de servicios a las empresas usuarias, tanto locales como multinacionales, que continuarán recibiendo soporte con los mismos niveles de disponibilidad y calidad operativa.
Un elemento clave del perímetro de la operación es que el Centro de Operaciones Digitales (Digital Operations Center, DOC) de Colombia queda fuera de la venta. Este activo estratégico seguirá integrado dentro de Telefónica Tech, funcionando con normalidad y manteniendo su papel en la monitorización y gestión de servicios digitales dentro de la huella global de la compañía.
En el plano financiero, las compañías no han desvelado el precio de la transacción, si bien el negocio transferido supone para Hiberus un salto inmediato en volumen de ingresos y capacidad operativa en América Latina. La operación quedará completada una vez se obtengan las autorizaciones regulatorias y se cumplan los trámites habituales en este tipo de procesos corporativos.
Desde el punto de vista corporativo, el acuerdo llega en un contexto en el que Telefónica ya había puesto en marcha procesos de salida de varias filiales latinoamericanas y buscaba alternativas para sus negocios de servicios a empresas (B2B) en la región, lo que ha abierto la puerta a esta transferencia en bloque a un socio industrial español.
La alianza estratégica entre Telefónica Tech y Hiberus
Uno de los pilares del acuerdo es la alianza estratégica a largo plazo que ambas compañías han sellado y que va más allá de la venta pura y dura de activos. Gracias a este marco de colaboración, Telefónica Tech podrá seguir atendiendo a sus grandes clientes multinacionales en Colombia, México y Chile a través de Hiberus, que actuará como socio tecnológico y operador local.
Esta fórmula permite a la filial tecnológica del grupo Telefónica mantener cercanía con las empresas de la región sin necesidad de conservar toda la estructura directa en esos países. A la vez, Hiberus se convierte en el brazo ejecutor sobre el terreno, reforzando su papel como proveedor de servicios digitales avanzados para corporaciones que operan en varios mercados latinoamericanos y que requieren soporte coordinado.
En este esquema, se ha subrayado que no habrá impacto en los niveles de servicio ni en la cartera de soluciones actualmente ofrecidas. El diseño del acuerdo busca precisamente que la transición de propiedad sea “invisible” para los usuarios finales, que seguirán contando con las tecnologías de Telefónica Tech a través del nuevo operador.
La directora de operaciones de Telefónica Tech para España y América, María Jesús Almazor, ha explicado que este paso se enmarca en el nuevo plan estratégico Transform & Grow del grupo. Según ha señalado, el pacto con Hiberus es una evolución natural para una compañía que quiere simplificar su estructura, focalizar recursos y, al mismo tiempo, preservar su capacidad de dar servicio a grandes cuentas en la región.
Por parte de Hiberus, su consejero delegado, Sergio López, ha insistido en que la operación no solo añade volumen de negocio, sino que refuerza las capacidades técnicas de la compañía en ciberseguridad y cloud. La incorporación de un equipo ya especializado y con experiencia en proyectos complejos con multinacionales permite a la firma aragonesa elevar su propuesta de valor en un mercado latinoamericano cada vez más competitivo.
Telefónica reordena su presencia internacional
La venta de estos activos forma parte de un movimiento más amplio de reorganización de Telefónica en Latinoamérica. Bajo la presidencia de Marc Murtra, la operadora lleva varios años reduciendo su exposición directa en la región mediante la venta de filiales de operación de telecomunicaciones y la búsqueda de acuerdos que liberen recursos y simplifiquen su estructura.
En los últimos ejercicios, el grupo ha culminado su salida de mercados como Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, y ha cerrado ya un acuerdo para desprenderse de su filial en Colombia, pendiente todavía de los vistos buenos regulatorios necesarios. En paralelo, continúa explorando opciones para el resto de sus operaciones latinoamericanas, incluido el negocio móvil y fijo en países como México y Chile.
La lógica detrás de este repliegue pasa por concentrar la inversión en los mercados considerados estratégicos para el conjunto del grupo: España, Brasil, Alemania y Reino Unido. En estos territorios, Telefónica mantiene una presencia directa muy relevante tanto en redes de telecomunicaciones como en servicios digitales, y busca seguir impulsando el despliegue de infraestructuras de nueva generación y soluciones tecnológicas de alto valor.
La venta del negocio B2B de Telefónica Tech en Colombia, México y Chile se entiende, así, como un paso coherente con la decisión de poner en venta las filiales operativas de la región. Sin un negocio empresarial propio al que complementar, carecía de sentido mantener estructuras técnicas específicas dedicadas a esos mercados, de ahí que se haya optado por transferir el conjunto a un único comprador interesado en crecer en Hispanoamérica.
Además de ganar agilidad interna, Telefónica Tech preserva, mediante la alianza con Hiberus, una posición relevante en los servicios digitales ofrecidos a multinacionales que operan desde o hacia América Latina, mientras refuerza su foco de desarrollo de producto y capacidades en Europa y Brasil.
Impulso a la expansión internacional de Hiberus
Para Hiberus, tecnológica aragonesa integrada en el Grupo Henneo (editor, entre otros, de Heraldo y 20minutos), la operación supone un salto cualitativo en su estrategia de internacionalización. La compañía ya contaba con actividad en algunos mercados de la región, como Colombia y México, además de presencia en Ecuador y Argentina; con esta compra, consolida de golpe su posición y gana nueva presencia directa en Chile, un país en el que hasta ahora no operaba con la misma intensidad.
La transacción implica la integración de unos 500 profesionales altamente especializados procedentes de la estructura de Telefónica Tech en los tres países. Con ello, la plantilla global de Hiberus pasa de alrededor de 4.000 a unos 4.500 empleados, reforzando equipos en áreas clave como ciberseguridad, servicios cloud, analítica de datos avanzada o soluciones de inteligencia artificial para empresas.
Desde la perspectiva de negocio, Hiberus prevé cerrar el ejercicio 2025 con unos ingresos de 250 millones de euros. La incorporación del perímetro adquirido de Telefónica Tech le otorgará unos 100 millones de facturación adicionales, lo que elevará su volumen de negocio hasta el entorno de los 350 millones de euros una vez la operación esté plenamente integrada.
Este crecimiento inorgánico tiene un reflejo inmediato en el peso de la actividad internacional dentro de la cuenta de resultados de la compañía. Si en 2022 los ingresos generados fuera de España tenían un protagonismo muy limitado, actualmente suponen ya más del 25% y, tras la compra de estos activos en Colombia, México y Chile, se situarán cerca del 40% del total, consolidando un cambio de perfil hacia una empresa claramente global.
El movimiento también encaja dentro de la hoja de ruta interna denominada “Azul Infinito”, con la que Hiberus aspira a arrancar 2026 con una facturación en torno a 400 millones de euros y a alcanzar el umbral de 1.000 millones de ingresos y unos 12.000 empleados en 2030. La compra del negocio latinoamericano de Telefónica Tech acelera de manera significativa este calendario.
Nearshoring, servicios avanzados y presencia global
Uno de los vectores que más peso tiene en la operación es el refuerzo de la capacidad de Hiberus para ofrecer servicios de nearshoring hacia Norteamérica. Contar con equipos consolidados en países como México o Colombia, con husos horarios próximos y costes competitivos, resulta clave para prestar servicios digitales continuos a clientes de Estados Unidos y Canadá que buscan socios regionales con masa crítica y experiencia.
A esto se suma la posibilidad de competir con mayor solidez en los propios mercados locales latinoamericanos. Las capacidades heredadas de Telefónica Tech, sumadas a las que ya tenía Hiberus en la zona, le permiten abordar proyectos de transformación digital de gran escala, desde infraestructuras cloud híbridas hasta plataformas de datos, soluciones de ciberseguridad gestionada o despliegues IoT en sectores como industria, energía o servicios financieros.
En paralelo a su empuje en América, Hiberus ha ido reforzando su huella internacional en otros continentes. La compañía opera ya en un total de 15 países y cuenta con 35 oficinas, de las que 18 se sitúan fuera de España. Entre los movimientos más recientes destacan su desarrollo en Polonia y Marruecos, concebidos como centros clave para dar servicio a los mercados de Francia y Alemania, así como operaciones corporativas en México y en la región andina.
La compra de los negocios de Telefónica Tech se suma, por ejemplo, a la adquisición de Devomex en México, a la toma de participación mayoritaria en la firma Link (vinculada a BTS Group) para operar en Ecuador y Colombia, o a la puesta en marcha de una joint venture con el Grupo Clarín en Argentina. Todo ello dibuja un patrón claro: una apuesta decidida por consolidar una red de centros de talento tecnológico con acento hispanohablante, pero con vocación internacional.
Sobre el terreno, la incorporación de los equipos de Telefónica Tech refuerza especialmente las competencias de Hiberus en ciberseguridad y servicios cloud gestionados, campos donde la demanda de empresas europeas y americanas no deja de crecer. Este músculo técnico adicional se convierte en un argumento de peso para competir tanto en licitaciones públicas como en grandes contratos privados de transformación digital.
La operación dibuja un escenario en el que Telefónica Tech avanza en la simplificación de su estructura y concentra su foco en Europa y Brasil, mientras mantiene presencia comercial en Latinoamérica a través de un socio español de confianza. Al mismo tiempo, Hiberus consolida su salto al primer plano de las consultoras tecnológicas con acento europeo y base en España, apoyándose en una red ampliada de profesionales, en un mayor peso de los ingresos internacionales y en una posición reforzada en mercados latinoamericanos de alto potencial.
