Windows 11 da marcha atrás y deja mover la barra de tareas a cualquier borde de la pantalla

  • Windows 11 recupera la opción de mover la barra de tareas a los cuatro lados de la pantalla, de momento en el canal Experimental de Windows Insider.
  • La nueva barra incorpora un modo compacto con iconos más pequeños para ganar espacio, pensado sobre todo para portátiles y pantallas reducidas.
  • El sistema adapta Inicio, Búsqueda y otros menús a la nueva posición de la barra, aunque aún hay limitaciones con autoocultado, gestos táctiles y búsqueda completa.
  • El cambio llega junto a más control sobre el menú Inicio, con tamaños ajustables, secciones ocultables y opciones extra de privacidad.

mover la barra de tareas en Windows 11

Tras años de quejas y soluciones caseras, Microsoft empieza a corregir una de las decisiones más polémicas de su último sistema: la rigidez de la barra de tareas en Windows 11. La compañía ha comenzado a probar una versión renovada que devuelve al usuario la capacidad de colocarla donde más le convenga en la pantalla.

Esta novedad no llega sola. Junto con la posibilidad de reubicar la barra de tareas, el sistema incorpora un modo más compacto y nuevos ajustes de personalización para el menú Inicio, pensando tanto en quienes trabajan con varios monitores como en quienes usan portátiles o tablets con pantallas pequeñas.

La barra de tareas vuelve a moverse libremente en Windows 11

Microsoft ha activado la nueva experiencia de barra de tareas en la Windows 11 Insider Experimental Preview Build 26300.8493, una compilación de prueba publicada a mediados de mayo dentro del canal Experimental del programa Windows Insider. Es en este entorno donde se está verificando el regreso de una función considerada básica en versiones anteriores del sistema.

En esta compilación, la barra deja de estar anclada de forma forzosa a la parte inferior y puede situarse en cualquiera de los cuatro lados del escritorio: abajo, arriba, a la izquierda o a la derecha. De esta forma se recupera la flexibilidad que ofrecía Windows 10 y que muchos usuarios daban por sentada hasta el salto a Windows 11.

Para configurar la nueva posición, la compañía ha añadido una opción específica en Configuración > Personalización > Barra de tareas > Comportamientos de la barra de tareas. Desde ahí es posible escoger el lado de la pantalla en el que se quiere fijar, sin recurrir a trucos ni herramientas de terceros como venía ocurriendo en los últimos años.

Otro detalle relevante es que, al cambiar la ubicación, los menús emergentes y animaciones se adaptan a la nueva posición. Es decir, el menú Inicio, la búsqueda o los paneles de sistema aparecen ahora alineados con la barra de tareas allí donde se coloque, evitando el efecto artificial de que todo siguiera saliendo desde la parte inferior pese a mover la barra.

configuración barra tareas Windows 11

Un modo compacto para ganar espacio en pantallas pequeñas

Además de la libertad para colocarla en cualquier borde de la pantalla, la nueva barra de tareas de Windows 11 introduce una opción clave para equipos con menos espacio: un modo compacto con iconos más pequeños y menor altura total.

Hasta ahora, algunas modificaciones reduciendo el tamaño de los iconos no siempre se traducían en más área útil real. Con la nueva implementación, al activar la opción “Mostrar botones más pequeños en la barra de tareas” en modo Siempre, se reduce tanto el tamaño de los iconos como la altura de la barra en sí, liberando espacio vertical para las aplicaciones.

Microsoft plantea este ajuste especialmente para portátiles, tablets y monitores de formato reducido, donde cada píxel cuenta. En entornos profesionales o de estudio, esta barra más baja permite mostrar más contenido en ventanas de edición, hojas de cálculo o navegadores sin necesidad de ocultar por completo la barra de tareas.

La compañía también permite ajustar la alineación de los iconos según la posición elegida, tanto en configuración horizontal como vertical. Así, cuando se usa una barra lateral, el sistema puede mostrar una lista más clara de ventanas abiertas, algo especialmente útil combinándolo con la opción de no combinar nunca los botones y mostrar etiquetas.

Una función muy pedida tras años de críticas a Windows 11

Cuando Windows 11 se lanzó, allá por 2021, lo hizo con una interfaz renovada pero también con una pérdida notable de opciones de personalización. Una de las más comentadas fue precisamente la imposibilidad de mover la barra de tareas, que pasó a estar fijada en la parte inferior sin alternativa oficial.

Durante décadas, versiones previas de Windows permitían, en cuestión de segundos, desplazar la barra a los laterales o a la parte superior. El cambio en Windows 11 se interpretó como un paso atrás, especialmente para quienes usan monitores en vertical, pantallas panorámicas o configuraciones multi-monitor en oficinas y hogares de España y el resto de Europa.

En estos cinco años muchos usuarios han recurrido a utilidades de terceros o hacks no oficiales para recuperar algo de flexibilidad, asumiendo a cambio posibles problemas de estabilidad o cambios tras cada actualización importante del sistema. Con el movimiento actual, esas soluciones dejan de ser imprescindibles al integrarse por fin la opción dentro de Windows.

Microsoft reconoce que la posición de la barra era una de las peticiones más repetidas por la comunidad desde el lanzamiento de Windows 11. La compañía ya adelantó en marzo que estaba trabajando en un plan más amplio para mejorar la calidad del sistema, reducir integraciones poco útiles de Copilot y devolver funciones clásicas que muchos daban por perdidas.

barra de tareas vertical en Windows 11

Limitaciones actuales de la nueva barra de tareas

Aunque el cambio supone un avance importante, la versión que se está probando en el canal Experimental llega con limitaciones relevantes cuando se usa la barra en posiciones distintas a la inferior.

De entrada, Microsoft advierte de que la ocultación automática de la barra de tareas y el modo optimizado para tablets todavía no funcionan correctamente cuando la barra se coloca en los lados o en la parte superior. Es decir, quienes usen dispositivos táctiles aún no disponen de una experiencia plenamente pulida en esas ubicaciones alternativas.

También están en desarrollo los gestos táctiles, el cuadro de búsqueda completo y Ask Copilot en posiciones que no sean la inferior. Por ahora, estas funciones mantienen un comportamiento limitado o no están plenamente integradas si el usuario decide mover la barra.

La empresa ha señalado que evalúa añadir más posibilidades en futuras compilaciones, como la opción de elegir posiciones distintas de la barra de tareas por monitor en configuraciones de varias pantallas, o la capacidad de arrastrar y soltar directamente la propia barra entre diferentes bordes.

Mientras tanto, se recomienda entender esta actualización como una fase de pruebas adelantada a los Windows Insiders, sin garantías de que todas las funciones vistas en el canal Experimental lleguen tal cual a la versión estable ni en una fecha concreta.

Más personalización para el menú Inicio y el escritorio

El trabajo de Microsoft no se limita a la barra de tareas. En paralelo, la compañía está desplegando cambios significativos en el menú Inicio y la organización de ventanas, también dentro de las compilaciones de prueba de Windows 11 destinadas a Insiders.

Una de las novedades más visibles es la posibilidad de redimensionar el menú Inicio. Los usuarios podrán alternar entre un tamaño más pequeño y otro ampliado, ajustando así cuánto espacio ocupa el panel sobre el escritorio según sus preferencias o el tipo de dispositivo utilizado.

Además, se incorporan controles para decidir exactamente qué secciones aparecen, con interruptores independientes para “Anclados”, “Recomendado/Recientes” y “Todos”. Esta medida permite dejar un menú Inicio más limpio y enfocado solo en las aplicaciones que realmente se usan, ocultando apartados considerados prescindibles.

En cuanto a la parte visual, Microsoft también planea renombrar la sección “Recomendados” como “Recientes” en algunas compilaciones, con el objetivo de clarificar que ahí se muestran archivos abiertos recientemente y programas recién instalados, y no sugerencias aleatorias del sistema.

Por último, el menú Inicio ganará opciones de privacidad mejorada: será posible ocultar el nombre y la foto de perfil de la cuenta para evitar mostrarlos al compartir pantalla, grabar vídeos o hacer presentaciones, una función especialmente útil en ámbitos laborales, educativos o de streaming.

Impacto para usuarios de Windows 10 y futuras versiones de Windows 11

Todos estos cambios llegan en un contexto en el que Windows 10 sigue muy presente en el mercado, con una cuota relevante en ordenadores de sobremesa y portátiles en Europa. Para muchos usuarios, el principal “rival” de Windows 11 no es otro sistema operativo, sino la propia versión anterior de Microsoft.

Devolver la opción de mover la barra de tareas y recuperar una experiencia más compacta es una forma de reducir esa distancia y convencer a quienes no habían dado el salto por falta de flexibilidad. La idea es que el entorno moderno de Windows 11 no implique renunciar a costumbres de años en el uso diario del escritorio.

La compañía enmarca estas novedades dentro de un plan más amplio, vinculado a mejoras de rendimiento, ajustes en Windows Update para hacerlo menos intrusivo y un mayor control del usuario sobre funciones integradas como Copilot. En paralelo, se trabaja en optimizar el Explorador de archivos y en mejorar la gestión de ventanas en configuraciones con múltiples escritorios y monitores.

De cara al calendario, Microsoft apunta a que estas capacidades irán llegando primero a miembros del canal Experimental y otras ramas Insider, para después integrarse gradualmente en las ramas principales de Windows 11 asociadas a futuras grandes actualizaciones. En varios comunicados se menciona que usuarios de versiones como 24H2, 25H2 o 26H1 podrían empezar a ver estas funciones de forma más extendida a medio plazo.

barra de tareas movible en Windows 11

Con esta ronda de cambios, Windows 11 recupera buena parte de la flexibilidad en la barra de tareas y el menú Inicio que se perdió con su lanzamiento inicial. Aunque aún hay funciones en desarrollo y limitaciones en posiciones alternativas, la posibilidad de mover la barra a cualquier borde, reducir su tamaño y ajustar qué aparece en Inicio supone un giro claro hacia un escritorio más adaptable, que busca acomodarse mejor al modo de trabajar real de los usuarios en España y el resto de Europa.

test de velocidad de Windows 11
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