La popular aplicación de mensajería WhatsApp dejará de funcionar en 2026 en un buen número de móviles antiguos que hoy siguen en circulación en España y el resto de Europa. El cambio no tiene que ver con un fallo masivo ni con un cierre del servicio, sino con una actualización de los requisitos mínimos de sistema operativo necesarios para poder seguir usando la app con normalidad.
En la práctica, esto significa que cualquier teléfono que no pueda actualizarse al menos a Android 5.0 (Lollipop) o a iOS 15.1 irá perdiendo funciones paulatinamente hasta que WhatsApp deje de abrirse. Muchos de estos dispositivos llevan años sin recibir parches de seguridad, por lo que se consideran obsoletos a ojos de la plataforma.
Cuándo dejará de funcionar WhatsApp en los móviles antiguos
Según la información divulgada por fuentes especializadas, el recorte de compatibilidad se hará efectivo a partir del 1 de enero de 2026. No obstante, el proceso no será un “apagón” inmediato: la pérdida de soporte será gradual, y en algunos casos los usuarios verán primero errores puntuales antes de quedarse totalmente sin acceso.
Meta, la empresa propietaria de WhatsApp, ha explicado que los usuarios afectados recibirán avisos dentro de la propia aplicación cuando su móvil se acerque al fin del soporte. Esos mensajes irán recordando que es necesario actualizar el sistema operativo o cambiar de dispositivo para seguir utilizando el servicio sin problemas.
En España y en el resto de Europa esto impactará sobre todo a teléfonos lanzados antes de 2014, muy extendidos en perfiles de usuarios que no renuevan el móvil con frecuencia o que mantienen un terminal antiguo como segundo dispositivo para viajes o trabajo.
En cualquier caso, la compatibilidad dejará de estar garantizada en todos aquellos smartphones que funcionen con versiones anteriores a Android 5.0 o inferiores a iOS 15.1, incluso aunque la app siga abriéndose durante un tiempo.

Por qué WhatsApp deja de ser compatible con algunos móviles en 2026
La decisión de recortar compatibilidad no es un capricho puntual, sino parte de una política que WhatsApp aplica casi todos los años. La aplicación revisa de forma periódica qué sistemas operativos y dispositivos siguen recibiendo actualizaciones de seguridad por parte de los fabricantes y cuáles se han quedado anclados en versiones antiguas.
Los móviles sin soporte oficial de Apple, Google o los distintos fabricantes tienden a acumular vulnerabilidades y fallos que ya no se corrigen. Eso choca con los requisitos actuales de cifrado, protección de datos y nuevas funciones que WhatsApp va incorporando a la app, sobre todo en lo relativo a privacidad.
De hecho, la compañía ha avanzado que en 2026 llegarán mejoras de seguridad y nuevos controles de privacidad, como la posibilidad de bloquear contenido multimedia recibido de desconocidos, silenciar llamadas de números no deseados o limitar quién puede ver determinados datos del perfil. Para que estas funciones funcionen de manera estable, se necesitan versiones de sistema más modernas que las que equipan muchos terminales veteranos.
Por todo ello, WhatsApp prefiere concentrar esfuerzos en un parque de dispositivos más actualizado, sacrificando el soporte de móviles cuyo uso es ya minoritario y que, a menudo, no pueden ejecutar correctamente las últimas versiones de la app.
Requisitos mínimos de WhatsApp a partir de 2026

A partir de 2026, los requisitos oficiales para usar WhatsApp se fijan en dos grandes umbrales, uno para iPhone y otro para teléfonos Android. Por debajo de esas versiones, la compañía no garantiza el funcionamiento, las actualizaciones ni los parches de seguridad.
En el caso de Apple, se exigirá que el iPhone ejecute iOS 15.1 o una versión posterior. Todos los terminales que se hayan quedado bloqueados en versiones inferiores irán perdiendo soporte. También existen desarrollos como WhatsApp para Apple Watch en pruebas que muestran cómo la app se adapta a nuevos dispositivos dentro del ecosistema de Apple.
En el ecosistema Android, la referencia será Android 5.0 (Lollipop). Los móviles que no puedan actualizarse al menos a esta revisión del sistema operativo no podrán seguir utilizando la aplicación de mensajería con normalidad.
En resumen, los requisitos quedan así:
- iPhone: iOS 15.1 o superior.
- Android: Android 5.0 o superior.
Los teléfonos que no alcancen estos mínimos dejarán de recibir nuevas versiones de WhatsApp y, con el tiempo, la app acabará sin funcionar o ni siquiera permitirá iniciar sesión.
iPhone que dejarán de ser compatibles con WhatsApp
En el caso de Apple, el recorte afectará a una serie de modelos muy populares que ya se consideran veteranos. Se trata principalmente de iPhone incapaces de actualizarse a iOS 15.1, bien porque Apple dejó de darles soporte hace años o porque su hardware no lo permite.
Entre los terminales que se quedarán sin acceso a la app de mensajería destacan los siguientes:
- iPhone 5
- iPhone 5c
- iPhone 5s
- iPhone 6
- iPhone 6 Plus
- Modelos anteriores a estos
Estos dispositivos podrán seguir encendiéndose y funcionando para llamadas, SMS o navegación básica, pero no recibirán actualizaciones de WhatsApp y, con el paso de los meses, la aplicación dejará de abrirse correctamente o no permitirá iniciar sesión con normalidad.
En España todavía hay una cantidad apreciable de iPhone 5s, 6 y 6 Plus en uso, sobre todo como móviles secundarios o en manos de personas que no necesitan grandes prestaciones. Para todos ellos, la recomendación es valorar un cambio de terminal antes de que se corten del todo las comunicaciones vía WhatsApp.
Android que perderán compatibilidad en 2026

En Android, la lista de móviles afectados es más extensa y abarca marcas como Samsung, LG, Motorola, Sony, Huawei y HTC, entre otras. El criterio es el mismo: todo lo que no llegue a Android 5.0 o se quede en versiones previas irá quedando fuera de juego.
Entre los modelos de Samsung que dejarán de ser compatibles con WhatsApp se encuentran:
- Samsung Galaxy Core
- Samsung Galaxy J2
- Samsung Galaxy S3
- Samsung Galaxy S4 Mini
- Samsung Galaxy S4
- Samsung Galaxy Ace 4
- Samsung Galaxy Trend
- Samsung Galaxy S5
- Galaxy Note 2
En el caso de LG, la pérdida de soporte afectará a varios modelos de la familia Optimus, muy populares en su momento dentro de la gama media:
- LG Optimus L3 II Dual
- LG Optimus L3 II
- LG Optimus L5 II
- LG Optimus L7 II
- LG Optimus F5
- LG G3
- LG Nexus 4
Los usuarios de Motorola también verán cómo ciertos modelos dejan de tener acceso a la app, especialmente las primeras generaciones de sus gamas más conocidas:
- Moto G (1.ª generación)
- Moto E (1.ª generación)
En el catálogo de Sony, los Xperia Z2, Z3 y Xperia M figuran entre los dispositivos que no podrán seguir utilizando WhatsApp una vez se consoliden los nuevos requisitos.
Por parte de Huawei, varios modelos quedarán fuera, entre ellos:
- Huawei Ascend Mate
- Huawei Ascend G740
- Huawei Ascend D2
Y, en cuanto a HTC, se verán afectados terminales clásicos como el HTC One M8 y el HTC Desire 500, que ya no pueden ejecutar versiones modernas del sistema con garantías.
Más allá de estos listados concretos, la regla general es clara: cualquier Android lanzado aproximadamente antes de 2014 y que no pueda actualizarse a Android 5.0 tiene muchas papeletas para perder compatibilidad con la aplicación en 2026.
Qué ocurrirá si no actualizas el móvil o el sistema
El fin de soporte no implica que, de un día para otro, WhatsApp deje de funcionar sin previo aviso. Lo habitual es que, durante un periodo de transición, los usuarios empiecen a notar fallos esporádicos, cierres inesperados o características que no aparecen a pesar de estar disponibles en otros móviles más modernos.
Conforme avancen las versiones de la app, los teléfonos fuera de los requisitos mínimos dejarán de recibir nuevas funciones y parches de seguridad. Esto puede derivar en problemas de rendimiento, mayor consumo de batería, dificultades para enviar o recibir archivos y, en última instancia, en que la aplicación deje de abrirse o se bloquee al intentar iniciar sesión.
Además, el hecho de no contar con las últimas actualizaciones convierte a estos dispositivos en objetivos más sensibles a posibles vulnerabilidades, ya que los fallos detectados en versiones antiguas del sistema dejan de corregirse.
Cuando el corte sea definitivo, no será posible ni enviar ni recibir mensajes, ni hacer llamadas, ni acceder al historial de chats desde ese dispositivo. En muchos casos, tampoco se permitirá instalar de nuevo la app desde las tiendas oficiales, o se mostrará un mensaje indicando que el sistema no es compatible.
Qué hacer si tu móvil se queda sin WhatsApp
Si tu teléfono está en la lista de modelos afectados o no puede actualizarse a las versiones mínimas exigidas, conviene anticiparse para evitar disgustos. El primer paso es comprobar en los ajustes del sistema si existe alguna actualización pendiente de Android o iOS que permita alcanzar los requisitos de 2026.
Si el fabricante ya no ofrece nuevas versiones de sistema y no es posible dar ese salto, la recomendación pasa por hacer una copia de seguridad completa de tus chats desde la configuración de WhatsApp. En Android, lo habitual es utilizar Google Drive; en iPhone, la copia se guarda en iCloud.
Una vez tengas la copia al día, la alternativa más razonable es valorar la compra de un nuevo smartphone compatible que cumpla con las exigencias mínimas de la aplicación. No es necesario irse a la gama más alta del mercado: cualquier móvil reciente con Android 5.0 o superior, o un iPhone capaz de instalar iOS 15.1 o posterior, será suficiente para seguir usando la app sin restricciones.
Al estrenar el nuevo teléfono, bastará con instalar WhatsApp, verificar el número de teléfono y restaurar la copia de seguridad en el primer inicio. De esta forma recuperarás tus conversaciones, fotos, vídeos, notas de voz y documentos tal y como estaban en el dispositivo anterior.
Por último, si aprovechas el cambio de móvil para renovar también número de teléfono, es recomendable avisar a tus contactos y utilizar las funciones de notificación dentro de la propia app para evitar confusiones.
Cómo decide WhatsApp qué sistemas seguir soportando
Detrás de estos cambios hay un proceso técnico que WhatsApp repite con cierta regularidad. La compañía analiza el parque de dispositivos activos en todo el mundo, evaluando qué versiones de sistema operativo se usan todavía de forma significativa y cuáles ya han quedado residualizadas.
En ese análisis pesan varios factores: número de usuarios activos, disponibilidad de parches de seguridad, limitaciones del hardware y capacidad para soportar nuevas funciones sin comprometer el rendimiento. Cuando un grupo de móviles deja de cumplir esos criterios, la plataforma los va excluyendo del soporte oficial.
Esta estrategia permite a la empresa centrar recursos en la mayoría de la base de usuarios, que utiliza sistemas más modernos, y mantener un nivel de seguridad y estabilidad acorde con los estándares actuales. El coste, eso sí, es que cada cierto tiempo algunos terminales antiguos pierden el acceso al servicio.
Para los usuarios en España y Europa, el mensaje de fondo es claro: no se trata de que WhatsApp vaya a desaparecer en 2026, sino de que la aplicación seguirá avanzando y lo hará sin mirar atrás a los móviles que ya no pueden seguirle el ritmo. Mantener el sistema actualizado y revisar la compatibilidad de tu dispositivo se vuelve, por tanto, una tarea casi imprescindible para no quedarse fuera de una herramienta que, hoy por hoy, sigue siendo básica en la comunicación diaria.