La maquinaria de Xbox Game Pass no se detiene y, con la llegada de septiembre, Microsoft ha puesto sobre la mesa la primera hornada de juegos que los suscriptores podrán disfrutar durante las próximas semanas. Una mezcla de estrenos, clásicos recientes y propuestas independientes que busca contentar a todos los perfiles dentro del servicio, desde los amantes de los shooters hasta los que prefieren la estrategia o la cooperación. Como es habitual, la compañía también ha recordado qué títulos dirán adiós a finales de mes, porque en esto de las plataformas de suscripción, cada entrada tiene su salida correspondiente.
La lista de incorporaciones arranca con una pequeña avanzadilla que ya está disponible o llega en cuestión de horas. Shelldiver, un curioso juego incremental protagonizado por una tortuga que pesca medusas, está disponible desde el 1 de septiembre en todas las modalidades. Para los que buscan algo más competitivo, Speedrunners 2: King of Speed aterriza el 3 de septiembre con su propuesta de plataformas y carreras trepidantes, siendo además un estreno de día uno en el servicio.
Los pesos pesados de la primera quincena
El plato fuerte de esta primera oleada llega el 8 de septiembre con Call of Duty: Black Ops Cold War, la entrega de 2020 desarrollada por Treyarch y Raven Software. Esta edición, que muchos consideran una de las más sólidas de la subsaga, traslada la acción a los años 80 y plantea una campaña de espionaje con Perseus como antagonista principal. Además de la historia, los jugadores tendrán acceso al multijugador y al modo Zombis, lo que garantiza cientos de horas de juego para los amantes del shooter.
Ese mismo día, pero una semana después, el 10 de septiembre, el servicio recibe dos propuestas bien distintas. Por un lado, The Royal Writ, un roguelike de construcción de mazos con ambientación medieval; por otro, Virtua Fighter 5 R.E.V.O. World Stage, la versión más completa del clásico juego de lucha de Sega, que incluye mejoras online, rollback netcode y un modo para un jugador renovado. Una combinación que demuestra la variedad que sigue ofreciendo la plataforma de Microsoft.
El cierre de esta primera tanda lo pone RuneScape: Dragonwilds el 15 de septiembre. Se trata del primer gran lanzamiento independiente de la franquicia RuneScape, una aventura de supervivencia y crafteo cooperativo que se aleja del MMORPG tradicional para ofrecer algo más parecido a Valheim o Enshrouded. El juego ya ha superado el millón de copias vendidas en su acceso anticipado y ahora llega a su versión 1.0 directamente al servicio en día uno. Esta incorporación es especialmente relevante porque supone la primera vez que la saga RuneScape se asienta en consolas con una propuesta propia.
Las bajas del 15 de septiembre
Como cada mes, Microsoft también ha confirmado qué juegos dejarán de estar disponibles el 15 de septiembre. La lista incluye diez títulos y alguna que otra baja dolorosa, especialmente para los que no hayan tenido tiempo de despedirse de ellos. Entre las salidas más llamativas está Cyberpunk 2077, que se despide de la nube y consola, aunque seguirá en PC; también dicen adiós Dead Cells, Deep Rock Galactic Survivor, Spiritfarer o Superliminal, por citar algunos. La lista completa incluye además Commandos: Origins, Cricket 24, Mullet Madjack, Frostpunk 2 y Train Sim World 5.
Para los que tengan cuentas pendientes, conviene recordar que aún hay margen hasta el 15 de septiembre para disfrutar de cualquiera de estos juegos o aprovechar el descuento especial que suele ofrecer el servicio para hacerse con ellos antes de que desaparezcan del catálogo. En particular, Spiritfarer y Dead Cells son dos propuestas que la crítica ha aplaudido y que bien merecen una oportunidad antes de su marcha.

Con esta primera oleada, Xbox Game Pass refuerza su estrategia de mezclar estrenos de día uno con títulos consagrados que llevan tiempo esperando su turno. La entrada de Call of Duty Black Ops Cold War es, sin duda, el movimiento más potente, pero no hay que perder de vista el tirón de RuneScape: Dragonwilds entre los seguidores de la supervivencia cooperativa ni la nostalgia que despierta Virtua Fighter entre los amantes de la lucha arcade. La segunda quincena de septiembre promete nuevas incorporaciones, aunque Microsoft aún no ha confirmado oficialmente qué juegos llegarán a partir del día 16.
En cualquier caso, la rotación sigue su curso y los suscriptores tienen un buen puñado de novedades para ir abriendo boca. La primera mitad del mes ofrece un equilibrio razonable entre géneros y plataformas, con presencia en Xbox Cloud Gaming, consola y PC, y un único juego del que solo podrán disfrutar los usuarios de PC Game Pass. El resto está disponible para todos los niveles del servicio, salvo pequeñas excepciones como Dice a Million, que se suma a Premium el 4 de septiembre tras haber estado ya en Ultimate y PC Game Pass.
Así las cosas, septiembre llega con la batería cargada para Xbox Game Pass y un catálogo que sigue demostrando por qué la plataforma de Microsoft es una de las opciones más atractivas para los jugadores que prefieren pagar una cuota mensual antes que adquirir cada título por separado. La salida de diez juegos es un recordatorio de que nada es eterno en el mundo de las suscripciones, pero la entrada de seis propuestas, incluyendo un Call of Duty y una nueva entrega de RuneScape, compensa con creces las despedidas.
