La aplicación del Tiempo que viene integrada en Windows 11 se ha convertido en un quebradero de cabeza para muchos usuarios. Según pruebas recientes, esta herramienta, que en teoría debería ser ligera, está consumiendo más de 1 GB de memoria RAM nada más abrirse. Y no es un caso aislado: varios portales especializados han confirmado cifras similares, lo que ha reabierto el debate sobre la optimización del sistema operativo de Microsoft.
El problema no se limita al consumo inicial. Cuando interactuamos con el mapa o navegamos por las distintas pantallas, el uso de memoria puede dispararse hasta 1,6 GB. Para hacernos una idea, la aplicación equivalente en macOS apenas supera los 250 MB. La diferencia es abismal y afecta sobre todo a equipos con 8 GB de RAM, que son cada vez más comunes en el mercado.
Un consumo desproporcionado para una utilidad sencilla

Las mediciones realizadas por Windows Latest y corroboradas por RedesZone muestran un comportamiento bastante inestable. Nada más abrir la aplicación, el consumo se sitúa en torno a 1,2 GB, sin que el usuario haya hecho nada especial. Después, cuando la ventana permanece en segundo plano, baja hasta los 500-600 MB, una cifra que sigue siendo alta para un widget meteorológico. Pero lo peor llega al hacer zoom en el mapa o cambiar de ubicación: el uso de RAM salta hasta 1,5 o 1,6 GB.
En un ordenador con 8 GB de memoria, esto significa que una sola aplicación puede absorber casi una quinta parte de los recursos disponibles. Y no olvidemos que Windows 11 ya consume una parte importante de la RAM por sí solo, por lo que el impacto se nota aún más.
La causa: una aplicación web disfrazada de nativa

¿Por qué consume tanto? La respuesta está en su arquitectura. Aunque parece una utilidad nativa, en realidad es MSN Weather empaquetada dentro de WebView2, el framework de Microsoft que renderiza contenido web con el mismo motor Chromium que usa Edge. Eso significa que, al abrir la app, se lanzan múltiples subprocesos de Chromium (hasta nueve en algunos análisis) para cargar la interfaz, los mapas y los anuncios. Cada subproceso añade su propio consumo de memoria, y la suma acaba disparando la cifra.
Esta decisión técnica permite actualizar el contenido sin tocar la aplicación base, pero arrastra la sobrecarga típica de un navegador completo. En lugar de un programa ligero, tenemos un mini navegador funcionando en segundo plano.
Comparativa con macOS: cinco veces más consumo

La comparación con el ecosistema de Apple deja en evidencia a Microsoft. La aplicación del Tiempo de macOS realiza la misma función consumiendo unos 246,7 MB, es decir, aproximadamente cinco veces menos que la versión de Windows 11. Además, la app de Apple está construida como software nativo, sin depender de ningún motor web adicional, y no muestra publicidad.
Esta diferencia no es menor. Mientras que en Windows 11 vemos hasta nueve procesos de Chromium en paralelo, en macOS todo se resuelve con un único proceso nativo. La eficiencia se nota, y no solo en el consumo de RAM, sino también en la fluidez general del sistema.
Publicidad integrada: el colmo para un sistema de pago

Otro de los aspectos más criticados es la presencia de anuncios dentro de la aplicación. Aunque Windows 11 es un sistema operativo de pago, la app del Tiempo incluye contenido patrocinado que se camufla entre las tarjetas de predicción. En las pruebas aparecieron promociones de Adobe, LendingTree o Spotify, algo que muchos usuarios consideran inaceptable en una herramienta preinstalada.
La publicidad no solo molesta visualmente, sino que también contribuye al consumo de recursos, ya que cada anuncio requiere cargar elementos adicionales. Y todo esto, insisten los críticos, en una aplicación que debería ser funcional y discreta.
Impacto en equipos con 8 GB de RAM

El elevado consumo de esta aplicación afecta especialmente a los ordenadores con 8 GB o 16 GB de memoria. Cuando la RAM se agota, Windows recurre al archivo de paginación del disco SSD, lo que provoca ralentizaciones y puede hacer que el sistema parezca menos ágil. En casos extremos, abrir la app del Tiempo mientras se trabaja con otras aplicaciones puede provocar tirones o cierres inesperados.
Microsoft ha prometido mejorar la eficiencia de Windows 11 en equipos de gama baja, pero mientras tanto, los usuarios tienen que convivir con este lastre. La buena noticia es que hay soluciones temporales.
¿Qué se puede hacer mientras Microsoft lo soluciona?
Si tu equipo sufre por culpa de esta aplicación, tienes varias opciones. La más sencilla es desactivar la ejecución en segundo plano del widget del Tiempo desde la configuración de Windows 11. También puedes desinstalarla por completo y sustituirla por una alternativa más ligera de la Microsoft Store o aprender cómo optimizar y mejorar el rendimiento de tu CPU en Windows 11.
Otra opción es recurrir a servicios meteorológicos en el navegador, aunque no es tan cómodo. Lo cierto es que, hasta que Microsoft no rediseñe la aplicación con tecnología nativa, el problema seguirá ahí.
Según se comenta entre analistas, la compañía podría estar trabajando en una versión nativa con WinUI 3, y se espera que llegue a finales de 2026, aunque no hay confirmación oficial. Mientras tanto, la paciencia y los ajustes manuales son las únicas armas.
En definitiva, la aplicación del Tiempo de Windows 11 se ha convertido en un ejemplo claro de cómo una herramienta aparentemente sencilla puede lastrar el rendimiento del sistema. Con un consumo que supera el gigabyte, publicidad integrada y una arquitectura basada en tecnología web, Microsoft tiene deberes pendientes. Mientras llega una solución definitiva, los usuarios pueden tomar medidas para evitar que esta app consuma recursos innecesarios. La pelota está en el tejado de Redmond.